A los 21 años, de forma repentina, Elena perdió la audición. De un día para otro, el mundo que conocía cambió sin avisar. Lo que vino después podría haberse quedado en una experiencia privada, compartida solo a quien quisiera escucharla. Pero Elena decidió que su historia merecía llegar mucho más lejos.
De aquella experiencia nacieron dos novelas: El silencio se apodera de mí y Yo me apodero del silencio. Dos títulos que ya dicen, por sí solos, hacia dónde fue el viaje.
Además, desde hace un tiempo está al frente de El no silencio de Elena, un videopodcast que apuesta por conversaciones directas y sin filtros.
2026 está siendo, además, un año grande para el proyecto. El podcast ha pisado nada menos que el Festival de Almagro, donde grabó su primer directo. Y ha llegado acompañado de reconocimiento: la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha premiado su trayectoria profesional, y 20minutos le ha concedido el Premio Creadores en la categoría Social.
Lo llamativo —y lo que hace que esta entrevista merezca la pena— es que nada de esto era necesario. Elena tiene su propio trabajo, su vida hecha al margen del podcast, y podría limitarse a eso. En cambio, elige seguir hablando, seguir apareciendo, seguir poniendo su historia (y la de tantos otros) en el centro de la conversación. Visibilizar cuando nadie te lo exige es, quizás, la forma más honesta de activismo que existe.