El conjunto blanco cayó derrotado por dos goles a cero en un partido claramente dominado por el Liverpool. Los de Ancelotti, más centrados en no encajar que en atacar, apenas tiraron a puerta y se complican mucho pasar a los octavos de final entre los ocho primeros de la liguilla. Kylian Mbappé tuvo una noche muy gris, estuvo muy fallón, erró un penalti y sigue sin cumplir las expectativas que generó su fichaje.

El Real Madrid llegaba a la 5.ª jornada de la ‘UEFA Champions League’ en una clara línea ascendente tras las dos últimas victorias en La Liga contra Osasuna y Leganés, pero también lo hacía con un gran número de bajas. Dani Carvajal, Eder Militao, David Alaba, Aurelien Tchouameni, Rodrygo y Vinícius se quedaron en la capital de España por lesión, y el equipo lo notó. Ancelotti planteó un once bastante ofensivo, incluyendo a jugadores como Brahim o Arda Güler, pero el plan no salió como esperaba.

Era evidente que la baja de última hora de Vinícius Jr. era un gran problema para el conjunto blanco. Sin embargo, lo que pocos esperaban era el partido de Kylian Mbappé. El de Bondy estuvo irreconocible, muy impreciso y desconectado del juego, fallando un penalti que podía haber puesto el empate a uno en el marcador. Una actuación que no disipa las dudas existentes con el rendimiento del francés, muy cuestionado por su nivel en este inicio de temporada, en el que no ha demostrado en el campo su condición como uno de los mejores jugadores del mundo.

El primer cuarto de hora del Real Madrid en Anfield fue esperanzador. El equipo blanco salió muy combativo, peleándole el control del encuentro al conjunto ‘Red’. Sin embargo, esto duró poco, ya que tras ese buen inicio, Courtois se erigió como el héroe de los de Ancelotti, con varias paradas que mantuvieron al Madrid a flote en la primera parte. La omnipresencia de Eduardo Camavinga y la valentía de Arda Güler (único jugador del Real Madrid que tiró a portería en los primeros 45 minutos) fueron las únicas notas positivas de los de blanco.

El paso por los vestuarios no sentó bien a los de ‘Carletto’, que salieron a la segunda mitad con una marcha menos que sus rivales y lo pagaron muy caro. En el minuto 52, Alexis Mac Allister superó a Courtois para poner en ventaja a los de de Arne Slot. No obstante, esta no sería la única mala noticia, ya que minutos después Camavinga cayó lesionado, sumándose a la larga lista de bajas del Real Madrid. Ancelotti reaccionó metiendo a Ceballos y Lucas Vázquez, que forzó una pena máxima que Mbappé (tras un lanzamiento mejorable) no pudo aprovechar.

Desde ese momento, el Madrid subió el ritmo y comenzó a presionar más arriba al conjunto ‘Red’, dejando espacios a la espalda de la defensa. Estos fueron aprovechados por Mohamed Salah, que en una contra fue derribado por Mendy en el área: penalti. El egipcio erró la pena máxima tras un lanzamiento un tanto peculiar, en vez de asegurar con el empeine interior, le pegó casi con el exterior. Tras ello, el conjunto blanco lo volvió a intentar, con poco éxito.

En el minuto 76, Andy Robertson puso un gran centro lateral tras un córner, el cual fue rematado a placer por Cody Gakpo para poner el dos a cero en el marcador, cerrar el partido y mostrar que actualmente el Liverpool y el Real Madrid compiten en ligas diferentes. Mientras el conjunto ‘Red’ es líder de la UEFA Champions League de la Premier League, el conjunto blanco tiene que lidiar con numerosas bajas, un nivel de fútbol cuestionable y una situación complicada en la competición europea.

La clasificación a octavos de final se complica

Con esta derrota, la tercera en cinco partidos, el Real Madrid termina la 5.ª jornada de la UEFA Champions League en la 24.ª posición, al borde de la eliminación. La situación no es insalvable, pero la clasificación directa a los octavos de final de la competición parece una quimera, ya que los de Ancelotti deben ganar los tres partidos restantes de la liguilla (Atalanta, Salzburgo y Stade Brest) y esperar a posibles carambolas en la clasificación que les permita alcanzar los ocho primeros puestos.

La 6.ª jornada de la Champions se plantea para el equipo blanco como una final, la cual disputarán contra el Atalanta (en el Atleti Azzurri d’Italia) en un partido trampa. Un encuentro que, pese a no ser de vida o muerte, supondrá una prueba de fuego para el club de Concha Espina, que no se puede permitir más tropiezos de aquí al final de la liguilla si quiere seguir vivo y llegar a los octavos de final de la Champions League.

Por Samuel Ruiz

Hola, soy Samuel Ruiz, estudiante de Periodismo & Com. Audiovisual en la UC3M. Me encanta el periodismo y la posibilidad de contar historias.

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