El conjunto de Xabi Alonso llegaba al Santiago Bernabéu con el objetivo de sumarse a los conjuntos con pleno de victorias en esta fase de grupos de la Champions League. El técnico donostiarra introdujo novedades en el once, dando entrada al malagueño Brahim Díaz, quien acabaría siendo uno de los mejores del encuentro. Además, apostó por Raúl Asencio como titular ante la posible ausencia de Dean Huijsen de cara al Clásico.
La Juventus, por su parte, aterrizaba en la Castellana con la necesidad de sumar. Tras dos empates en las primeras jornadas, los italianos buscaban sorprender al conjunto blanco y frenar su excelente dinámica.
El colegiado dio inicio al encuentro y los de Turín comenzaron mejor, con un ritmo alto y una ocasión de peligro que Courtois salvó con una parada espectacular a McKennie. Sin embargo, tras los primeros 15 minutos, el dominio pasó a ser completamente madridista.
El Real Madrid comenzó a generar peligro constante. Militão tuvo una ocasión inmejorable tras una gran acción de Kylian Mbappé, aunque su remate se marchó por encima del larguero. El propio Mbappé protagonizó la jugada más clara de la primera mitad: una combinación brillante con Brahim, que le filtró un pase perfecto para dejarlo mano a mano. El francés definió con potencia, pero Di Gregorio, con una intervención de mucho mérito, evitó el gol que ya se cantaba en el Bernabéu.
Antes del descanso, Arda Güler probó fortuna, pero su disparo terminó fácilmente en las manos del portero italiano. Con ello, y tras agotar los últimos instantes del tiempo añadido, el árbitro señalaba el final de una primera mitad en la que el Madrid mereció más, pero se topó con el bloque defensivo de los del norte de Italia.
La segunda mitad arrancó con un Real Madrid completamente volcado al ataque, buscando abrir el marcador cuanto antes. Esto generó espacios que la Vecchia Signora aprovechó para generar peligro a la contra. La ocasión más clara para los italianos la tuvo Dušan Vlahović, que recorrió medio campo con Militão como único defensor entre él y Courtois. Cualquier contacto del brasileño podía costarle la expulsión, pero Militão defendió de forma impecable, obligando al serbio a definir y encontrándose nuevamente con una respuesta firme del guardameta belga, que volvió a salvar a los suyos.


Pasado el minuto 55, apareció la magia. Vinícius Jr. protagonizó una jugada espectacular que terminó con el balón estrellándose al palo, pero el rechace cayó a los pies de Jude Bellingham, que no perdonó y firmó el 1-0. El Santiago Bernabéu estalló.
A pesar del gol, la Juventus se mantuvo viva gracias, una vez más, a las manos salvadoras de Di Gregorio, que evitó el segundo en dos acciones consecutivas: primero ante un potente disparo de Mbappé y, acto seguido, sacando el rechace de Brahim cuando el estadio ya celebraba el tanto.
El malagueño, una de las figuras destacadas del encuentro, protagonizó una jugada con una dura entrada que levantó polémica. Tras la revisión, el árbitro y el VAR decidieron mantener la tarjeta amarilla.
Con el paso de los minutos, la Juventus daba por perdido el encuentro. Sin embargo, los cambios defensivos de Xabi Alonso dieron oxígeno a los bianconeri, que gozaron de una oportunidad clarísima en el minuto 87. Openda se plantó ante Courtois, pero Raúl Asencio apareció para despejar y convertirse en héroe momentáneo.
Ya en el tiempo añadido, un córner ofensivo para la Juventus acabó convirtiéndose en una contra del Madrid. Valverde condujo con firmeza, pero su último pase a Gonzalo no fue del todo preciso y el canterano no pudo definir como quería. Finalmente, Slavko Vinčić puso punto final al encuentro, sin permitir el último saque de esquina.
Victoria sufrida pero merecida del Real Madrid, que suma 9 de 9 puntos y consolida su liderato en el grupo. El Bernabéu se despedía hasta el domingo, cuando llega el Clásico en la capital española. Por otro lado, la Juventus, con apenas 2 puntos, intentará sumar los 3 puntos en su campo contra el Sporting de Lisboa en el próximo encuentro de la Champions League.