Lo último de Israel B: "Como coronar a un rey sin cabeza"

El pasado 18 de julio, el artista madrileño lanzó el EP que llevaba varios días anunciando en redes sociales. El adelanto fue el single ‘Tony Toca’, publicado el 9 de julio con videoclip incluido

En medio de un verano con poca actividad en el panorama urbano español, ‘La Cabra’ nos trae un EP ligero, pero muy interesante. Cómo coronar a un rey sin cabeza está compuesto por seis canciones que, en conjunto, suman 15 minutos de duración. La producción a cargo de Lowlight —como es habitual en los trabajos de Israel B— vuelve a destacar por su sobresaliente calidad.

Meses atrás, concretamente el 27 de noviembre de 2024, ya pudimos disfrutar de uno de los álbumes más personales del rapero de Orcasitas. Mi propio peor enemigo nos deleitó al transportarnos al retorcido subconsciente de Israel B mediante letras crudas, beats magistrales y una lírica fuerte. El disco destacaba por un marcado alterne entre canciones reflexivas y oscuras, otras más alegres y bailables e incluso temas de ‘egotrip’ donde logra alardear con un estilo único. Ejemplos de ellos son Reina y soldado, Winnie The Plug o Hustle hard, junto a Dano e Ill Pekeño.

Cómo coronar a un rey sin cabeza – Israel B: Tema por tema

En esta ocasión, aun siguiendo con la línea introspectiva comentada, Cómo coronar a un rey sin cabeza pone sobre la mesa la idea del rapero reclamando su posición hegemónica en un panorama musical desvirtuado, pero del que siguen saliendo joyas. Esta intención se hace evidente en el tema que introduce el EP, Da igual, un ejercicio de fronteo sobre un beat de trap agresivo, donde Israel B lanza barras muy potentes, donde chulea para diferenciarse con una naturalidad única. Se percibe claramente en versos como: «Raperos se fijan hasta cuando ando en cómo es mi postura», recalcando su influencia y la envidia que despierta entre los artistas del género.

El segundo tema del EP, por otro lado, trae una vibra mucho más calmada. En Ey Bae Bae, Israel B apuesta por un estilo mucho más casual, sentimental y armónico. Se trata de un corte entre el trap y el R&B que, en palabras del propio artista, «muestra ese rincón que todos tenemos y que solo le enseñamos a determinadas personas en determinados momentos». Un contraste perfecto frente al subidón de adrenalina que ofrece la primera canción del proyecto.

Al llegar al ecuador del EP, Israel B ejecuta una transición entre el segundo y el tercer tema. El cierre de Ey Bae Bae enlaza de forma impecable con la explosión de ritmo y barras que representa Tony Toca. Este tema no solo brilla por ser un rap excelso y una actuación sobresaliente línea por línea, sino que también es un homenaje a la vieja escuela de este país con un sample de Mucho Muchacho. La base de este tema se logra a partir de Será Mejor, icónica colaboración entre el legendario artista de Barcelona en colaboración con Tony Touch. Es precisamente este último quien bautiza la canción de Israel B.

El propio Israel B definió Tony Toca como «La más rap del EP. Es egotrip, es poner los puntos sobre las íes». Además, confirmó el uso del sample a través de sus historias de Instagram, mostrando su cariño hacia Mucho Muchacho y la inspiración que este ha supuesto en su carrera —y, siendo justos, para medio panorama actual—.

Después de este ritmo pegadizo y chulesco, ‘El nieto la Pili’ pasa a una fase de un estilo más agresivo y belicoso: Inmortal con el chileno Aqua VS y Ávalon. En ambos, Israel B demuestra su gran habilidad para hacer canciones de trap crudas que, sin embargo, gozan de mucha musicalidad y ritmos originales, muestra clara de su gran versatilidad. Cabe destacar el gran verso de Aqua VS en Inmortal, que no desentona ni un ápice en el proyecto y ofrece un gran nivel en cuestión de flow, lírica y delivery. La gran actuación del chileno es uno de los motivos principales de que este tema se haga tan disfrutable.

El EP se despide con Calm Down, un boombap más oscuro y reflexivo donde Israel, como acostumbra a hacer de maravilla, transmite sus miedos, paranoias y traumas superados con un tono narrativo que transmite penumbra e incomodidad. Las líneas son punzantes, algunas incluso crudas, como la que recita en el segundo 0:20: «Mi familia se partió por todo aquel polvito blanco». Nadie mejor que el propio artista para describir el espíritu de este tema de cierre: «Esta canción es ese momento que me guardo para mí, donde describo la sensación que me crea el hacer música y cómo esta es un refugio para mí».

Impresiones del nuevo EP de Israel B

Aun se trate de un proyecto ‘simple’ e incluso breve en duración, las seis canciones se sienten genuinas y ofrecen al oyente relatos distintos y muy disfrutables. Los cambios de ritmo y temática rompen con una problemática habitual en este tipo de trabajos cortos, de 15 a 20 minutos: la monotonía. Esa falta de diferenciación entre temas que a menudo hace que el oyente perciba el disco como una única canción alargada, sin variación alguna.

Un mérito colosal para Israel B y su sobresaliente habilidad artística para entonar, rapear y cantar, demostrando una versatilidad que, sin embargo, resultaría casi inútil sin la mano de Lowlight en la producción de esos beats variados y sus arreglos en los botones, impecable como siempre.

Para el oyente menos familiarizado con Israel B o el rap, las letras y temáticas podrían resumirse en drogas, sexo, violencia y ostentación de propiedades. Y aunque en algunos casos aciertan, no podría estar más alejado de la realidad. Todas esas temáticas +18 no tienen otro objetivo que dar credibilidad a un discurso de alguien que cuenta sus vivencias: alguien criado entre la desgracia, la miseria y la delincuencia, que no necesita fingir su pobreza siendo rico, una práctica habitual en el rap de este país.

No se trata solo de hablar de drogas y delincuencia como único discurso, es crear arte a través de temáticas tan oscuras, escribir líneas con dobles sentidos y un valor lírico incalculable mientras se mencionan pistolas, sustancias y cadenas de oro. Ahí reside uno de los mayores atractivos del rap, algo que han perfeccionado artistas como Israel B, Yung Beef, Ill Pekeño o Dano, entre muchos otros. En Cómo coronar a un rey sin cabeza volvemos a ver una magistral ejecución de esta habilidad.

Como dijo el mítico rapero estadounidense Freddie Gibbs, natural de Indiana, en su canción Origami de su último disco: «Broken soul, but I mastered turnin’ pain into art. F**k that, I mastered turnin’ cocaine into heart». En esencia, logró convertir su dolor en arte y sus experiencias vendiendo droga en corazón e impulso para transmitir dicho arte.

Por Nacho Olmos

Estudiante de periodismo en la UVA de Valladolid. Pero siempre segoviano. Enganchado al baloncesto, al fútbol, la música urbana y la literatura. Instagram: @nacho.lthc mail: nachoo.olmpas@gmail.com x: Naitolthc

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