El inglés decidió, con su calidad y gran toma de decisiones, una final de la Conference League que, durante un tramo importante de la primera parte, estuvo dominada por el Real Betis. Abde adelantó a los de Manuel Pellegrini en el 9′ de partido. Sin embargo, el paso por los vestuarios le cambió la cara al choque, Enzo Maresca hizo uso de la profundidad de su plantilla, introdujo variantes y el conjunto ‘blue’ se hizo con el balón y con el control del encuentro. Enzo Fernández igualó en el minuto 65 y, desde ese momento, el sueño bético se convirtió en pesadilla. Nicolas Jackson, Jadon Sancho y Moisés Caicedo dieron forma al 1 – 4 con el que se terminó el partido.
El Real Betis y el Chelsea se enfrentaban en una final de la Conference League que, pese a tratarse de un título europeo, no significaba lo mismo para ambos conjuntos. Para los sevillanos era una oportunidad de hacer historia, lograr su primer título a nivel internacional y poner la guinda a una temporada que, desde el mercado de invierno y la llegada de nombres como Cucho o Antony, no ha hecho más que ir hacia arriba. El conjunto ‘blue’, por su parte, veía este trofeo como un mero trámite previo a su vuelta a la UEFA Champions League la próxima temporada.
Prueba de ello fue el inicio del partido. Los chicos de Manuel Pellegrini salieron dispuestos a todo. Presionaron arriba, le robaron el balón al Chelsea y, en torno a Isco, comenzaron a crear peligro alrededor de la meta de Filip Jorgensen. Así, llegaría el primer tanto del partido en el minuto 9. Fornals encontró al de Arroyo de la Miel, quien, siendo capaz de encontrar un hueco que nadie más vio, habilitó a un Abde que, tras una gran definición su pierna izquierda, pondría el 1 – 0 en el luminoso.

A partir de ese momento, el Betis tuvo al conjunto ‘blue’ contra las cuerdas. Los verdiblancos contaron con varias ocasiones claras para duplicar su renta en el marcador. Primero fue Bakambu, quien encontró una buena respuesta en el portero sueco. Después, fue turno de Cardoso, con un disparo raso que no besó las redes por poco. Los chicos de Manuel Pellegrini llegaron al descanso conscientes de que habían dominado, de que le habían «perdonado la vida» a un gigante del fútbol europeo como el Chelsea. Sin embargo, la segunda parte distaría mucho de lo que fueron los primeros 45 minutos del choque, con un conjunto azulón desbordado e incapaz de conectar con sus mejores hombres y crear jugadas de peligro.
El descanso cambió la final
El paso por los vestuarios, como era de esperar, desembocó en una segunda parte que poco tuvo que ver con el primer tiempo. Los de Enzo Maresca vieron, como popularmente se dice, «las orejas al lobo», y salieron al campo con una mentalidad diferente. Las dudas iniciales se convirtieron en ímpetu y ganas de ganar, y lo que fue un dominio bético en los primeros 45 minutos a lomos de Isco Alarcón se convirtió en una sinfonía ‘blue’ bajo la batuta de Cole Palmer. De la mano del mediapunta inglés, los londinenses comenzaron a atacar al Real Betis, buscando varios de sus puntos débiles: los centros laterales y el balón parado.
De la mano de un buen Natan, el conjunto verdiblanco fue capaz de sobrevivir a los primeros compases del segundo tiempo. Sin embargo, lo peor estaba por venir. El sueño verdiblanco puso punto y final en el minuto 65, momento en el que, tras una gran galopada de Cole Palmer, el inglés encontraría a un Enzo Fernández que puso el empate en el marcador. Tras ello, no hubo marcha atrás. Los de Manuel Pellegrini eran incapaces de crear algo con balón, a lo que había que añadir que cada pérdida suponía un contrataque ‘blue’.
En el 70′ del choque, y tras una nueva galopada por banda de Palmer, Nicolas Jackson adelantaría al Chelsea. A partir de ahí, el Betis desapareció del partido, y los londinenses supieron aprovecharlo para ampliar su renta en el luminoso. Jadon Sancho puso el 1 – 3 y, en el descuento, Moisés Caicedo cerraría la final. De este modo, la lógica se terminó imponiendo en Breslavia, y el conjunto ‘blue’ se hizo con una Conference League en la que han dominado por completo. El conjunto bético, por su parte, tendrá que esperar a otra ocasión, pero ya ha dejado claro que, con las piezas correctas, serán un equipo a seguir en la UEFA Europa League de la próxima temporada.