El italiano vence al tenista español en un episodio de máxima intensidad en la exhibición que organiza Arabia Saudí. El de El Palmar recuperó el terreno en la primera manga (6-7) tras un inicio dominado por Sinner, pero el italiano se apropió del duelo en las dos siguientes (6-3) (6-3) para hacerse con el trono de Arabia.
Alcaraz-Sinner es el nuevo aroma a rivalidad histórica de un tenis que, puesto hoy sobre el tablero, desdibuja a la vez otros choques entre mitos como el último Nadal-Djokovic que le antecedieron en la pista horas antes. Alcaraz, con 4 Grand Slam y encarnando la genialidad de los inicios de su ídolo Rafa; Sinner, ganador del US Open y Australia en la vitrina de un 2024 que lo laurea como número 1 del mundo.
Sinner empezaba dominando el encuentro en velocidad de crucero hasta el cuarto juego. Alcaraz, al otro lado de la red, remaba y remaba hasta que termina por darle la vuelta en esa clásica remontada que marcan los cánones de su tenis para llevarse el primer set, decidido en el tie-break (6-7). Lo que parecía una final rápida, de pronto se convierte en un duelo de máximo nivel entre los dos reyes del tenis de hoy.
La segunda manga iba a regalar un recital de tenis. Sinner no bajó de nivel y Alcaraz confiaba en alargar cada punto para convertir la batalla en un fuego a fuego. Sinner volvía a imponerse en el segundo parcial hasta el 3-1, pero de nuevo Alcaraz no perdonó y arañó el empate. De la chistera de sorpresas, esta vez Carlitos sorprendió con una derecha a 167 km/hora para explicar por qué el murciano hace sonreír a tanta gente. Jannik adivinaba sus intenciones en su rincón del ring, donde envió golpes desde el fondo. El italiano hizo valer de su solvencia para saldarse del segundo parcial (6-3).
Sinner no quería rezagarse en esa sensación previa de llegar a la meta en el set decisivo; tampoco el murciano iba a ponérselo fácil. Era un intercambio de golpes, un tira y afloja entre uno y otro. Alcaraz no pudo evitar la superioridad de su rival, donde el empate se rindió a favor de Sinner y cerró la remontada de dos horas y veintiún minutos de partido. El botín millonario de 6 millones de dólares fue para el tenista italiano.
