Clint Eastwood presenta un drama judicial que desafía la noción de culpabilidad y la moralidad
Jurado Nº 2 nos cuenta la historia de Justin Kemp, un hombre de familia que va a ser padre por primera vez mientras su mujer sufre un embarazo de alto riesgo. Justin ha sido llamado como parte de un jurado en un juicio por asesinato y este se enfrentará a un gran dilema moral. La decisión de Justin podría inclinar el veredicto y determinar el destino del acusado.
La película tiene una duración de 117 minutos, está dirigida por Clint Eastwood y cuenta con un gran elenco: J.K. Simmons, conocido por su papel de Terence Fletcher, un instructor tiránico en Whiplash; Nicholas Ho ult, famoso por interpretar a Nux, un guerrero demente en Mad Max: Fury Road; Toni Collette, conocida por su papel de Annie Graham, una madre atormentada en Hereditary; Kiefer Sutherland, reconocido por su interpretación de Jack Bauer, un agente antiterrorista en 24; y Zoey Deutch, una conocida actriz joven que destacó en papeles como Madison en Zombieland: Double Tap. Esta película está clasificada dentro del drama judicial y llegó a los cines españoles el pasado 31 de octubre.
La película comienza muy bien, nos presentan a una joven pareja muy enamorada y unida, la cual está esperando a su primer hijo. Dos personas felices, que se tratan muy bien, que tienen un gran grupo de amigos, y que viven incluso en una estética más colorida de lo que esperamos de la película. Todo con una intención: hacer saber al espectador que algo malo va a pasar.
Hay normas no escritas en el cine de las que los espectadores son plenamente conscientes. Si en una película de suspense te muestran a una persona unos segundos de más y empiezas a sospechar de él. Lo mismo ocurre cuando, en una película o serie, finalmente ves a una pareja que, después de tanto esfuerzo, logra estar junta; el espectador sabe que algo negativo les espera. Del mismo modo, si te presentan un lugar o un objeto intuyes que tendrá relevancia en la trama. En este caso si ves un comienzo tan feliz, el espectador sabe que la historia inevitablemente dará un giro, y esa felicidad se verá truncada.
Este recurso es muy común, y por eso los espectadores lo reconocen de inmediato. El inicio nos presenta a los personajes viviendo en un mundo idílico, rodeados de una felicidad casi irreal, lo que genera una sensación de inquietud en el espectador. Esa perfección aparente se percibe como un presagio negativo, un indicio de que algo oscuro va a suceder.
Comienzan con la selección del jurado, un proceso que, si no lo sabías (como fue mi caso), no consiste simplemente en que te llamen y ya estés seleccionado. Es un proceso largo en el que se elige a los candidatos uno por uno y se descarta a los demás. Durante este proceso, puede haber entre 30 y 100 personas, de las cuales el jurado selecciona a 12. Este recurso resulta muy útil para proporcionarnos los datos más básicos sobre los personajes. En cuanto al protagonista, Justin, se nos deja claro algo fundamental: su bebé está a punto de nacer. Esto le da una gran prisa y un fuerte interés en que el juicio no se prolongue, siendo su principal motivo para regresar a casa. De este modo, también se nos presentan los demás miembros del jurado.
La trama está muy bien construida, nos presenta dos historias simultáneas diferentes, pero que se complementan, y a la par que avanza una lo hace la otra. Cuando una historia está en el bar la otra te lleva allí, todo conectando entre sí de forma muy clara, entendiendo quien fue el asesino sin ni siquiera llegar a decirlo. Ambas historias te cuentan el crimen: una chica muerta. Una noche lluviosa. Una pareja violenta. Alcohol. Una discusión en un bar. El veredicto está claro. El jurado lo tiene claro, ¿verdad?
Te presentan el caso como si tú, el propio espectador, fueras uno más del jurado, intentando convencerte de una cosa o de la otra, de un punto de vista y del contrario. A diferencia de lo que pasa en la película donde todos creen que el novio es el asesino y Justin intenta convencerles de que no es así, ya que él sabe perfectamente quien la asesinó.
Justin intenta defenderlo contra todo el jurado y contra todas las evidencias. Mientras tanto el propio jurado y la trama te intentan convencer de que el acusado se merece que le condenen, que era una mala persona, uno novio agresivo que dejó irse a su novia borracha sola por la carretera, en un día muy peligroso por la gran tormenta que había. Y a la vez te van demostrando que Justin es una buena persona, que tuvo una accidente del que no fue consciente, una persona culpable pero de la que sientes cariño, que lo comprendes y que no quieres que se entregue ni que lo atrapen.
Durante toda la película lo van construyendo como una persona buena, que está deseando ser padre, que tuvo un mal pasado pero se ha redimido, que es consciente de lo que hizo y se siente terriblemente culpable. Y por otro lado tenemos al acusado; el prototipo de “mal tipo”, un novio celoso, borracho y agresivo, que no se preocupa por su novia, una persona que pertenecía a una banda peligrosa…
Nos presentan a dos hombres con un pasado oscuro, pero a Justin lo retratan como una persona buena, alguien a quien, a lo largo del juicio, es fácil empezar a querer y comprender. Por otro lado, al acusado no parece que se le busque simpatía; no es un personaje carismático. Sin embargo, se deja claro que, aunque no sea el asesino, está profundamente arrepentido de haber dejado que ella se fuera. Lo que más le duele es que la amaba y está devastado por su muerte.
Dos hombres con un mal pasado que se estaban redimiendo, uno culpable y otro inocente, uno encarcelado y otro jurado, uno con una familia por delante y el otro sin nada a lo que aferrarse.
Te dan toda la información posible para que tomes tú la decisión, que formes una opinión clara sobre quién debería ser encarcelado. ¿Qué vida vale más? ¿Cuál se merece tener un futuro? ¿Tener un hijo te “libra” de ir a la cárcel? ¿O es qué entendemos su decisión? A veces hay que ser egoísta por proteger a tu familia. En su situación, ¿tú qué harías?
Jurado Nº 2 está muy bien construida, con personajes elaborados e interpretados de forma impecable por los actores, tiene una estética muy cuidada, y utiliza los recursos perfectamente. La forma en la que está elaborada la trama, en la que esta evoluciona está muy bien llevada.
No será la película más innovadora, pero lo que han hecho lo han hecho muy bien. La película dura casi 2 horas, pero no se hace larga, es cierto que en algún momento parece repetitivo, que está dando vueltas sobre el mismo tema, cansa, pero es justo la sensación que quieren transmitir.
Un excelente trabajo elaborado por su director, Clint Eastwood, un ícono del cine, ganador de múltiples Premios Óscar tanto como actor como director. Es conocido por sus papeles en clásicos como El bueno, el feo y el malo y Harry el sucio, así como por dirigir obras maestras como Million Dollar Baby y Los puentes de Madison. Su influencia en el cine es innegable y este gran recorrido se puede apreciar en Jurado Nº 2, algo espectacular si tenemos en cuenta que ha dirigido la película con 94 años.
El único “pero” que se le puede poner es el final: un final abierto. Estos finales son un recurso muy gastado, ya no sorprenden sino que cansan. Cuando en 1942 en Casablanca la película termina con un final ambiguo chocó y sorprendió. Con 2001: Odisea del Espacio (1968), esta dejó un final enigmático y desconcertó al público. En 1967 con la fuga de bus en El Graduado (1967) el público quedó sorprendido, preguntándose cómo iba a acabar la pareja. Pero ahora en 2024 un final abierto ya no es innovador, sino que es repetitivo, aburrido. Se interpreta como que el guionista no quisiera esforzarse, que da un final abierto para contentar a todos, en vez de dar lo mejor de sí para crear un gran final.
Obviando esto último la película cuenta con todos los elementos necesarios para convertirse en una obra aclamada por el público. Presenta de forma maravillosa este debate ético-legal que llega al espectador en forma de múltiples preguntas, ¿Quién debería acabar en la cárcel? En su situación, ¿qué harías? ¿Es egoísta o cuida a su familia? También te hace reflexionar sobre los sistemas legales.
La película nos da la clave: “A veces la justicia no es justa”.