La Noche de CADENA 100

Madrid volvió a demostrar que cuando la música se une a una causa, el resultado trasciende cualquier escenario. El Movistar Arena colgó el cartel de Sold Out este sábado con una nueva edición de La Noche de CADENA 100, una cita ya imprescindible que reunió a algunos de los nombres más destacados del panorama nacional e internacional en favor de Manos Unidas.

Bajo la conducción cercana y cómplice de Javi Nieves y Mar Amate, la noche avanzó como una montaña rusa de emociones en la que cada artista dejó su huella.

Un arranque que marcó el ritmo de la noche

El encargado de abrir la noche fue Nil Moliner, que transformó los primeros minutos en una explosión de energía con ‘Tu cuerpo en braille‘, ‘Me quedo‘ y ‘Libertad‘. El público, ya en pie, no tardó en entregarse por completo.

Después llegó Maldita Nerea, y pasó lo que tenía que pasar: el Movistar Arena convertido en un karaoke gigante. ‘No pide tanto, idiota’, ‘El secreto de las tortugas’ y ‘Perdona si te llamo amor‘ siguen teniendo algo especial. No importa cuántos años pasen.

 

El ritmo lo sostuvo Sidecars, pero el primer momento más íntimo de la noche—de esos que dicen mucho— lo provocó Beret con ‘Lo Siento’, ‘Si por mí fuera’ o ‘Nadie más te quiere’, el artista sevillano consiguió algo difícil en un arena: intimidad.

La fiesta volvió con Efecto Pasillo, que puso a a todo el mundo a saltar con ‘Pan y mantequilla’, ‘Buen Cafe’ y ‘Cuando me siento bien0. Un subidón necesario que continuó Depol, confirmando que lo suyo ya no es promesa, es realidad.

Loreen, Orozco…el momento en el que la noche alcanzó otro nivel

Uno de los momentos más hipnóticos de la noche lo firmó Loreen. La doble ganadora de Festival de Eurovisión demostró por qué su directo es uno de los más impactantes del momento. ‘Tattoo’ sonó gigantesca, envolviendo al recinto en una atmósfera casi hipnótica.

En la recta final, la emoción se apoderó del escenario con Antonio Orozco, que firmó una de las actuaciones más sentidas de la noche con ‘Despierta’, ‘Entre sobras y sobras me faltas’ y su dedicatoria a su hija, ‘Te juro que no hay un segundo que no piense en ti’. Poco después, Melendi devolvió la euforia colectiva con ‘Tu Jardín con enanitos’ y ‘Lágrimas desordenadas’ coreados de principio a fin por el público madrileño. 

El cierre llevaba nombre propio: David Bisbal. Y no falló.


‘Bulería’, ‘Ave María’… energía, nostalgia y un público completamente entregado. Pero el verdadero giro llegó cuando el artista almeriense sorprendió con el estreno en directo de ‘Vivir así es morir de amor’. Nadie lo esperaba. Y eso lo hizo aún más especial.
Además, la conexión entre artistas y público fue constante durante toda la noche, con un Movistar Arena completamente entregado que no dejó de cantar ni un solo tema. Luces, móviles en alto y miradas cómplices construyeron una atmósfera única, de esas que no se repiten fácilmente. 

Música que va más allá del escenario

Más allá del espectáculo, La Noche de CADENA 100 volvió a demostrar que la música también puede ser un motor de cambio. Desde 2009, la emisora mantiene su compromiso con Manos Unidas, destinando lo recaudado a proyectos solidarios.

En esta edición, el objetivo estaba puesto en Alepo (Siria), apoyando junto a Maristas Azules a familias vulnerables mediante iniciativas educativas, psicológicas y sociales.

Porque cuando 14.000 voces cantan al unísono, no solo suena la música: también lo hace algo mucho más poderoso.