María Escario se despide del mundo televisivo; el adiós a una pionera que marcó una época
En una emotiva jornada, la histórica periodista deportiva María Escario se despedía oficialmente del mundo del periodismo tras más de cuatro décadas al pie del cañón. Cuarenta años dedicados a la actualidad, los deportes y su pasión por contar historias al mundo. Escario no es solo un referente periodístico, sino que también es sumamente aclamada por su gran trabajo en la visibilización del deporte femenino.
La periodista comenzó su carrera periodística en 1985, cuando Pedro Erquicia la contrató para RTVE. Desde entonces presentó diversos espacios televisivos, como pudieron ser Buenos días, 48 horas o Estadio 2.
Sin embargo, no fue hasta finales de los 90 cuando fue elegida como presentadora del telediario de fin de semana. Por su parte, en 1996 pasó a presentar el bloque deportes en el telediario semanal; trabajo que duró hasta 2014.
Escario explicaba en una entrevista para Cadena SER como han sido los últimos años de su trayectoria profesional. En esta entrevista exponía cómo fue el momento en el que el director de informativos le comunicó que dejaría de presentar el telediario, de forma totalmente sorprendente e inesperada para la periodista. Añadía además que «No pasa nada porque dejes de presentar el Telediario. Te ponen y te quitan a dedo. El director tiene derecho a hacerlo, pero hay maneras y maneras»; refiriéndose con esto a como el entonces director, Julio Somoano, le comunicó su despido por teléfono durante su primer día de vacaciones, cosa que no agradó para nada a María.
La periodista ha trabajado como directora de la defensoría de la audiencia de RTVE desde 2021 hasta septiembre de 2024; jubilándose finalmente en diciembre del pasado año explicando que «necesitaba darle tranquilidad a su vida.»
Ha cubierto desde siete Juegos Olímpicos, hasta tres Mundiales de Fútbol, convirtiéndose en todo un referente para el periodismo deportivo. Además, ha recibido diferentes premios por su trabajo, como el Premio Ondas (2013) a mejor presentadora.
Su retiro marca el final de una era, pero sin ninguna duda también el comienzo de un legado que seguirá inspirando a futuras generaciones.
