Con el estreno de ‘Sentencia Final’, ordenamos las entregas de la saga protagonizada por Tom Cruise de menos a más
Misión: Imposible – Sentencia Final, la última película de la saga, ya está en cines de todo el mundo, y de momento está siendo un éxito en taquilla: ha tenido el mejor fin de semana de apertura de toda la franquicia en Estados Unidos. La recepción de crítica y audiencia, sin embargo, no está siendo tan entusiasta como con sus predecesoras: ostenta un 80% en Rotten Tomatoes, lo cual sería una cifra estupenda de no ser porque las cuatro películas han oscilado entre el 94 y 98%. En Letterboxd, está cuarta por la cola en el ranking de la saga. ¿Y en 22 minutos con? A continuación ordenamos las ocho películas de Misión: Imposible de la peor a la mejor.
8. MISIÓN: IMPOSIBLE II
Históricamente considerada —con razón— la peor de todas las películas de Misión Imposible. John Woo hace de la primera secuela de la saga una cinta patética con un constante uso de la repetición y la cámara lenta en las escenas de acción y una BSO que combina cánticos al estilo Gladiator con, atención, un guitarreo eléctrico. Del machismo con el personaje de Thandiwe Newton o la mezcla de Semana Santa, San Fermín y Fallas de la escena ambientada en Sevilla mejor ni hablamos. Al menos a Tom Cruise le queda genial el corte de pelo que lleva aquí.
7. MISIÓN: IMPOSIBLE – SENTENCIA FINAL
Ethan Hunt (Tom Cruise) se sumerge en las profundidades del ártico y surca los cielos una vez más. Sin embargo, dos set-pieces espectacularmente rodadas con el propio Cruise realizándolas sin dobles —que no ejecutadas: se hacen largas y son dolorosamente previsibles— no son suficientes para levantar una cinta de casi tres horas. El resto del metraje se rellana con exposición vaga, diálogos sobreexplicativos y constantes flashbacks, tratando a la audiencia de estúpida e intentando alcanzar un dramatismo que se vuelve exagerado. No ayuda la falta de personajes carismáticos —más allá de Ethan y Benji (Simon Pegg)—, ni que el brazo ejecutor de la malvada IA Gabriel (Esai Morales) sea un villano que parece sacado de un dibujo animado infantil.
Por desgracia hay poco que rescatar de una película que cierra la saga sin rastro alguno del espionaje o sentido de la aventura de sus predecesoras.
6. MISIÓN: IMPOSIBLE – SENTENCIA MORTAL
Aquí ya se nota un bajón de calidad, pero no tan pronunciado como en la película que continúa la saga. Tras dos espectaculares secuencias pre-créditos, Sentencia Mortal se intenta posicionar como otra aventura imposible épica, pero les lastra el personaje de Grace (Hayley Atwell). Su tono juguetón y cómico arruina la intensidad de secuencias como la del aeropuerto o la persecución de Roma, y su introducción llega en detrimento del equipo original y el mejor personaje de la saga después de Ethan: Ilsa Faust (Rebecca Ferguson). Es imperdonable como la cinta trata a este y otros personajes, si bien por suerte aún queda para disfrutar la BSO de Lorne Balfe y el tramo en el tren.
5. MISIÓN: IMPOSIBLE – PROTOCOLO FANTASMA
Brad Bird se atrevió de nuevo con el live-action tras sus éxitos en Pixar (Los Increíbles y Ratatouille), y aportó a la saga un tono más ligero, así como set pieces maravillosamente ejecutadas como la del Kremlin y la del Burj Khalifa. Dar mayor protagonismo de Benji como alivio cómico resulta ser una decisión más que acertada, y aunque la cinta pierde fuerza en su segunda mitad, en su conjunto Protocolo Fantasma entrega todo lo que esperas de una película de la franquicia, ni más ni menos.
4. MISIÓN: IMPOSIBLE – NACIÓN SECRETA
Con los mismos puntos fuertes y débiles que Protocolo Fantasma, se beneficia de un villano más destacado y, ante todo, de la arrolladora presencia de Rebecca Ferguson. McQuarrie demostró ser una elección acertada para hacerse cargo de la franquicia en escenas como la de la ópera y la persecución de las motos —aunque tras la dupla que ha cerrado la saga entren las dudas—, y Tom Cruise abre la película con posiblemente su mejor locura sin dobles de acción.
3. MISIÓN: IMPOSIBLE
Mucho más directa y no tan centrada en la acción como las entregas que la sucederían, pero también más funcional que la mayoría gracias al afilado guion y dirección de Brian De Palma, aportando la tensión y el misterio necesarios sin olvidarse de la adrenalina de la espectacularidad. Sus giros y la maestría de escenas como la del acuario son solo algunos de los muchos elementos memorables que dejaron el arranque de la saga.
2. MISIÓN: IMPOSIBLE III
Nadie consigue un espectáculo cinematográfico adrenalínico hoy en día como J.J. Abrams. En su debut en la gran pantalla se nota la influencia de una de las series con las que se hizo un nombre en la TV, Alias, y también las características que le convertirían en uno de los directores más codiciados por los grandes estudios de Hollywood. Su ritmo frenético, el dramatismo y la intensidad con las que carga cada secuencia sin caer en lo ridículo, así como lo bien ejecutadas que están las escenas de la huida de la fábrica, la misión en el Vaticano y el ataque en el puente, ensalzan a la tercera entrega como una de las mejores. Además, es la primera vez que Ethan se siente un personaje tan humano y vulnerable, y el Owen Davian de Philip Seymour Hoffman es posiblemente el mejor villano de la saga.
1. MISIÓN: IMPOSIBLE – FALLOUT
El culmen de Misión: Imposible. La saga alcanza su máximo esplendor en una película que, viendo los resultados de McQuarrie en las dos siguientes entregas, parece casi un milagro. Fallout deja a todos con la boca abierta en todos sus aspectos: secuencias que llevan a otro nivel el significado de espectacularidad; un nuevo antagonista para el recuerdo; secundarios que rivalizan a Cruise en carisma —destacan Vanessa Kirby y Rebecca Ferguson—; y una trama ejecutada a la perfección en la complejidad característica de la franquicia y el sentido de la aventura. Un logro cinematográfico descomunal con el que Misión: Imposible tocó el cielo; Fallout será esa película a la que seguiremos volviendo décadas después, y representa el recuerdo con el que merece la pena quedarse de lo que llegaron a ser las misiones que decidió aceptar Tom Cruise.