Angy Skay, la autora vallisoletana afincada en Almería desde hace más de 30 años aterrizó en librerías con ‘Un amor matemático’ a principios de junio, un new adult publicado por Roca Editorial. La historia sigue a Aitana y Daniel, dos personajes que coinciden dos años después de un secreto que hizo que él abandonase la vida de ella. Comentamos con la autora la reciente publicación
Pregunta: ¿Cómo surgió Un amor matemático?
Respuesta: Esta idea en concreto surgió porque el grupo de Roca se puso en contacto conmigo, fue un poco más organizado, ellos me pidieron un tipo de novela específica y a raíz de ahí empecé a dar vueltas a la idea. Como tenía que ser algo a lo que yo no estoy acostumbrada a escribir, ya que yo escribo otro tipo de genero, mi genero es mas oscuro, sangriento, thriller, magia… No tenía nada que ver, componer la idea de una manera que tomara consistencia al principio fue un poco complicado, pero luego surgió sin más. Porque me di cuenta de que el click estaba en el romance de ellos y, aparte, en todos los problemas sociales que toca la historia, al final fue una conjunción de hechos. Se habla mucho de los escritores mapa y brújula, pero no soy ninguna de esas dos, voy con el viento.
P: En Un amor matemático, el grupo de amigas conformado por la protagonista, Dulce, Noelia y Maca, tienen mucha importancia en la trama y cada una es muy distinta, ¿qué nos puedes contar sobre ellas y su creación?
R: En Un amor matemático, aunque sean personajes realistas, a pie de calle y cotidianos tienen que ser diferentes. De hecho, en esta historia, ellas se llaman «el Aquelarre», y lo que más me gustó de ellas, y es lo más emocionante, es que es un grupo de amigas formado por esas amigas que se han quedado solas y aisladas porque cada una son distintas.
Cada una es distinta, Aitana es la más informal, no le gusta el maquillaje, los tacones, es distinta; Dulce es una gótica religiosa, distorsiona un montón, es muy extraño; Maca, es la choni de barrio; o Noelia, la hip-hopera. Todas son muy distintas, y son las marginadas, como eran las apartadas me gustó mucho hacer esa unión. Cada personaje tiene su aquel, pero me gusta porque les marca el carácter, y es muy bonito marcar el carácter de los personajes.
P: En el libro reflejan problemáticas muy duras, ejemplo de ello es la situación familiar de Aitana. ¿Qué consideraciones tomaste para reflejar el tema?
R: Me considero una persona feminista, pero no radical. Considero todos los tonos, no es blanco y negro, hay grises, matices. Carlos, el padre de Aitana, es la persona que está maltratada psicológicamente, y normalmente lo solemos ver al revés. En los libros y películas se ve al contrario, la mujer hundida y maltratada. Yo quería darle voz a todos esos hombres que, quizá por vergüenza, por no no verse tan normal, no verlo en la sociedad, o por no poder dejarles expresarse de otra manera, no vemos. Se me ocurrió darle la vuelta en ese sentido y que fuera él quien estuviera maltratado psicológicamente, dentro de esa situación de casa.
P: ¿Qué nos puedes contar de Aitana y Daniel, la pareja principal de la historia?
R: Ellos son muy particulares, me ha gustado muchísimo ponerme en el pellejo de los dos. A mí me encanta escribir desde el punto de vista femenino, pero desde el masculino más, en sí los personajes se compaginan muy bien.
Aitana y Daniel fueron en el pasado amigos de edificio, de azotea, escalera…Y claro, por un problema de él no quiere que la relación salga del edificio y que nadie lo conozca. Ahí trabajé mucho la autoestima de las personas, la poca que a veces se tiene como es el caso que le pasa a Daniel. Él se entera de un secreto y por diversos motivos tiene que abandonarla, en un momento en el que peor lo está pasando ella. Cuando Aitana se ve sola, tiene a su “aquelarre” como ya he mencionado antes, pero Daniel no está, es su punto de apoyo y su todo.
Entre ellos se crea una burbuja muy bonita y cuando desaparece el mundo de Aitana se rompe; y, dos años después, en la universidad se lo encuentra de sopetón. Y me gustó mucho el pique que tienen entre ellos, aunque se pican y exista el friends to enemies to lovers y se tiren pullas, se quieran arrancar el pescuezo lo hacen de una manera muy bonita, es como que me tengo que enamorar de ellos dos cuando se miran, se hablan… Se nota que se quieren.
P: Dentro de que en la novela hay dos personajes principales, el libro es coral, nos vamos enterando de la historia de las amigas de Aitana. ¿Te planteas que ellas tengan su historia?
R: El hecho de que tengamos un grupo es necesario; en mis libros siempre se van a encontrar valores, críticas a la sociedad, todo lo que pueda tocar a mi manera. Al final, los autores plasmamos mucho los pensamientos que nosotros mismos tenemos y es inevitable. Yo tenía claro que la situación que tiene Aitana en su casa, es mala aunque paulatinamente se vaya arreglando y tenga su superación.
Muchas veces no hablamos de la cantidad de familias que hay en España a las que les cuesta llegar a final de mes, y es una realidad. Poco a poco va superando los baches y está apoyada por sus amigas, eso era fundamental, Aitana no está sola. Meter detalles de las chicas me parecía muy interesante porque a parte de considerarlas principales, dentro de que Aitana y Daniel sean protagonistas de la historia, es verdad que ellas tienen un peso muy grande; a fin de cuentas son el balance de Aitana, las que son capaces de levantarla o hundirla. Entonces, me parecieron muy importantes cada una a su manera, y aunque tenga claro que el libro es autoconclusivo, pero sí que es verdad tengo ese gusanillo de las amigas, de saber qué les pasa, qué hay de más…
P: ¿Te has replanteado sacar un libro por cada historia de las amigas?
R: Me gustaría, pero depende de que la editorial me dé la oportunidad, y de hecho, todas tienen, en mi cabeza, su historia organizada. Me gustaría y me parece muy particular como es cada una de ellas de distinta, como Dulce, uno de los personajes que aparece dentro; una gótica religiosa estudiando Ciencias Religiosas que tiene una bola con nombre y duerme como si estuviera amortajada…
P: ¿Hay alguna historia en la que estés trabajando actualmente que nos puedas adelantar?
R: Sí, estoy trabajando con varias cosas aunque de momento solo puedo adelantar una. Estoy con el proyecto de mis villanos, se llama Romeo, que anuncié que saldrá a primeros de año. Y en paralelo con otra cosa en la línea de Un amor matemático.
P: No lees libros de los géneros que escribes, ¿te has planteado escribir algo de fantasía, el género que lees?
R: No, pues no lo sé. Llegando a mi conclusión propia, me gusta mucho la fantasía y el terror, pero si escribiese algo del género no creo que lo hiciera para publicarlo, en todo caso sería para quitarme el gusanillo. No lo hacía porque lo considero un punto mío de desconexión propia y considero que ser autor ya de por sí tienes que tener una capacidad de invención grande, no puedes estar copiando a los autores; pero por si las moscas que no haya ninguna idea que se me pueda plagiar de otro libro que esté leyendo.
Yo por ejemplo, no leo thrillers con romance, que es lo que yo escribo, porque me considero autora de romance, no leo el ahora famoso dark romance, ni magia, ni new adult. Sé que soy la otra cara, pero no leo absolutamente nada de ello, porque no lo leo porque es mi momento de desconexión, son mis ratitos de no estar con el mismo género y alejada de lo que escribes normalmente.
P: Estudiaste Edición y Gestión Editorial, en tu propia formación hay reflejo de la literatura. ¿Siempre quisiste escribir libros o ha sido algo que ha surgido por el camino?
R: Yo no soy la típica autora cuyo sueño ha sido siempre ser escritora, hubo una época de mi vida en la que me sentí muy perdida y no sabía que quería hacer hasta que encontré los libros. Ahí supe que había un cambio grande, yo empecé a escribir antes de comenzar a trabajar en el mundo editorial y es tan bonito trabajar dentro de la editorial, ver cómo le das forma a libros de otras personas que están entusiasmados con sus proyectos y poder ayudarlos.
El mundo de la escritura es muy complicado para todos los que lo conozcan y puedes tener mucha y mala suerte y te puedes encontrar muchas piedras. Yo me he encontrado muchas piedras, y cuando tú estás trabajando en algo que te apasione, porque a mi los libros ya me apasionan, es precioso ver cómo puedes ayudar a la gente para que ni cometan tus mismos errores y puedan tener sus libros en las manos y vean lo que han conseguido.
P: Otras series escritas con anterioridad son más oscuras y presentan personajes que son villanos,¿cómo es trazar un personaje de características villanas?
R: Es muy complicado, recuerdo que cuando empecé con el tema de los villanos, en Matar a la reina, tuve que buscar tutoriales de YouTube en los que tardé tiempo en saber cómo se montaba y desmontaba un arma; tienes que investigar muchísimo acerca de ello porque no son tus costumbres, ni estilo de vida. Es difícil, y en la ambientación de los villanos me fue más complicado porque son muchos personajes y cada uno tiene que ser distinto porque al final estaría repitiendo las novelas.
P: Entre todos tus libros mencionados anteriormente como más sangrientos como la serie Diamante Rojo y la saga Tziano, ¿cuál fue el que más preparación te costó?
R: Adara, que pertenece a la trilogía Tiziano y, hasta el momento es el libro más heavy que he escrito, el más oscuro. Los personajes son villanos, también tengo otros en los que no son villanos. Pero, en ese libro, los villanos son villanos, sin matices, no se vuelven de color rosa, son muy negros.
P: Has pasado recientemente por Las Palmas, por la actual Feria del Libro de Madrid y por Valladolid, tu ciudad natal, haciendo firmas. ¿Cómo es el encuentro con tus lectores?
R: Es divino, porque primero les puedes achuchar, puedes hablar con ellos. Y de hecho muchas veces hay huequitos que si te lo permite el tiempo puedes dedicarles tiempo para hablar, comentar qué les ha parecido en las que se intercambian muchas cosas. Es tan bonito estar con esa cercanía al lector, nunca pensé en la vida que podría ocurrirme algo tan bonito como que se hicieran un tatuaje de alguno de mis libros. Un día me llegó un bebe al que le pusieron Adara y en la feria del libro de Valladolid del año pasado igual, le habían puesto también Adara. Les estaban poniendo a lo que más quieren en el mundo el nombre de mis personajes, y es que te llevas detallazos que se te quedan grabados, al final te das cuenta de que el mundo de la literatura es precioso.