Después de cinco años de espera, Spider-Man ha regresado a los cines de todo el mundo con una película muy distinta a la última trilogía del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) protagonizada por Tom Holland. Pero, ¿era el cambio que necesitaba el personaje?
Spider-Man: Brand New Day se estrenó el pasado 29 de julio en los cines españoles con la promesa de servir como un «reinicio» para el personaje dentro del UCM, después de que, en No Way Home, todos olvidaran quién era Spider-Man.
Con esta premisa y después de cinco años desde su última entrega, Spider-Man regresa a la gran pantalla tras haber batido récords incluso antes de su estreno. Su primer avance se convirtió en el tráiler más visto de la historia. Ahora, con la cinta ya en los cines, está superando varios récords de taquilla, batiendo sus propias marcas e incluso las de Avengers: Endgame, uno de los mayores fenómenos de Marvel Studios hasta la fecha.
Pero, ¿está Spider-Man: Brand New Day a la altura de las expectativas? ¿Es realmente la mejor película de Spider-Man en acción real?
¿De qué trata realmente Spider-Man: Brand New Day?
Si Spider-Man: Brand New Day está funcionando es porque recupera una historia que los seguidores del personaje llevaban años esperando.
Se trata de una historia de corte más callejero, alejada de los elementos multiversales, donde vemos a Spider-Man lidiar en solitario contra amenazas mientras Peter Parker debe afrontar una vida completamente aislada. Todo el mundo ha olvidado quién es tras el hechizo de Doctor Strange en Spider-Man: No Way Home.

Desde la llegada de Tom Holland al UCM, muchos seguidores reclamaban un Spider-Man más callejero, con el traje clásico de los cómics y enfrentado a villanos de menor escala, pero bien desarrollados. Spider-Man: Brand New Day recoge esa esencia y, además, encuentra espacio para abordar problemas cotidianos con los que el público puede sentirse identificado.
La película cuenta con momentos de gran carga emocional y aborda temas como la salud mental, la soledad y la importancia de afrontar en solitario responsabilidades que, por grandes que sean, resultan difíciles de asumir. Todo ello funciona con acierto en la nueva producción de Marvel Studios.
Tom Holland firma su mejor actuación como Spider-Man
Tom Holland ha firmado interpretaciones sobresalientes de Spider-Man desde su primera aparición en Capitán América: Civil War (2016), pero en esta nueva entrega logra superarse a sí mismo.
La interpretación de Tom Holland como Peter Parker y Spider-Man en esta entrega merece el reconocimiento de la industria. Pocos actores logran identificarse con un personaje de la manera en que lo hace el intérprete británico, no solo desde el punto de vista interpretativo, sino también físico, mostrando la versión más convincente del arácnido hasta la fecha.

Tom Holland transita con naturalidad entre el amigable vecino Spider-Man cuando viste la máscara y un Peter Parker roto, solitario y consumido por la culpa. Una dualidad profundamente humana que el actor refleja con solvencia en cada una de sus escenas.
Las comparaciones siempre resultan complejas, pero Spider-Man: Brand New Day ha reabierto un debate que ya circula entre muchos espectadores. ¿Es Tom Holland el mejor actor que ha interpretado al superhéroe arácnido?
Brand New Day demuestra que Marvel no necesita grandes eventos para emocionar
Marvel ha acostumbrado al público a concebir cada película como si tuviera que alcanzar la magnitud de Los Vengadores, convirtiendo cada estreno en un gran acontecimiento. Sin embargo, esa idea resulta equivocada.
En los últimos años, el UCM, con Kevin Feige al frente, ha estrenado proyectos de gran nivel, capaces de abordar temas actuales y personajes con entidad propia. Películas como Thunderbolts* o Los Cuatro Fantásticos: Primeros Pasos han demostrado que, con un buen equipo de dirección y un guion sólido, una producción no necesita convertirse siempre en un gran evento de masas.
Lo mismo ocurre con Spider-Man: Brand New Day. Aunque se trata de una película de superhéroes, se atreve a abordar cuestiones como la salud mental y la soledad, realidades con las que muchas personas conviven en su día a día. En distintas entrevistas, Tom Holland ya adelantó que la película pretendía transmitir a los jóvenes que nunca están solos, incluso en los momentos más oscuros. Y precisamente esa es la esencia de Spider-Man: Brand New Day una historia que, además de entretener, deja una valiosa enseñanza.

A todo ello se suma la renovada dirección de Destin Daniel Cretton, que vuelve a demostrar por qué se ha consolidado como uno de los cineastas de mayor confianza para Marvel Studios. Sus escenas de acción se encuentran entre las mejores que ha protagonizado el personaje y, sobre todo, el cambio de tono responde a las necesidades de esta nueva etapa de Spider-Man. El resultado es una entrega que funciona como homenaje al superhéroe en todos los sentidos.
¿Merece la pena ver Spider-Man: Brand New Day?
Por supuesto. Tanto si eres fan de Spider-Man como si no, Spider-Man: Brand New Day es una película que merece la pena descubrir. Spider-Man siempre ha representado una filosofía de vida, y esta película recupera la esencia del superhéroe arácnido para adaptarla a los desafíos del presente.
Tom Holland parece estar en las mejores manos con Destin Daniel Cretton, pero conviene no olvidar que este viaje no habría sido el mismo sin la trilogía dirigida por Jon Watts. Más allá de esta nueva etapa, el camino recorrido por el personaje también merece reconocimiento. Al fin y al cabo, muchos pueden decir que tienen un personaje que les representa y ese es Spider-Man.
Esta entrega es un regalo para los aficionados al cine de superhéroes, pero especialmente para quienes han seguido a Spider-Man desde siempre. Algunas secuencias se sitúan entre las mejores que ha protagonizado el personaje desde su llegada al medio audiovisual, con escenas de balanceo que rinden homenaje tanto al Spider-Man de Tobey Maguire como al de Andrew Garfield.
El espectador entra al cine con la ilusión de reencontrarse con su superhéroe favorito y sale recordando por qué Spider-Man nunca ha sido solo un superhéroe. Su historia recuerda que las personas capaces de cambiar el mundo no siempre llevan capa o una máscara; a veces, basta con que decidan hacer lo correcto.