Martes 3 de junio de 2025, 20:39 de la tarde, hora exacta en la que Shams Charania, periodista e informador por excelencia de la NBA, sorprende a todo el mundo al anunciar por Twitter la destitución de Thomas Joseph Thibodeau Jr. como entrenador de los New York Knicks.
La traición
En jerga callejera, podría calificarse esto como una puñalada trapera, una traición sin motivo aparente a un amigo cercano, por parte de la directiva neoyorquina. No se habían cumplido aún 72 horas de la eliminación definitiva del equipo frente a los Pacers, que lograron el paso a las finales en las que se medirán al tremendo equipo que es Oklahoma City Thunder, y ya tenemos un gran movimiento por parte de los dirigentes: cargarse a “Thibs”, uno de los entrenadores más importantes en la historia moderna de los Knicks. Para poner en contexto, el equipo insignia de La Gran Manzana ha conseguido que, de sus últimas 5 temporadas, 4 hayan concluido con acceso a los playoffs. También ha encadenado 2 campañas seguidas con 50 o más victorias y ha llevado a los Knicks a las finales de conferencia, algo que no lograban desde el año 2000.
Comparten verdugo con los que les eliminaron en la temporada 99-00, pues entonces fueron también los Pacers los encargados de mandar a casa a los neoyorquinos en 6 partidos (igual que este año), lo que resulta irónico. El destino es cruel con la franquicia más valiosa del este de Estados Unidos (7.500 millones de dólares aproximadamente) y el que paga el pato resulta ser, para sorpresa de nadie, el coach, que tampoco está exento de culpa. No es un secreto para nadie que, al igual que sus éxitos son innegables, las manías y fallos de Thibodeau son constantes a lo largo de los años, en especial su tendencia por “explotar” a los titulares y confiar poco en la rotación y los revulsivos que le proporciona la directiva.
La otra cara de Thibodeau
Los datos están ahí, y dejan en mala posición al técnico de Connecticut, pues son hasta 3 los jugadores del quinteto titular que han promediado 38 o más minutos por partido en los 18 encuentros disputados en esta presente postemporada. Hablamos de Jalen Brunson, Mikal Bridges y OG Anunoby. Empezando por el base y jugador franquicia, Brunson promedia 38 minutos por partido y ha llegado a estar en cancha 40 o más hasta en 3 ocasiones, similar a Anunoby, que promedió 39 minutos por encuentro estos playoffs, siendo uno de los más exigidos físicamente en el campo. Bridges lidera esta estadística con 39,2 de promedio, siendo el jugador que más está en cancha no sólo de su equipo, sino de toda la NBA durante las eliminatorias.
Esta política férrea de rotación prácticamente nula lleva años siendo la firma de Thibodeau, incluso desde antes de llegar a Nueva York, pues, hasta en sus inicios en la mayor liga de baloncesto del mundo, aplicaba esto con los Chicago Bulls. Fue técnico de “los toros” de 2011 a 2015, y siempre depositó confianza extrema en jugadores titulares como Luol Deng, Jimmy Butler y Derrick Rose, entre otros, pero era difícil cuestionar sus métodos viendo tan excelentes resultados. Hizo que una franquicia muerta como Chicago, que llevaba desde el 98 sin ser competitiva tras la marcha de Michael Jordan, lograse campañas de 48, 50 e incluso 60 victorias para luego competir al máximo en playoffs, una gesta que muy pocos esperaban de un entrenador que, por aquel entonces, era novato.
Teorías sobre esta decisión
A falta de información fiable o motivos de peso sobre esta destitución, solo hay teorías y especulaciones sobre la posible causa. Se habla de si el vestuario estaba roto, de que los suplentes estaban hartos de él y de chupar banquillo, o incluso si los titulares querían descansar más, problemas con Karl Anthony Towns (con el que también estuvo en Minnesota y acabó marchándose), etc… Todo esto obvia una posibilidad que, si bien es una teoría más, podría resultar interesante, y es que en el mercado se encuentran ahora mismo, sin equipo, Michael Malone y Taylor Jenkins, ambos entrenadores experimentados y eficaces que, además, tienen un perfil más táctico frente al ideal físico de Thibs. Esto sigue siendo una mera idea sin fundamento, pero no sería de extrañar que el ojo esté en Malone. Recordemos que fue cesado de los Denver Nuggets después de 10 años de confianza absoluta, siendo artífice de la consecución del primer campeonato de la historia de la franquicia en 2023 y tras haber logrado 50 victorias en la presente temporada regular. Una destitución tan sorprendente como inverosímil.
Sea cual sea el motivo, la realidad es que Tom Thibodeau merece sus flores, que no son pocas, pues cogió a una franquicia que nadaba en la mediocridad y la convirtió en una de las mejores de la NBA, junto a la hazaña de volver esa endeble defensa una de las más confiables de toda la liga. Premio a mejor entrenador del año en 2 ocasiones (2011 y 2021), una personalidad carismática respetada por todos y todo un estandarte en los banquillos de la liga, Thibodeau ha dejado su huella en Nueva York y seguro que no le falta trabajo en el futuro. Como muestra del gran respeto que profesan, están las palabras de Josh Hart por Twitter dedicadas al que ha sido, sin lugar a dudas, el entrenador más importante en su carrera.