Un llano en verde, un cuento de Juan Rulfo
"Pasión", runruneaba, en voz bajita, mamá. Ella apretaba mi mano con fuerza.
"Pasión", runruneaba, en voz bajita, mamá. Ella apretaba mi mano con fuerza.
Nadie las veía y, sin embargo, las serpientes blancas estaban ahí.
Recuerdo O´Connell Street. Oh Sí. Recuerdo perfectamente aquella avenida diáfana de Dublín
-Despertá, Flaco- se anuda los botines, sube las medias, gapea el piso el Diego- mirá que te dormís en el momento más importante
Para el minuto sesenta y no se cuantos ya iban ganando los de rojos… Los otros, quiero decir. Y Bukayo Saka, un tipo del barrio de Ealing, al oeste del…
A las cosas hay que tenerlas cariño, o, al menos, respeto. Tú no has tenido ni lo uno ni lo otro.
que bonito que es el fútbol, queridos oyentes, que nos acompaña hasta cuando el cuerpo se nos avería y el corazón nos deja de latir; este deporte nos viene bordado…
Quieran o no escucharme, me propongo contarles, señores, por qué no me atreví a irme antes
El día en que volvería a marcar, Luís Díaz se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar al autobús que le llevase al Emirates Stadium.
Un partido de fútbol escrito al estilo de Vargas Llosa