Tal y como nos tenía acostumbrados, Rigoberta Bandini se desnuda por completo en su nuevo álbum. Se queja, ríe, llora, y nos transmite los vaivenes de la vida real en ‘Jesucrista Superstar’
Paula Ribó, más conocida como Rigoberta Bandini desde 2019, se ha convertido en parte imprescindible del panorama pop de nuestro país en los últimos años. Es imposible sacarse de la cabeza temas como Perra, el Ay Mamá con el que trató de cautivar a Europa con su participación en el Benidorm Fest de 2022, o Too Many Drugs.
Tras su primer álbum, La Emperatriz, Rigoberta nos cautiva ahora con su segundo trabajo: Jesucrista Superstar. Una radiografía de la vida misma, un grito, una súplica, un lugar donde refugiarse. Bandini ha dado un giro de 180º a su proceso compositivo, su fuerza de talento, originalidad e inconformismo artístico han parido ahora más de una docena de canciones divididas en dos discos que retratan las emociones de toda una generación.
Producido y compuesto de la mano de Stefano Maccarrone, Esteban Navarro, María Vértiz, Camilo Vélez y con apariciones estelares de productores como Alizzz, Santos y Fluren o el joven Juan Feduchi. Esa dicotomía entre artista y persona se expresa en KAIMÁN uno de los adelantos del álbum que ya vieron la luz y que trasladó también al Benidorm Fest de este año con un séquito de entrañables mujeres mayores dándolo todo. Pamela Anderson es una rehabilitación a través del arte de una mujer icónica; Aprenderás, una preciosa carta íntima de amor a su yo adolescente o Soy Mayor; pero Jesucrista Superstar es mucho más.
Una canción para explorar la admiración y los celos que nacen del deseo esporádico y que se llama Todas tienen ganas de jaleo. Amore Amore Amore: una narración nocturna preciosa y honesta; Club de las Xavalas Tristes, el nuevo himno que más refleja sus inquietudes y las nuestras plasmando la dura realidad; Busco un Centro de Gravedad Permanente, en homenaje a Franco Battiato, del que hay mucho más en este álbum que el título tributo, o una reivindicación de lo mutable del ser humano en Cada día de la semana.
Estos son solo algunos ejemplos que conviven en el disco, nombrado como el famoso musical de los años 80 pero hecho mujer, y que muchos sonidos bien recuerdan a él, pero con un aire estridentemente contemporáneo. Rigoberta Bandini ha cogido las riendas y huye de lo ‘mainstream’, sumergiéndose por completo en la innovación sonora sin perder vocación popular y marcar un antes y después en el pop de este 2025, y puede que muchos más.