El pasado 27 de mayo se celebró en el Ateneu de Barcelona un encuentro para conmemorar el aniversario de ‘La sombra del viento’, de Carlos Ruiz Zafón. Organizado por Editorial Planeta, el acto reunió a destacados medios de comunicación nacionales y a los editores de la obra en España para recordar una de las novelas más icónicas de la literatura contemporánea.
Hace veinticinco años, Carlos Ruiz Zafón publicaba La sombra del viento, una obra que acabaría convirtiéndose en uno de los grandes fenómenos literarios de su tiempo. A día de hoy, su legado permanece intacto. La historia de Daniel Sempere y aquel misterioso ejemplar encontrado en el Cementerio de los Libros Olvidados no solo marcó a una generación de lectores, sino que sigue ocupando un lugar privilegiado en el imaginario de millones de personas en todo el mundo.
Una novela de misterio, pero también un romance, una crónica de la Barcelona de posguerra y, sobre todo, una declaración de amor a los libros. Cuando Carlos Ruiz Zafón publicó la obra en 2001, pocos podían prever la magnitud del fenómeno que estaba a punto de desencadenarse. La sombra del viento cuenta con más de 50 millones de lectores y ha sido traducida a más de 50 idiomas. Este éxito convirtió a Zafón en el autor español más leído en todo el mundo después de Miguel de Cervantes.
La universalidad de la obra ha sido, precisamente, uno de los aspectos más destacados durante las conmemoraciones de este vigésimo quinto aniversario. El recorrido del homenaje comenzó el pasado mes de noviembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el mayor encuentro literario del mundo en lengua española, coincidiendo con la participación de Barcelona como ciudad invitada. No es casualidad que este aniversario haya servido como punto de partida para reflexionar sobre la relevancia de la novela.
La Barcelona creada por Zafón tuvo mucho que ver con esa superación de la barrera geográfica. Una ciudad que no solo era reconocible, sino también un espacio reinventado por la niebla, los secretos y las sombras. Sus calles se convirtieron en escenarios literarios y sus edificios, en personajes. Así, para miles de visitantes, recorrer la capital catalana pasó a significar seguir las huellas de Daniel Sempere, Julián Carax o Fermín Romero de Torres. Pocas novelas contemporáneas han logrado fundirse de una forma tan intensa con el paisaje urbano que las inspiró.
Sin embargo, el dato más revelador de este cuarto de siglo no son los ejemplares vendidos ni la cantidad de idiomas a los que ha sido traducida, sino su capacidad camaleónica para adaptarse a los nuevos tiempos y encontrar nuevos lectores. Gracias a las redes sociales, la novela circula entre los jóvenes de la denominada Generación Z, que descubren por primera vez el universo de Zafón y lo incorporan a sus recomendaciones. Este fenómeno se ha visto impulsado también por nuevas ediciones adaptadas a las sensibilidades visuales contemporáneas, como la reciente versión con los cantos tintados.
En esta línea, el pasado mes de abril se reeditó la versión ampliada La Barcelona de Carlos Ruiz Zafón. Una guía, de Sergi Doria, que ayuda a entender la simbiosis entre el autor y su ciudad. También se ha anunciado una edición especial ilustrada por Pedro Oyarbide, cuya publicación está prevista para el próximo 18 de noviembre. Esta pieza contará con desplegables y elementos tridimensionales, con el objetivo de rendir tributo a la vigencia de la obra. La edición, publicada por Planeta, se lanzará simultáneamente en diez países.
Porque mientras algunas novelas envejecen, otras simplemente se convierten en clásicos. La sombra del viento parece haber encontrado, hace ya mucho tiempo, ese lugar reservado a las historias destinadas a permanecer.
