Bely Basarte

La vida es esto, amor es un viaje al universo íntimo de Bely Basarte, una década de vida y música contada a flor de piel. Diez años de canciones, diarios personales, poemas inéditos y letras de Amor letal se entrelazan para mostrar quién es la artista y quién es la mujer detrás del escenario. Entre fotografías de su álbum privado, collages y fragmentos de su diario, Bely nos permite asomarnos a sus momentos de caída y resurgimiento, a sus dudas, alegrías y aprendizajes, y a ese amor por la vida que se niega a perderse incluso en los momentos más oscuros.

Bely construye un espacio donde el lector puede reconocerse, emocionarse y no sentirse solo. En esta entrevista, la cantautora nos habla de cómo transformar la experiencia personal en arte, de sus propios aprendizajes, de la importancia del amor propio y de cómo, después de diez años de carrera, sigue encontrando maneras de reinventarse, conectar con su público y seguir siendo fiel a sí misma.

Pregunta: Enhorabuena por la publicación del libro. Es un trabajo muy íntimo en el que condensas diez años de vida. ¿Qué te llevó a sentir que este era el momento de contarlo de esta manera?

Respuesta: Se me presentó la oportunidad de escribir el libro en un momento en el que ya podía mirar esas etapas de mi vida con perspectiva. Son experiencias de las que he aprendido algo, pero necesitaba que pasara el tiempo para entender que eran, en realidad, una lección. Por eso sentí que este era el momento de contarlo.

P: ¿Y cómo te llegó la propuesta? 

R: La verdad es que llevaban años preguntándome si me apetecía escribir un libro, sobre todo un poemario. Mi editor, Javier, es fabuloso y tenía en mente la idea de reunir distintas disciplinas, porque a mí también me gusta dibujar, escribir poesía, prosa, canciones y trabajar con la fotografía. Desde hace tiempo hablábamos de ello; nos conocimos gracias a Sara Búho y volvió a llamar a mi puerta en el momento indicado, cuando me sentía con ganas y con tiempo para escribir este libro. Al final es un proceso que exige dedicación; no es algo que se haga rápido, son muchos meses de trabajo. Creo que todo pasa cuando tiene que pasar, y así ocurrió.

P: ¿Sientes que este libro funciona como cierre de una etapa o, por el contrario, como apertura de una nueva?

R: Siento que todo final de etapa es, en realidad, el comienzo de otra; todo final implica un inicio. A la vez, lo vivo como una transición, porque recoge años de mi vida que ya han ocurrido, pero que de algún modo siguen ocurriendo.

Bely Basarte

P: Como has comentado, el libro no es solo texto, también tiene fotos de tu álbum privado. ¿Querías que el lector sintiera de alguna manera que tenía en sus manos como tu diario personal robado de tu mesita de noche?


R: Sí, pero robado no… yo os lo entrego. (Ríe) Además de las fotografías analógicas que me gusta hacer, quería incluir imágenes mías de niña, de mis padres, de mi gente, porque siento que son un trocito de mi alma y contienen mucha verdad. Creo que todas esas fotografías también ayudan a contextualizar la historia.


P: ¿Al ser un libro tan íntimo, hubo algún momento de pánico antes de enviar el manuscrito para su publicación?


R: No, de pánico no. He sabido hasta dónde quería compartir y he tenido cuidado con mis límites, intentando centrarme en mi experiencia, mi testimonio y mi aprendizaje. Sí sentí vértigo, pero más por el síndrome del impostor: de repente te preguntas “¿por qué estoy escribiendo un libro yo?”. Aun así, debo decir que me he sentido muy apoyada y sostenida durante todo el proceso. Desde la editorial siempre me han validado y apoyado, ayudándome a seguir adelante y a no dudar a la hora de avanzar.


P: ¿Qué conversación te gustaría que el lector tuviera consigo mismo al cerrar el libro?


R: Quise que el libro terminase con el capítulo de Incondicional porque me parecía que resumía todo lo que he aprendido durante este tiempo: ese amor sano que no tienes que agarrar fuerte con las manos para que se quede, que se alcanza a través del trabajo del amor propio y que termina con la idea de que el amor es estar completa y, aun así, elegir quedarte con esa persona. Me gustaría que el lector se sintiera acompañado y, sobre todo, tener esperanza. Saber que alguien ha pasado por algo similar y ha salido adelante puede resultar muy inspirador.


P: Hay textos que son como de una especie de diario de hace bastante tiempo, ¿tú cuando estabas escribiendo ese diario obviamente no sabías qué se iba a publicar luego posteriormente un libro? 


R: No, nunca. Obviamente hay muchas más entradas de las que aparecen en el libro, porque he tenido que resumir, quitar y reorganizar según la canción y los diferentes capítulos. Lo que quería era encontrar esas entradas de diario que pudieran contar la historia y mostrar esos bucles: las recaídas, el volver a ilusionarse con algo o con alguien, y la frustración cuando no funciona. Que quien haya pasado por algo así sepa que no está sola y que todo pasa, y que incluso de momentos oscuros se puede sacar algo muy bonito.

P: Dices que sentir sigue siendo un acto revolucionario. ¿En qué otras cosas te consideras rebelde, además de en tu forma de querer?


R: Creo que siempre me ha gustado ir un poco a la contra, desde niña. Me ponían vestidos y yo decía que no quería; ahora solo me visto con vestidos. En cuanto pude, me agujereé la lengua y empecé a hacerme tatuajes. Siempre he querido romper un poco con la norma, aunque sean pequeñas rebeldías. No creo que sea una persona súper revolucionaria, pero sí que intento que mi día a día sea un poco más interesante, supongo.


P: ¿En qué se parece y en qué se distancia la artista que eres hoy de la empezó subiendo covers? 


R: Tengo diez años más, tengo más canas (ríe), pero siento que no he perdido a esa Bely. De hecho, me encanta cómo termina el libro dedicándole unas palabras a ese yo de hace años, dándole las gracias por todo lo que ha vivido y por lo fuerte que ha sido. Gracias a ello he podido darle la vuelta a una etapa muy oscura y encontrar, de repente, esa luz en mí.


P: ¿Qué significa el éxito para ti después de tantos años de carrera?


R: Para mí, el éxito es ser feliz y estar tranquila con lo que sea que esté haciendo. Hoy en día, lo que me hace feliz es hacer música, pero si mañana lo que me hace feliz es vivir en una granja, ojalá esté viviendo en una granja. Poder hacer lo que yo quiero, eso es el éxito.


P: ¿Te ves publicando algún otro libro?


R: La verdad es que lancé este libro y dije “ahí va”, sin pensar en un futuro inmediato, pero desde que salió me estáis haciendo tanto esta pregunta que empiezo a planteármelo.


P: Lo mismo te vemos próximamente en recitales de poesía…


R: Me encantaría. De hecho, en dos semanas empezamos la gira y no descarto recitar algún poema, porque creo que es también una parte de mí y de mi proyecto. No quiero dejar fuera algo que me gusta mucho: poder mezclar estas dos disciplinas que, en el fondo, no son tan distintas.

P: Te iba a preguntar justo por los conciertos: ¿qué se va a poder encontrar el público en ellos?


R: Me gustaría incluir algo de poesía, y, por supuesto, mucha música: canciones de la Bely de ahora y de la Bely de cuando escribía sus diarios más antiguos. Yo siempre digo que un concierto es como un oasis, un paréntesis en el ajetreo y el caos de la vida, incluso en la rutina, para vibrar en la misma frecuencia que un montón de gente que está ahí contigo, que no conoces, y que llora con las mismas canciones que tú.


P: Y después de publicar tus canciones y tu libro, ¿qué te queda por hacer?


R: Espero que muchas cosas, María (ríe). Lo que más me apetece ahora es ir a tocar a Latinoamérica. Nunca he ido y llevo tiempo sabiendo que hay gente que me escucha allí desde las covers. A ver si me voy para allá con una guitarra; no necesito más. Simplemente quiero poner cara a todos los que me han acompañado en la pantalla durante tantos años.


P: Y ahora, para terminar, te he preparado un cuestionario rápido sobre Amor letal.
¿El amor letal se detecta a tiempo o hay que vivirlo para aprender?


Yo, en mi caso, he tenido que vivirlo para poder aprender. Creo que, si se detecta a tiempo, no es del todo letal.

¿Cuál es la canción de tu nuevo disco que más te duele cantar?


Pues igual No pido tanto, porque tiene esa letra que dice que no estaba pidiendo demasiado, que quizá se lo pedía a la persona equivocada. Y creo que se canta con cierta ternura.

¿Cuál es el mejor antídoto contra un amor letal?


Las amigas. 

Una palabra que resuma estos últimos 10 años.  


Aprendizaje. 


Si el libro fuera un aroma ¿a qué olería?


A ver es que huele mucho a libro nuevo (ríe). Pero yo creo que a campo. 


Define La vida es esto en tres palabras. 


Viaje, evolución y amor.

Por María Peinado Lafuente

Periodista. Puedes leerme también a través de mis redes sociales. Instagram y Twitter: maria_peinado22

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