Fundación Alalá nació hace casi diez años para dar una oportunidad a todas aquellos niños y jóvenes que la sociedad da por perdidos, a través de la cultura musical, el deporte y el apoyo en la educación reglada. Durante estos años, han conseguido dar oportunidades a muchísimos niños que, con gran esfuerzo, han visto hacerse realidad sus sueños, tanto personales como profesionales. Con apoyo de numerosos artistas y personajes públicos, esta fundación lucha día a día en algunos de los barrios más pobres del país para que la alegría vuelva a muchas familias

Fundación Alalá es mucho más que una simple organización, es un ejemplo a seguir, tanto alumnos como las personas que están al frente, que sin importarles dónde están ni cuanto tiempo tienen que dedicarle, se dedican a ayudar. Los resultados de su trabajo se podrán disfrutar en forma de concierto los próximos días 14 y 20 de diciembre, en Jerez y Sevilla. Invitamos a nuestros lectores acudir a estos eventos benéficos para apoyar esta bonita causa. 

ALALÁ

P: ¿Cómo nace la Fundación Alalá y por qué su nombre? 

R: Nace de la mano de Emilio «Caracafé» con la intención de que los niños del barrio, de las 3.000 viviendas de Sevilla, aprendieran a tocar la guitarra. En un principio empezamos solo con esa disciplina. Yo, personalmente, que tenía una amistad a través del mundo del arte con Emilio, decidimos reunir a un grupo de personas para crear la Fundación Alalá. A día de hoy, además de la guitarra, ya disponemos de otras disciplinas artísticas y talleres de aprendizaje. El nombre de Alalá es porque significa «alegría» en idioma Caló, lengua de la mayoría de personas de etnia gitana. Es un sentimiento que impulsa a las personas a brillar y seguir adelante. Nos pareció un nombre bonito y necesario. Un barrio que tiene tantas connotaciones negativas, tenía que llevarse la alegría que todos los niños se merecen y tener alcance a ese sentimiento. 

P: ¿Qué actividades desarrolláis en la fundación? 

R: Nos dividimos en dos tipos de programas, que son el artístico y el educativo. Dentro del artístico, se busca potenciar ese talento en los niños a través de las clases de guitarra, percusión, taller de costura (Coser y Cantar) o baile. Unos talentos que, a veces, hace falta que nosotros busquemos porque, a veces, las familias no llegan a ser conscientes de esos talentos o ven otros recursos hacia esos niños y acaban trabajando.

Entonces, desde esta fundación intentamos darle esa oportunidad, si la tienen, y llevarles a escuelas más especializadas o se les hace un programa educativo dentro del mundo artístico; con las becas de cante, con la fundación Cristina Geren o las becas “Caracafé”, en homenaje al impulsor del proyecto, esas son las artísticas. Por otro lado, están las de formación reglada, intentamos que todos los niños no falten a la escuela, que sigan con sus estudios, sino, no tienen opción a estas becas u otro tipo de recompensas como excursiones o varios incentivos. En este programa disponemos de las becas ofrecidas por la Universidad Loyola que, a día de hoy, hay quince estudiantes de nuestra fundación que están cursando sus estudios en esta universidad.

Los alumnos que se benefician de este tipo de becas se hace en colaboración con los centros educativos de secundaria, donde ellos nos facilitan informes para saber quien puede ser apto y aprovechar esta oportunidad, también vamos a los institutos a ofrecer actividades, charlas, distintas actividades que permiten valorar el grado de interés por seguir con los estudios de estos chicos y chicas. Hay muchos que quieren y pueden. 

P: ¿Qué supone para Sevilla y Jerez tener una fundación como la vuestra en los barrios en los que estáis? 

R: Además de un reto, es una necesidad. En todas las ciudades no existan este tipo de barrios, donde exista la marginalidad. Es una ayuda real a quienes de verdad nos necesitan porque muchas veces nos vamos muy lejos ayudar, pero no somos conscientes que la necesidad está en la puerta de nuestra casa; como es el caso de Jerez, en el barrio de Estancia Barrera, muy dentro de esta localidad; o el caso de las 3.000 Viviendas, en Sevilla, que está a tan solo diez minutos de la palmera, una de las zonas con mayor nivel adquisitivo de la capital.

Para nosotros es una responsabilidad el haber llegado a estos dos lugares y hemos creado un compromiso serio. Lo resumiría en que Fundación Alalá ha llegado para quedarse, desde hace nueve años que, empecemos con un proyecto de guitarra hasta el día de hoy, donde ayudamos ya no solo con la escuela de baile, cante, percusión o talleres; sino también con un programa especial dirigido a miles de familias con cualquier tipo de necesidad que puedan tener, desde pagar algún suministro; arreglar alguna tubería porque se les cae la casa, etc. Intentamos buscar también fondos privados para afrontar este tipo de gastos. 

P: Muchos son los mitos de los barrios en los que estáis instaurados. ¿Qué hay de verdad y qué hay de falso? 

R: Por desgracia, hay mucha verdad. Pero lo que existe y no se ve, porque lo malo siempre es lo llamativo, es que hay una clase trabajadora que viven y conviven en estos barrios con lo que es conocido por todo el mundo, pero no tienen nada que ver. De hecho, se les hace muy difícil la convivencia, pero no tienen otra alternativa y a estas son a las personas que hay que ayudar y apoyar para seguir adelante. A todos aquellos que quieren diferenciarse de toda aquella parte mala de estos barrios, porque hay mucha, muchísima gente buena y luchadora, que no se aprecia. 

Para nada, el mito de que es un barrio peligroso para el desconocido es cierto. Nosotros llevamos casi diez años trabajando en pleno centro del barrio y jamás hemos tenido un percance, todo lo contrario, hay mucha solidaridad y una generosidad inmensa, que quizá en otros barrios no la hay. Yo pondría en valor el patronato y las empresas que nos apoyan, que han venido varias veces a los dos centros que tenemos para conocer de primera mano lo que hacemos; y, sobre todo, a las 3.000 viviendas que se enamoran de esta gran familia formada por cada una de las familias que vienen en busca de ayuda a la fundación y ven la precariedad en la que viven y la injusticia social. Porque son personas que no se lo merecen.

Que, evidentemente, hay gente que vive de manera voluntaria al margen de la ley o ciertas horas de la noche puede haber más peligro que en otras zonas, es una realidad, pero que la gente puede venir a conocernos, que no tendrán el más mínimo problema. 

P: El próximo día 14 de Diciembre tenéis un evento en Jerez, en el teatro Villamarta, donde adelantais la nochebuena. ¿Qué nos puede contar de este evento? 

R: Todos los años intentamos hacer una zambomba jerezana. Aprovechando todos los artistas que nos arropan, este año se celebrará en el Teatro Villamarta de Jerez de la Frontera, el próximo miércoles 14 a las 20 h de la tarde, con un elenco de artistas espectacular, increíble y la guinda final que son los niños de la escuela de Jerez. También está en un poco la intención, que puedan vivir esa noche mágica y rodearse de grandes artistas a través de colaboraciones durante el evento. Para ellos es un regalo y un aprendizaje, para muchos también se convierte en un sueño, poder cantar junto a sus ídolos. Aún quedan entradas disponibles, así que animamos a todo el mundo que quiera disfrutar y acompañarnos en este día tan especial para los niños, lo haga. 

P: Seguiréis de celebración el día 20 de Diciembre en el Teatro Maestranza de Sevilla, junto a Fundación CajaSol y María del Monte, con el espectáculo «Así canta nuestra tierra en Navidad». ¿Qué puedes adelantarnos de este evento? 

R: Es una iniciativa de Cajasol, que desde hace cuarenta años graban un disco de villancicos con algún artista consagrado en la música. Desde hace dos años, lo organiza a beneficio de nuestra fundación, el año pasado fue con José Manuel Soto y este año con María del Monte, entonces imagínate lo que supone que los alumnos de la escuela de nuestra fundación salgan del barrio, actúen en el Teatro Maestranza de Sevilla, delante de más de dos mil personas, con un aforo prácticamente completo junto a artistas consagrados como la propia María del Monte, José Mercé, Laura Gallego, Joana Jimenez, también repite Jose Manuel Soto y miembros de la escuela como Emilio “Caracafé” o Laura Marchena, profesora de canto. Se ha convertido en un evento muy especial e importante para la ciudad de Sevilla en navidad. 

P: Todo aquel lector que quiera colaborar con vosotros, ¿de qué manera lo puede hacer? 

R: Nosotros tenemos muchas maneras de que cada uno pueda colaborar con nuestra fundación, desde un simple bizum, hasta la donación de instrumentos o telas para el taller de costura. También tenemos una escuela de deporte, que está funcionando muy bien, con casi medio centenar de alumnos, donde juegan partidos con otros equipos; también con la intención de darles y enseñarles una dieta equilibrada especializada para deportistas. También a través de la subvención de becas o financiación de alguno de nuestros proyectos. Invitamos a que toda aquella persona que quiera colaborar venga a nuestras instalaciones y pueda ver todo el trabajo que realicemos y colabore de la manera que cada uno pueda. 

P: El presidente de la Fundación será una de sus majestades los Reyes Magos de Sevilla 2023. ¿Qué supone eso para vuestra organización? 

R: Imagínate, una noticia mágica, que vienen los reyes y nuestro presidente sea el Rey Gaspar, ha sido un bombazo, con la solidaridad de este señor. Además, irán casi treinta niños acompañando en la carroza del Rey Gaspar repartiendo caramelos e ilusión por las calles de Sevilla. También en Jerez hemos salido de Gran Visir en Jerez de la Frontera, que ha sido Loli Argudo, nuestra coordinadora acompañada por todos los niños de la Fundación Alalá en esa delegación. 

P: ¿Cuál es el deseo de la Fundación Alalá para 2023? 

R: Que poco a poco podamos ver la transformación de estos barrios que tanto nos necesita. Necesitamos que así sea y no sean una vergüenza para Sevilla y Jerez, que la gente se sensibilice de que son vecinos y no se merecen que se estigmatice, que se merecen una oportunidad. 

P: ¿Cuál es la mayor recompensa que recibís desde los distintos órganos de gobierno? 

R: La mayor recompensa es ver la salida tanto personal como profesional de la gente que queremos. Hay chicos y chicas que ya han acabado sus carreras y están sacando adelante a sus familias; hay un chaval que tiene una consultoría; otro que es músico y se gana la vida con ello. Para nosotros eso es un orgullo, ver que salen adelante y que además siguen fidelizados con nosotros y van saliendo adelante. 

P: ¿Desearías que Fundación Alalá, en algún momento, no fuera tan necesaria? 

R: La formación y la educación siempre es necesaria. Yo desearía que nuestra fundación pudiera trabajar como cualquier otra asociación, atendiendo casos menos exclusivos para la sociedad y fomentar los valores a través de la música, la cultura y el deporte. Poder seguir ofreciendo calidad en la enseñanza artística y reglada. 

Por Ch Newes

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