Después de 16 años aterrorizando y matando de las formas más macabras, Art enfila la recta final hacia el cierre de su saga
Han pasado ya 16 años desde la primera aparición del siniestro payaso Art. Dieciséis años en los que ha aparecido en 2 cortos y un total de 4 películas convirtiéndose en todo un icono del terror actual y siendo uno de los grandes revitalizadores del género slasher que muchos ya empezaban a dar por muerto.
Aviso de Spoilers, aunque han pasado ya semanas desde su estreno, si no la viste ya, es porque no has querido.
Terrifier 3 es un festival navideño lleno de sangre y vísceras no apto para los más sensibles. La película es mala, seamos honestos, es una película con una historia mediocre y unos personajes simples y tontos que no tienen desarrollo más allá de la protagonista, de cuyo nombre ni me acuerdo así que, la llamaremos Joselina, con todo el rollo de ser la elegida de dios para vencer al payaso o una fumada así.
Pero la película sabe perfectamente esto y también sabe, que lo que has venido a ver no es un drama sobre como Joselina supera el trauma vivido en la anterior película y como esto afecta a sus relaciones, sino que has venido a verle a él, a la verdadera estrella de la película, Damien sabe que has venido por Art.

Art es lo mejor que tienen para ofrecer, es el carisma con patas y eso que no dice ni una sola palabra en toda la película. Cada vez que asoma su flamante sonrisa en pantalla se roba toda la atención, no tiene piedad con nada ni nadie lo mismo te roba el protagonismo de tu escena, que te devora la cara cual borracho devora un durum mixto a las 3 de la mañana.
Las muertes que se muestran en la cinta son viscerales y crudas, exprimiendo al máximo la clasificación para adultos de la que goza la película, una clasificación que se nota sobre todo en la escena de la ducha, donde mueren un rubio tonto y una rubia cargante que a nadie le importan y tampoco aportan a la película más allá de una escena haciendo el frutifantástico y otra donde Joselina casi le presenta a San Pedro a la rubia, y la escena de la muerte de la tía de Joselina que son los dos momentos donde Art más se ceba dejándonos dos de las muertes más violentas de la película y posiblemente de la saga de Terrifier.

La película maneja un humor negro basado en el nerviosismo y la incomodidad que te generan las escenas y la presencia del propio Art. En mi sala la gente se reía con ese nerviosismo de cuando no sabes cómo reaccionar o cómo manejar la situación en la que te encuentras.
El final de la película a mí me lo van a tener que explicar y no por complicado o abstracto sino por ser un sinsentido a cuento de nada, el final puede ser literalmente descrito con tres palabras: Por la cara. Por la cara Art sobrevive, por la cara se abre un portal al infierno y por la cara Joselina es una elegida de los ángeles.
Conclusión para no hacer esto muy largo, peliculón para apagar el cerebro y ver las muertes más gores del cine actualmente, sin buscar una pretensión más allá de entretenerte un rato. Pero falla en contar una historia que se ve innecesariamente alargada pudiendo resultar aburrida a ratos y con unos protagonistas que te importan poco y que solamente sirven de carnada para la estrella principal del show.