Madrid volvió a convertirse el epicentro del fútbol mundial con un nuevo Clásico entre Real Madrid y FC Barcelona. El equipo blanco afrontaba el duelo con sed de revancha tras las cuatro derrotas de la temporada pasada y con la mirada puesta en Lamine Yamal, protagonista de la previa por sus polémicas declaraciones en Chup Chup (Kings League). El Barça, por su parte, llegaba decidido a prolongar la racha ante los merengues y arrebatarles el liderato de La Liga.
El Clásico no tardó en encenderse. A los dos minutos de juego llegó la primera jugada polémica: Vinicius cayó dentro del área tras un derribo de Lamine, pero el VAR corrigió la decisión inicial del árbitro Soto Grado. La tensión se disparó en el Santiago Bernabéu y el ambiente se caldeaba desde el arranque del partido.
Pasado el minuto 10 llegó otro susto para el Barça: Arda Güler recuperó un balón en la frontal y asistió a Mbappé, culminando la jugada con un potente disparo. El Bernabéu celebró el 1-0, pero el VAR volvió a aparecer para anular el tanto por milímetros.

El conjunto culé, al que apenas se le había visto sobre el campo, empató en una acción aislada tras una pérdida de Güler. Pedri recuperó el balón y se la sirvió al inglés Marcus Rashford, que asistió a Fermín para igualar el marcador. La respuesta blanca fue inmediata: cinco minutos después, Bellingham volvió a aparecer para adelantar a los suyos, enviando el encuentro al descanso con un 2-1 justo por lo visto sobre el césped.
La segunda mitad mantuvo el guion de la primera parte. El Madrid salió con intención de sentenciar el partido y provocó un penalti por mano de Eric García, una acción polémica que fue señalada tras la revisión del VAR. Mbappé asumió la responsabilidad desde los once metros, pero Szczęsny detuvo el lanzamiento con una soberbia estirada que alimentó el sueño culé de sacar puntos en el templo blanco.
Los minutos posteriores estuvieron marcados por las interrupciones. La polémica volvió a escena en el minuto 70, cuando Xabi Alonso decidió sustituir a Vinicius Jr. El brasileño, visiblemente molesto, se marchó entre aspavientos y se dirigió directamente al túnel de vestuarios. Minutos después, las cámaras de televisión captaron su regreso al banquillo.
El Barça rozó el empate con una acción de Koundé que dejó sin respiración a la afición local, pero al defensa francés le faltó definir tras un gran control. Rodrygo tuvo la sentencia en un libre directo durante el añadido, aunque el portero polaco volvió a aparecer, firmando su novena parada de la noche.
La recta final se vio empañada por la expulsión de Pedri tras una falta sobre el francés Aurélien Tchouaméni, un incidente que desató una tangana entre banquillos. La policía tuvo que intervenir para evitar mayores altercados, mientras Vinicius participaba en varios enfrentamientos verbales con la plantilla azulgrana.
Con el pitido final, Soto Grado se despedía de su último Clásico. La tensión se trasladó al túnel de vestuarios: Carvajal y Vinicius gesticularon hacia Lamine Yamal, recordándole sus declaraciones previas al duelo. Mientras tanto, algunos ya empezaban a citarse para el partido de vuelta en tierras catalanas. La celebración del Real Madrid, en piña sobre el césped, simbolizó el golpe psicológico que representa esta victoria.
El Real Madrid se marcha líder con cinco puntos de ventaja, reforzado moralmente y con Xabi Alonso logrando su primer Clásico como técnico. El Barça, por su parte, sale tocado tanto en lo futbolístico como en lo emocional, inmerso en un mar de dudas, ya que no está mostrando el nivel de equipo de la temporada pasada.

