Los divertidos hermanos han inaugurado su nuevo espectáculo, «Todo por la Matria», este cuatro de febrero, regresando a la ciudad que les vio crecer como artistas y haciendo reír cada fin de semana en el teatro Rialto.

El sueño de todo ser humano, sobre todo cuando llega a una edad algo más adulta, es poder olvidarse por un rato de sus problemas, objetivo algo difícil pero no imposible. Esa es la finalidad de Jorge y César Cadaval, quienes con sus espectáculos consiguen mantener al público enganchado en el asiento durante las casi dos horas que dura su función.

“Todo por la Matria” es el nombre que da vida a este nuevo show, estrenado ya en Madrid y que colgó el cartel de Sold out en su flamante estreno, con más de mil personas entregadas a la causa y disfrutando del dúo de hermanos más cómicos de todo el panorama nacional, que a través de sus caracterizaciones consiguen despertar la risa espontánea en todo aquel que los observa.

Reírse de sí mismos es el mantra que utiliza esta famosa combinación. Son capaces de jugar con sus propias personalidades para encontrar el humor de la mejor manera posible, sabiendo aprovechar sus defectos para disfrute no solo del público, sino de los propios protagonistas que en algunos momentos no pueden evitar que se les escape una leve carcajada.

Este nuevo espectáculo cuenta la historia de una abuela cuyos hijos no la dan más que disgustos, con constantes problemas de dinero que no parecen tener una solución nada fácil, hasta que todo cambia. Este panorama es solo la excusa que utilizan Jorge y César, disfrazados de Antonia y su madre, para jugar con la realidad y la ficción constantemente, porque hasta que no desaparece el personaje no puede aparecer la persona, y viceversa.

No puede faltar la música en el show, y es que los Morancos aprovechan la oportunidad para exponer algunas de sus mejores canciones, ante el caluroso público madrileño que no solo les anima, sino que en algunas ocasiones se anima a cantar junto con el grupo, capaz de versionar algunas de las canciones más conocidas para darles una letra un poco especial.

No está exento de grandes personalidades la obra, y es que se parodia nada más y nada menos que a la presidenta de la comunidad y al alcalde de Madrid, una Isabel Díaz Ayuso y un José Luis Martínez-Almeida que no aparecen representados de la mejor manera posible, pero que mediante la caricatura provocan grandes carcajadas entre el público.

No puede faltar el mensaje social en el espectáculo, que no aprovecha el tiempo solo con fines humorísticos, sino que tiene tiempo para recordar a toda aquella generación fallecida por la pandemia, con un discurso conmovedor y que hace recordar todos los duros momentos que ha vivido el país y las familias españolas.

Por último, la Madre Tierra es recordada también, y no de forma positiva, sino con cierto remordimiento hacia lo que tiene que sufrir, con unos habitantes que deciden no cuidarla y unos países que no se ponen de acuerdo para intentar salvarla.

Humor a raudales en el teatro Rialto, que ha abierto la veda con el primer espectáculo de muchos, donde los Morancos tratan de hacer un poco más felices a todo aquel que quiera acercarse a seguir su historia, con la mente abierta y el estómago preparado para la risa, con miles de chistes, bromas y referencias que solo a ellos se le podía ocurrir, a dos de los mejores cómicos del país tras más de veinte años en la escena, los dos hermanos inseparables a quienes el humor les une todavía más.

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