La cantante italiana conquistó la capital española en un concierto de casi tres horas celebrando sus 30 años de carrera
El sábado Madrid vivió uno de los momentos más mágicos de lo que llevamos de 2024 y todo fue gracias a una diva que después de tres décadas en la música no ha dejado de enamorar a su público día tras día. Laura Pausini brilló como una estrella en el Wizink Center con un concierto de tres horas y 45 canciones frente al sold out de casi 15.000 expectadores. Un verdadero show que refleja el laborioso trabajo que ha puesto para hacer que su World Tour 2023/2024 sea inolvidable.
Nada más empezar el concierto, la italiana mostró su emoción al volver a España a la que considera su «casa» y afirmó que el público de nuestro país siempre le ha hecho sentirse como su «familia». Y cierto es que la artista se mostró tan cercana e íntima que parecía más una conversación con una buena amiga que un monólogo de cantante hacia espectadores. Algo que propició una atmósfera mágica donde la única preocupación de la artista fue que la organización del Wizink Center no le apagase las luces después de las doce de la noche y le dejase acabar su repertorio completo.
La velada estuvo protagonizada por un increíble puesta en escena llena de color y alegría donde también se proyectaron momentos de la vida de Pausini como la pedida de mano a su pareja Paolo Carta o un recopilatorio del amplio palmarés incluyendo el nombramiento a Persona del Año 2023.
Pero quizás una de las cosas más destacables fue la dimensión reivindicativa del espectáculo en apoyo al colectivo LGTBI, la lucha frente al feminicidio y la defensa del planeta Tierra. Durante varios momentos la cantante no paró de lanzar mensajes de unión y de fuerza hacia todas aquellas personas que sufren por su mera existencia recalcando la «suerte de no ser todos idénticos«; el mensaje principal de su nuevo álbum Anime Paralelle.

Además, entre canción y canción también hubo tiempo para reír a carcajadas con sus chistes y desparpajo. No faltaron los «c*ño», las frases con doble sentido, las «locas» anécdotas con su padre o la pulla hacia los cantantes actuales diciendo que a ella le gusta «actuar vestida». Sin duda, una Pausini en estado puro que se supo ganar el cariño del público dejando que «entrase en su vida» a través de su «sinceridad».
En cuanto al repertorio que presentó, no faltó ni uno de sus temas más queridos como Primavera Anticipada, Yo sí, En cambio no o La soledad pero también cantó algunos más recientes como el que da nombre a su disco lanzado el pasado octubre Anime Paralelle, Un buen inicio o Durar. Aunque sin duda la canción que marcó el show fue el mítico Se fue con el que el público no paró de gritar y bailar haciendo «muy feliz» a la italiana.

El concierto finalmente acabó a las 00:25 de la noche y Pausini mostró su agradecimiento entre risas por haber conseguido realizar el show sin que le cortasen la luz. Y se despidió de Madrid dejando una inigualable sensación de cariño en los corazones de todos.
Su próxima parada será el 29 de enero en Barcelona y después proseguirá por toda Europa, Latinoamérica y Estados Unidos en una gira única que refleja los 30 años de carrera de una de las mejores artistas del mundo.