Con solo 20 años, Manu Erena ha conseguido algo poco habitual: convertir su propia adolescencia en un archivo emocional compartido por miles de lectores.
Desde que comenzó a escribir a los 14 años, ha ido guardando vivencias, miedos y aprendizajes en cuadernos, notas del móvil y documentos de ordenador, construyendo una obra que crece al mismo ritmo que él.
Ahora publica Quiere mucho, pero nunca te olvides de quererte a ti, un volumen que reúne sus tres poemarios —Consecuencias de decir te quiero (2020), Nos quedarán más atardeceres (2022) y Aunque vuelvas a tener miedo (2023)— junto a poemas inéditos escritos en los últimos años. Un recopilatorio que no solo revisita su trayectoria, sino que permite leer, casi de forma cronológica, la evolución emocional y creativa de un autor que ha hecho de la vulnerabilidad su mayor fortaleza.
Nacido en Jaén en 2005 y actualmente estudiante del grado de Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad de Málaga, Erena comenzó a mostrar interés por la lectura y la escritura desde muy joven. Consecuencias de decir te quiero fue, en sus propias palabras, un intento de conocerse mejor y aprender a crecer cuando todo parecía demasiado difícil. Nos quedarán más atardeceres llegó como una carta de perdón hacia sí mismo, y Aunque vuelvas a tener miedo cerró una etapa necesaria para seguir avanzando.
La poesía le ha servido para descubrir quién es, abrazar su identidad, enfrentarse a sus miedos y entender que el amor —hacia los demás y hacia uno mismo— atraviesa todo lo que escribe. Tras publicar en 2025 su primera novela, Todos mis poemas hablan de ti, Manu Erena vuelve ahora a la poesía con un libro que mira atrás sin quedarse anclado en el pasado.
Hablamos con él sobre este nuevo lanzamiento, su evolución como escritor, el vértigo de exponerse y los horizontes creativos que todavía le quedan por explorar.
Pregunta: Acabas de publicar Quiere mucho, pero nunca te olvides de quererte a ti, un recopilatorio que reúne tus anteriores poemarios junto a textos inéditos. ¿Qué te llevó a dar este paso y reunirlo todo en un mismo título?
Respuesta: La verdad es que no estaba en mis planes este año, pero me propusieron la idea y me pareció que tenía sentido. Llevaba dos años sin publicar poemarios y este recopilatorio me daba la oportunidad no solo de reunir ese trabajo previo, sino también de incluir nuevos poemas escritos durante este tiempo.
P: Claro, supongo que ese parón se debe en parte a que este año te has iniciado en el mundo de la novela, ¿qué te impulsó a cambiar de registro?
R: Efectivamente, yo creo que lo de los poemas en mí llegó un poco de sorpresa. Sí es verdad que siempre he sido una persona muy lectora, pero en mi familia se habrían esperado más que escribiera una novela, porque desde pequeño he escrito historias cortas y algunos relatos un poco más largos. Era algo más propio de mí, antes que sorprender escribiendo poemas.
También es cierto que, después de estos primeros poemarios, me quedaba la espinita de ver de qué sería capaz al enfrentarme de nuevo a un folio en blanco, pero explorando otro género y otro tipo de escritura, con un proceso completamente distinto.
Estuve dos años dándole vueltas a cómo saldría esa historia que tenía en mente y qué giros podía tener, porque al principio iba a ser un thriller y acabó convirtiéndose en una novela contemporánea con toques románticos y una historia bastante generacional.
P: El amor, desde luego, siempre está presente en tus obras, tanto en la novela como en la poesía.
R: Si, al final es lo que mueve todo realmente.
P: Llevas escribiendo desde los 14 años y, aunque sigues siendo muy joven, ya tienes una trayectoria notable. ¿Cómo ha evolucionado tu manera de escribir a lo largo de estos años?
R: Yo creo que ha cambiado, sobre todo desde la madurez… o al menos eso me gusta pensar, y también escucharlo de gente de mi entorno. Empecé siendo un adolescente de 14 años y he podido ver cómo he ido madurando a lo largo de cada libro. Por todo lo que he escrito, por todo lo que he leído y con lo que me he nutrido, me gusta pensar que ahora mi escritura es mucho más madura.
Pero creo que, aunque haya evolucionado de manera natural —como exige el tiempo, los años y la lectura—, sigue estando presente esa parte sentimental y vulnerable. Esa intensidad, por decirlo de alguna manera, siempre ha estado ahí, aunque se haya transformado a lo largo de los libros.
P: ¿Cómo decides qué textos merecen convertirse en poemas publicados y cuáles no?
R: Es algo distinto a lo que cuentan otros compañeros poetas sobre cómo hacen esta selección. Yo siempre lo he tenido bastante claro, porque hay poemas que están inacabados, que no sé cómo continuar o que no tienen mucho sentido. Cuando estamos en nuestro momento más vulnerable, escribimos cosas que, al leerlas más en frío, ya no tienen sentido.
Por eso, en mi caso veo claramente qué poemas sí y cuáles no. Aunque tampoco suelo guardarme demasiado para mí.
P: Muchos de tus poemas abordan la vulnerabilidad y el amor propio. ¿De qué manera te ha ayudado la poesía a enfrentarte a tus propios miedos?
R: A mí me ayuda muchísimo, pero sobre todo cuando el dolor ya se ha ido. Hay mucha gente a la que escribir le sirve en sus momentos más vulnerables. Yo también lo hago, pero siento que, sobre todo, la poesía me ayuda a indagar en lo que he sentido para aprender de ello para la próxima vez.
Hablar de cosas que me están doliendo cuando ya soy lo suficientemente consciente de lo vivido me permite hacerlo de una manera más coherente.
La escritura me ayuda a recapacitar sobre muchas cosas que me han pasado y, de alguna manera, a sanarlas.
P: Tu poesía es muy leída por jóvenes y ya has superado las 80.000 copias vendidas. ¿No te da un poco de vértigo abrirte tanto y compartir tus sentimientos con tanta gente?
R: Sí y no. Con el primer poemario ya me quité todos esos miedos de “ahora la gente que me conoce puede leer lo que siento”. Pero ahora me da respeto de otra manera: no quiero defraudar a la gente que me lee o a quienes han confiado en lo que hago.
P: Y después de publicar tu primera novela y este poemario recopilatorio, ¿qué nuevos horizontes creativos te gustaría explorar?
R: Realmente lo único que tengo claro es que no quiero cerrar ningún horizonte. Ahora, por ejemplo, estoy terminando de escribir mi segunda novela. En algún momento me gustaría probar con otro género, como el thriller. Ahora mismo me encanta leerlo y es mi género favorito, pero estoy muy alejado de él, no solo por el estilo, sino por lo que quiero contar, que sigue siendo algo muy emocional y generacional.
P: ¿Y qué nos puedes adelantar de esa segunda novela que has mencionado?
R: Aparte de que sigue en mi línea emocional, es algo con muchísimo más drama. Venía con ganas de explorar ese dramatismo y esa intensidad que he vivido en muchos de mis poemas, pero llevados ahora a una historia. Siento que la primera novela era mucho más naif en ciertos aspectos. Pero como todavía estoy en pleno proceso creativo… todo puede pasar.
P: Supongo que todo esto es un sueño para ti, pero ¿qué otros sueños te quedan por cumplir?
R: Me quedan muchos. Ahora mismo, más que cumplir sueños concretos, lo que quiero es nutrirme para poder llegar a todo lo que me proponga. Estoy en mitad de la carrera de Publicidad y Relaciones Públicas, pero me encantaría aprender más sobre periodismo, que está muy ligado a lo que hago.
P: ¿Hay algún tema que aún no hayas explorado en tus poemas y que te gustaría abordar en el futuro?
R: No sabría decirte. Siento que, con el paso de los años, será mucho más emotivo dirigirme a mí mismo como adolescente desde una mirada más adulta. Al final, tengo 20 años y hay muchos momentos de mi vida que aún están muy recientes. Creo que será muy bonito que, cuando pase el tiempo, pueda mirar atrás y ver todos estos años de adolescencia guardados en mis poemarios, referirme a ellos con nostalgia o entender de otra manera aquello sobre lo que escribía entonces.
P: Tienes una pequeña comunidad en redes: ¿sientes algún tipo de presión por mantener esa conexión con tus lectores?
R: El tema de las comunidades es algo bastante extraño; siento que incluso cambia de un año a otro. La principal presión que me pongo tiene que ver con el momento en el que nos vemos en persona, que es cuando todo se vuelve real y cuando soy realmente consciente de que existe una comunidad de lectores. En ese encuentro sí siento cierta presión, porque me hace ilusión disfrutar del momento cuando hablo con ellos. Ahora lo vivo de una manera mucho más consciente y honesta: me emociono más cuando estoy con ellos y doy mucho más valor a las historias que me cuentan.
P: ¿Hay algún comentario o mensaje de algún lector que te haya impactado especialmente?
R: Siempre hay historias que te marcan. Es muy emocionante ver cómo cada persona vive y hace suyas mis obras.
P: Enhorabuena por todo. Espero que sigas consiguiendo muchas más cosas; ha sido un placer charlar contigo este ratito.
R: El placer ha sido mío. Muchísimas gracias.