El novelista y académico de la RAE publica ‘Misión en París’, la octava entrega de la saga de Las aventuras del Capitán Alatriste que trae de vuelta a uno de los personajes más famosos de la literatura en español para sentarlo en la mesa de los mosqueteros de la París del siglo XVII.
Suele decirse que los mejores regresos, o al menos los más placenteros, son los que se toman su tiempo. Y si se llama Diego Alatriste, no es el hombre más honesto ni el más piadoso (pero sí un hombre valiente), la historia se ambienta en el Siglo de Oro español, es una novela con la que ha crecido en edad e intelecto la mitad del país y la firma Arturo Pérez-Reverte, más aún.
La noticia se dio a conocer el pasado domingo 25 de mayo, cuando el escritor y académico de la RAE publicaba, a través de sus redes sociales, un vídeo de 18 segundos de duración bajo el lema «Vuelve». Pocas palabras bastaban, pues todo el mundo supo enseguida de quién se trataba, y de qué regreso estábamos hablando. La París antigua se había teñido ya de un hosco ocre, pocos y débiles farolillos alumbraban los pasos rápidos del héroe y una batalla de espadas comenzaba antes de que la pantalla se fundiera, definitivamente, a un negro de color noche. Luego, en letras rojas como la sangre, tono característico de las portadas clásicas de la saga Alatriste, se lee un mensaje claro que está a punto de ser rebanado por la estocada de una espada veloz: 3 de septiembre en librerías. Será esa la fecha en la que Misión en París, la octava novela de la serie, verá la luz y llegará al hogar y a la biblioteca de los lectores.
«Leer es comprender. Si lees, si miras el pasado, podrás comprender mejor el presente. Si entiendes las claves que hicieron que España fuera lo que fue, entenderás mejor la España de ahora»
Arturo Pérez-Reverte comenta sobre la importancia de la lectura como puente entre el pasado y el presente
«En esta novela, los lectores van a encontrar… lo que quieren encontrar: Alatriste de verdad, aventuras, estocadas, lances, historia», comentaba el escritor sobre su nueva obra en un vídeo explicativo publicado tras las expectativas generadas por el anuncio. Pilar Reyes, directora editorial de Alfaguara, asegura que «a los lectores les va a encantar en el sentido de que ese juego entre realidad y ficción —tan característico de las novelas de Alatriste— está aquí perfectamente construido. Aquí nos vamos a encontrar con los mosqueteros, a quienes Arturo ya había visitado, y de qué manera, en El Club Dumas; pero ahora se van a sentar en la misma mesa que el Capitán Alatriste».
Arturo Pérez-Reverte vuelve así a la saga que consolidó su trayectoria como escritor hace ya casi tres décadas. Y lo hace tras 14 años de espera en los que, en sus palabras, decidió tomar otro rumbo artístico y creativo a fin de embarcarse en la escritura de otras novelas e historias de un tinte más profundo o atrevido. Una versión que ponía en práctica con El italiano o con las novelas de la saga Lorenzo Falcó, pero sabiendo siempre que, en uno u otro momento, habría de emprender el camino de vuelta a casa.
Misión en París es la octava novela protagonizada por Diego Alatriste, y previsiblemente será la penúltima y la encargada, por tanto, de encaminar la historia hacia su final. La saga debutó con El capitán Alatriste en 1996, y le siguieron seis novelas más: Limpieza de sangre, El sol de Breda, El oro del rey, El caballero del jubón amarillo, Corsarios de Levante y El puente de los Asesinos, en orden cronológico y de publicación.

La trama de Misión en París, la nueva novela de Arturo Pérez-Reverte protagonizada por Diego Alatriste
Al pequeño Arturo Pérez-Reverte, ferviente lector y niño de curiosidad insaciable, siempre le atrajo «esa España fascinante y peligrosa del siglo XVII, hecha de callejuelas estrechas y mal alumbradas, tabernas, burdeles y garitos de juego, cuando Madrid era la capital del Imperio más grande del planeta. Una España arrogante y orgullosa donde la vida había que ganársela, a menudo, entre el brillo de dos aceros. Recrear semejante escenario en una serie de novelas que debieran tanto a los libros de Historia y a las relaciones de la época como a las novelas de aventuras que amé en mi infancia —Dumas, Féval, Sabatini, Salgari y tantos otros— constituyó un desafío y un trabajo muy divertido. Así que inventé un personaje y me puse a ello. Un individuo políticamente incorrecto, un viejo soldado de los tercios españoles, un asesino a sueldo que, sin embargo, mantiene el código de honor de ciertas actitudes y ciertas amistades».
Y lo consiguió. No solo volvió a poner de moda el Siglo de Oro, o al menos tratarlo desde una perspectiva tan novedosa como deslumbrante, sino que construyó un personaje que ha trascendido las fronteras del espacio y del tiempo. Uno que ha inspirado dibujos, tatuajes, juegos de rol, sellos postales e incluso un restaurante en el barrio de los Austrias, la llamada Taberna del Capitán Alatriste.
La trama de Misión en París es similar a lo que Reverte ya tenía acostumbrado a sus lectores, pero no por ello suena repetitivo o pasado de rosca. No se trata sino de la misma esencia desenfadada: mismas aventuras, mismo héroe, mismo objetivo último —aprender de los errores y aciertos de la España del pasado para mejorar la del presente— y una sinopsis que invita a releer sus predecesoras y a comprar un billete para París a fin de estar el 3 de septiembre leyendo las aventuras de Alatriste bajo la elegancia del barrio de Trocadero:
Es medianoche. Íñigo Balboa, que forma parte de los Correos Reales del rey católico, aguarda expectante la llegada del capitán Alatriste, de Francisco de Quevedo y de Sebastián Copons a París, donde se encuentra para entregar unos despachos al conde de Guadalmedina. Hace casi un año que no se reúnen, cuando acabó la arriesgada encomienda que tuvieron que afrontar en Venecia. Son tiempos complejos para Francia: desde hace unos meses, los hugonotes de La Rochela, con apoyo inglés, están viviendo un duro asedio por parte de las fuerzas francesas a las órdenes del cardenal Richelieu. Por mediación de Quevedo, Alatriste y sus amigos se ven envueltos en una peligrosa misión secreta ideada por el conde-duque de Olivares. Esta vez el objetivo es de tal magnitud, que la aventura a la que se enfrentan podría cambiar para siempre el curso de los acontecimientos.