Gema Vadillo es una artista multifacética que ha logrado conquistar a miles de seguidores con su estilo único, tanto en la ilustración como en la escritura. Autora de la bilogía El amarillo no existe y El rojo duele menos, sus novelas gráficas han capturado la atención de un público diverso, intrigado por sus historias llenas de conspiraciones y emociones. En esta entrevista, hablamos con ella sobre su evolución como ilustradora, el proceso de creación de sus libros, y cómo ha logrado conectar con su comunidad en plataformas como YouTube e Instagram. Además, nos comparte sus proyectos futuros y la importancia de equilibrar su pasión por el arte con el contacto directo con sus seguidores.
Pregunta: Comenzaste a dibujar desde muy pequeña, ¿cómo dirías que ha evolucionado tu estilo desde entonces?
R: Yo siempre digo que en cada clase hay un niño que dibuja. Luego, cuando estudias artes de más mayor, como que estamos todos en la misma clase, pero todos somos el niño que dibujaba de su clase. Yo en mi caso, era la niña que dibujaba de mi clase, y al principio lo hacía por puro hobby.
Cuando me hice más mayor, tuve mi fase de obsesionarme con el manga y el anime, que creo que muchos chavales que dibujan pasan por esa fase y luego, cuando ya empecé a estudiar ilustración, ahí ya como que no empecé a buscar un estilo, sino que se me fue desarrollando solo y a día de hoy creo que sigue desarrollándose.
P: ¿Qué te inspiró a combinar tus ilustraciones con la escritura en ‘El amarillo no existe’ y ‘El rojo duele menos’?
R: Empecé con ‘El amarillo no existe’ en 2023, quería juntar mi gran pasión que es la ilustración y el dibujo, con mi hobby de escribir, que eso si que lo he tenido siempre como hobby. Yo siempre he hecho todo por separado, porque por un lado soy youtuber, por otro escribo, dibujo, voy a ferias…
Entonces, en este libro dije “venga vamos a juntar mis dos pasiones y hacemos algo un poco más grande”. Porque con el primer libro (Schizein), no me atreví del todo, era muy pequeña en ese momento, a mi me gustaban mis dibujos, pero ni siquiera había acabado la carrera de ilustración aún.

P: ¿Cómo ha sido el proceso de ilustrar tus novelas gráficas? ¿Hay algún momento o ilustración que te haya costado especialmente?
R: Durante las novelas no ha habido un tramo que diga “jo que mal”, es más por días. En el primer libro, primero hice todo el texto y cuando acabé estuve 8 meses ilustrando. El principio de eso fue lo más duro, porque mis propios personajes que yo me había inventado, notaba que cada vez que los dibujaba no salían iguales, entonces me contó mucho cogerme el ritmo a misma.
Con ‘El rojo duele menos’, ya fui con conocimiento de causa e hice las dos cosas a la vez, escribí e ilustre desde el principio. No he tenido fase de atascarme, pero si días, si algún día se me atasca el texto, le doy a la ilustración, que se me atasca la ilustración, pues me pongo con texto y así.
P: ¿Y lo de escribir cómo surgió?
R: También como hobby, siempre me ha gustado. Desde pequeña escribía cuentos, o en mi diario… En el caso del primer libro, iba subiendo a Wattpad los capítulos para compartirlo con mis amigos. Cuando ya iba por la mitad paré, porque mi objetivo era publicarlo en papel.
P: El libro fue un éxito en Internet. ¿Cómo fue la transición de publicar por entregas online a un libro físico?
R: Muy diferente. Cuando lo hacía online yo no sabía lo que estaba haciendo, tenía 18-19 años, era por las risas, no pensaba en nada, igual subía un capitulo cada semana o estaba cuatro meses sin subir nada. Cuando ya pensé en publicarlo, cambié el chip.
Y ya con el amarillo y con el rojo, fue otra historia totalmente diferente. Lo que sí me he dado cuenta, es que trabajo super bien sin fecha de entrega. En el último libro, si que he tenido fecha de entrega, aunque con los editores hablamos de que si no llegaba lo atrasaramos, porque no quería entregar algo solo por entregarlo o hacer menos ilustraciones de las que quería. Al final llegué, pero es verdad que creo que sin fecha de entrega estoy más tranquila y trabajo mejor.
P: ‘El amarillo no existe’ también fue un gran éxito. ¿Cómo te sentiste al ver que tu trabajo se convirtió en una de las obras más vendidas de la Feria del Libro de ese año?
R: No me lo esperaba, la verdad que la Feria del libro fue una locura, había una cola inmensa y creo que fue uno de los días más shockeantes que he tenido, de ser consciente de que había sacado un libro y estaba pasando eso.

P: ‘El rojo duele menos’ pone fin a tu bilogía. ¿Qué emociones y desafíos has experimentado al cerrar este ciclo de historias?
R: Para mi el principal reto ha sido hacer una segunda parte por primera vez, porque a mi siempre me da mucho miedo cuando en algo que te gusta mucho sale la segunda parte o sale de repente un personaje nuevo y quieres que la gente se enganche como con la primera parte.
Desde el principio, he escrito lo que a mi me gustaría leer, y estoy muy contenta. El segundo libro es bastante más explosivo que el primero. Ha sido muy divertido escribirlo, porque la protagonista cambia y es el personaje más loco, más excéntrico, pero también tiene mucho mundo interior.
P: Un motivo por el que leer tus libros.
R: Depende de lo que le guste a cada persona. Hay gente que viene porque le llama la atención la portada, hay gente que viene porque le encantan las ilustraciones o gente que viene porque le encanta la conspiración y el misterio.
Yo la razón por la que lo leería sería por la conspiración, me quedaría por el sentimiento y la emoción que a mi me producen las relaciones entre los personajes, como avanzan… Cuando acaba cada capítulo hay un pequeño plot twist, una frase con la que dices “ostras necesito seguir leyendo”.
P: ¿Y en que te inspirastes para escribir estos libros?
R: No hubo una inspiración directa. Cuando escribo recurro mucho a la música, pero el punto de partida fue que quería hacer una historia de conspiración y misterio, porque a mi me encantan las conspiraciones de Internet y quería tirar un poco por ahí y que fuese una historia visualmente atractiva, que tuviera mucho color. Y luego el resto fue escalonado, se me ocurrió ambientarla en Berlín, porque me gusta mucho esa ciudad y fue avanzando todo poco a poco.
P: Tienes una comunidad impresionante en YouTube e Instagram. ¿Cómo gestionas todo esto?
R: Mis seguidores son muy nicho y son una comunidad muy sana. También te digo que están repartidos por el mundo, la mayoría son de Latinoamérica y España. Si estuvieran todos en España, igual sería más consciente. Aquí me doy cuenta cada vez que hago un evento y de repente conozco a gente digo “ostras claro que estoy haciendo esto”. En mi caso, no soy consciente nunca, porque yo hago lo mismo que hacía cuando abrí el canal de Youtube y tenía 200 suscriptores.
Pero es una comunidad muy sana, es gente que le gusta dibujar o que le gusta leer, es un ambiente de gente muy maja, muy tranquila, nunca hay polémicas, entonces el feedback con mis seguidores siempre ha sido bastante bueno.
P: ¿Cómo eliges los temas para tus contenidos?
R: Lo que siempre intento hacer es lo que yo querría ver y lo que me gusta, porque siento que si pierdo eso, no tendría sentido lo que estoy haciendo. Intento coger temas que me gustan, temas que pienso que podrían ser interesantes y que me hacen ilusión.
P: Entre proyecto y proyecto, viajas por España vendiendo tus ilustraciones y firmando libros. ¿Cómo es esa experiencia de conectar en persona con tus seguidores?
R: Es muy diferente a hacer videos o escribir en casa sola en pijama. Por un lado muy bien, porque siento que estoy en la edad de hacer estas cosas. Voy a los sitios que me gustan, con mis amigos, hay muchos otros artistas, es un ambiente que me gusta mucho. Pero por otro lado, es muy cansado tantas ferias al año, porque por fuera es como “estoy en mi puestito y vendo mis dibujos y ya”, pero en realidad es “encárgate de que lleguen los libros al sitio y ahora pillamos este alojamiento, el día del montaje y el desmontaje…” Pero el balance para mi es positivo, las ferias me hacen bastante ilusión.
Y muchas emociones, cuando llega el lunes, siempre lloro, como que me da un bajón de adrenalina. Porque estas un fin de semana en el que todo el mundo te está diciendo que eres maravillosa, que que bien todo, ves a muchísima gente y luego vuelves como a la vida real y a mi cuerpo le da por tener bajonazo el lunes. Yo me imagino que a un cantante en un concierto le pasará algo parecido.

P: ¿Hay algún comentario o interacción con tus seguidores que recuerdes con especial cariño?
R: Muchos. Por ejemplo, tengo un recuerdo del año pasado, de una chica que se llama Pau, que me trajo una caja e hizo con su abuela un delantal hecho a mano de la cafetería de El Amarillo no existe y lo tengo aquí en mi cocina. Es una chica que siempre está ahí.
P: ¿Qué proyectos tienes en mente para el futuro?
R: De momento quiero un año más tranquilo, quiero experimentar con mi estilo de dibujo y me gustaría meterme en algún proyecto grande de cómic.