El actor, inicialmente dedicado al doblaje mientras estudiaba periodismo, ha dado voz a personajes de películas como X-MEN o West Side Story. Dio el salto a la televisión como actor en La Cocinera de Castamar, aunque también ha aparecido en otras series, como El secreto de Puente Viejo donde interpretaba a Zacarias. Actualmente, está rodando La Promesa donde da vida a Pelayo, el Conde de Añil, un personaje que destaca por su doble faceta, detrás de la simpatía, se esconde algo inesperado, una vida relacionada al tráfico de armas. En 22 minutos con hemos explorado junto a él esta compleja dualidad del personaje, así como otros temas relevantes.

Pregunta: ¿Cómo te describirías?  

Respuesta: Soy una persona bastante curiosa e inquieta. Me gusta mucho aprender cosas nuevas, mejorar… Cercana a mi gente, a mis amigos y a la que le gusta pasar tiempo con la gente que quiere.  

P: A la hora de empezar en la interpretación, ¿cómo fueron tus inicios? 

R: Pues mira, yo empecé en el 2011 a hacer cursos de interpretación intensivos de fin de semana, que duraban sábado y domingo, un poco para probar en qué consistía y para ver si me gustaba o si podía tener futuro o si a lo mejor era muy malo. Cuando ya vi que me gustaba y que quizá podría tener posibilidades, mientras cursaba la carrera de la universidad decidí meterme en una escuela de interpretación y pasar un par de años con una formación regular de por lo menos tres días a la semana. 

Estuve en una escuela que es la escuela de Juan Codina durante dos años. A partir de ese momento, he estado bastante ocupado trabajando. Además, he dedicado mucho tiempo al doblaje, aprendiendo en una escuela especializada en esa área. Esa experiencia ha sido fundamental en mi formación y en mis primeros pasos en este mundo.

P: Como has dicho tus comienzos fueron como actor de doblaje. ¿Fue una elección vocacional o más bien una oportunidad que decidiste aprovechar?

R: Bueno, es algo que es una rama más de la interpretación para mí, con otra técnica, con otra manera de hacer las cosas. Pero al final nosotros tenemos una profesión que por desgracia es muy inestable, no sabes cuándo va a ser tu próximo proyecto, yo buscaba una manera de diversificar mi trabajo y al mismo tiempo seguir haciendo algo de interpretación que es lo que me gusta.

Mientras estudiaba en la escuela de Codina, al mismo tiempo también me formaba en la escuela de doblaje de Madrid y lo fui llevando un poco paralelamente. Cuando a lo mejor no estaba grabando ninguna serie de televisión, estaba trabajando de doblaje y esto puede darte una mayor estabilidad y tranquilidad laboralmente.

P: Has participado como actor de doblaje en varias series como por ejemplo, en CIS, ¿Cómo te preparas la voz para que no se te no hagan monótonos los diferentes personajes?  

R: Creo que lo más importante es prestar mucha atención en la primera toma de contacto con un nuevo proyecto de doblaje, ya sea una serie, una película u otro tipo de producción. Es crucial observar detenidamente el trabajo del actor original, captar los matices que aporta al personaje, su edad, posibles condiciones físicas que puedan influir en su voz, como ser más joven o mayor. Por ejemplo, no es lo mismo doblar a un personaje policía genérico que al policía específico de CIS. Cada personaje requiere una aproximación distinta; por ejemplo, si el personaje es cojo y sufre un intenso dolor en la pierna, es probable que esto se refleje en su forma de hablar y en su voz al andar.

P: Ahora pasando un poco a tus trabajos en series, has trabajado en varias series de época. ¿Qué te gusta de estas series y el por qué de eso? 

R: Las series de época son algo que realmente disfruto mucho, ya que nos transportan a otro tiempo y eso siempre me fascina. Es muy interesante sumergirse en la vida cotidiana de épocas pasadas, desde aprender sobre sus costumbres hasta los desafíos de adaptarse a la vestimenta de la época. Es un proceso que me encanta, y he tenido la suerte de poder participar en series como Puente Viejo y La Cocinera de Castamar, ambientadas en el año 1720, así como en La Promesa, que se sitúa en 1913. Trabajar en diferentes épocas significa explorar distintas formas de vestir, comportarse y seguir normas sociales, lo cual resulta muy divertido y enriquecedor.

Michel Tejerina
Michel Tejerina en La Cocinera de Castamar

P: Y si te tuvieras que quedar con una de las épocas de las que has trabajado, ¿con cuál sería? 

R: La verdad es que no sabría decirte cuál es mi favorita, todas tienen su encanto. Pero si tuviera que elegir, quizás me inclinaría un poco hacia La Cocinera de Castamar. Es la que más nos aleja de nuestro tiempo, y tal vez la que más diferencia podemos encontrar en comparación con nuestra vida actual. En esta serie ambientada en el pasado, podemos descubrir curiosidades y aspectos diferentes que son menos comunes en producciones más cercanas en el tiempo, como La Promesa. Aunque ha pasado un poco más de un siglo desde entonces y hemos experimentado muchos cambios, aún conservamos cierta conexión con esa época, por lo que resulta menos distante en comparación con La Cocinera de Castamar.

P: Hablando de La Promesa, ¿qué aspectos te atrajeron del personaje de Pelayo que te llevaron a audicionar para ese papel?

R: Lo que me atrajo del personaje fue su complejidad. Me fascinó que fuera un personaje que escondía mucho de su verdadera naturaleza, mostrando una faceta ante los demás mientras lidiaba internamente con numerosos conflictos. Creo que trabajar en esa dualidad es sumamente interesante, ¿no? Por un lado, tienes que construir una imagen pública para los otros personajes, mientras que por dentro tu personaje está luchando con sus propios demonios. Como actor, siempre encuentro fascinante explorar esa lucha interna y cómo se manifiesta en la actuación, ya sea a través de gestos, miradas o silencios. Cuando leí el guion y vi la complejidad del personaje, me atrajo inmediatamente y supe que era algo que quería explorar.

P: Si tuvieras que describir a tu Pelayo en una palabra ¿con qué palabra sería?  

R: En una palabra, diría que es complicado, pero… Yo te diría que es un superviviente, quizás. O… Bueno, no sé si superviviente es la palabra adecuada, porque, aunque viene de una familia acomodada, en una palabra… herido. Fíjate, es un personaje que lleva una herida muy grande.

Michel Tejerina interpretando a Pelayo

P: La Promesa está llegando a países como Italia, ¿qué supone para ti personalmente y profesionalmente este hecho? 

R: Siempre es gratificante ver que nuestro trabajo llega a otros países y es bien recibido. Personalmente, en mi caso, aún no he experimentado un impacto directo ya que el personaje de Pelayo aún no se ha lanzado en Italia. Sin embargo, la idea de que nuestra serie esté siendo apreciada allí me motiva enormemente. Además, considero que esta expansión podría abrir nuevas oportunidades profesionales, como la posibilidad de realizar castings en Italia con el reconocimiento previo de haber participado en una serie popular en ese país. También sería emocionante recibir el cariño y el aprecio del público en Italia, o en cualquier otro país que visite. En definitiva, es una experiencia fantástica saber que nuestro trabajo trasciende fronteras y es valorado en diferentes culturas.

P: ¿Te esperabas que La Promesa tuviese tanto éxito?  

R: Pues sinceramente, creo que es algo que nadie espera, no solo con La Promesa, sino con cualquier serie en general. Obviamente, al iniciar un proyecto, todos deseamos que tenga el mayor éxito posible, pero muchas veces es como una lotería. A veces hay series realmente buenas que no logran triunfar de inmediato, y quizás lo hacen años más tarde. La verdad es que La Promesa nos ha sorprendido gratamente.

Es una serie diaria que cuesta mucho grabarla todos los días porque la exigencia es muy alta para todos los equipos y yo creo que cuando las cosas se hacen con cariño y todos ponemos de nuestra parte, pues al final las cosas funcionan. ¿Por qué estamos teniendo éxito? Porque también hay un equipo humano muy bueno.  

P: ¿Qué podemos esperar del desarrollo del personaje de Pelayo en los próximos episodios, sin revelar demasiado?

R: Puedo adelantar que veremos cómo Pelayo se enfrenta al cerco cada vez más estrecho de sus secretos, incluyendo sus negocios turbios y el tema de las armas, así como las mentiras que ha tejido en su vida en general. Conforme avancen los episodios, lo veremos acorralado y obligado a tomar decisiones difíciles. Será fascinante observar cómo sus acciones lo ponen cada vez más contra las cuerdas, y cómo sus mentiras chocan con sus verdaderos sentimientos, especialmente su amor por Catalina. La tensión irá en aumento hasta que llegue el momento en que Pelayo se vea obligado a enfrentarse a sus mentiras.

P: ¿Y cómo es trabajar con actores como Carmen Azeca o Eva Martín tan mano a mano?  

R: Estas compañeras que has mencionado son fantásticas, pero te diría lo mismo de cualquiera de los demás compañeros que tengo.

Como te decía antes, eso es para mí una de las claves de que las cosas estén yendo bien en la serie, que todos tenemos muy buen rollo. Somos todos muy profesionales sin que eso quite, que luego nos llevamos muy bien y nos divertimos mucho grabando.  

Siempre estamos dispuestos a ayudarnos en caso de dudas sobre alguna escena o si necesitamos ensayar. Es un desafío trabajar en una serie diaria, donde el ritmo es muy rápido y los tiempos para ensayar son limitados, pero agradezco tener un equipo de actores tan implicados y dispuestos a colaborar.

Es un verdadero lujo trabajar con ellos, y cada día que estamos grabando, pienso lo afortunado que soy de tener compañeros como ellos.

P: Si tuvieras que quedarte con uno de los personajes interpretados, ya sea como actor de doblaje o de serie, ¿con cuál te quedarías?

R: Obviamente, siento un gran afecto por el personaje que estoy interpretando en este momento, Pelayo. La serie me ha brindado la oportunidad de desarrollar su historia a lo largo de muchos episodios, ¡ya hemos grabado más de 130! Trabajar en un personaje durante tanto tiempo es algo excepcional y especial.

Si tuviera que elegir un personaje de doblaje, destacaría el que interpreté en la última película de Steven Spielberg, el remake de West Side Story. Además, personalmente me siento muy afortunado de haber sido seleccionado por Spielberg para el doblaje en español. Es una experiencia que atesoraré para siempre, el hecho de que Spielberg haya escuchado mi trabajo y haya decidido que fuera yo quien le diera voz a su película es algo que valoro enormemente.

Por @celiacresspo

Tengo 18 años y estudio periodismo en la universidad Complutense de Madrid . Desde pequeña siempre me ha gustado el mundo del periodismo pero sobre todo en el sector de deporte , con el fin de transmitir lo que a mí me causa ver a un periodista hacer su trabajo.

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