CRÍTICA | ‘FRONTERA’: la película de Judith Colell para hacernos reflexionar sobre el presenteMiki Esparbé y María Rodríguez Soto durante ‘FRONTERA’ | Fuente: Gatropolis

Frontera llegará a cines el próximo 12 de diciembre, el thriller histórico que resuena con la actualidad y cuenta con Miki Esparbé, María Rodríguez Soto, Asier Etxeandía y Jordi Sánchez en el reparto

La nueva película de la directora y presidenta de la Academia del Cine Catalán, Judith Colell, llega bajo el título de Frontera. La historia sigue a un grupo de personas de un pueblo fronterizo de los Pirineos que se arriesgan en plena Segunda Guerra Mundial a ayudar a cruzar la frontera a los judíos perseguidos por la represión nazi. La complicada tarea acaba por debilitar la vida de Manel Grau, el funcionario encargado del paso aduanero, que con ciertas heridas sin sanar, queda atrapado en la encrucijada que se convierte con el tiempo esa tarea.

Lo rural como escenario de Frontera

La elección del pueblo no es baladí, el pueblo se encuentra en la provincia de Lleida, fronterizo con la cadena montañosa que separa España de Francia. Durante la grabación de la película, un rodaje que duró seis semanas, se tomaron zonas de la comarca del Pallars y territorios colindantes con Barcelona, que fueron testigos de la creación de Frontera. El reparto, formado por una gran mayoría de catalanoparlantes, a excepción del vasco Asier Etxeandía, Kevin Janssens y Joren Seldeslachts, desarrolla la película en dos idiomas, siendo el catalán el predominante, como una forma de reflejar las expresiones y dichos populares del pueblo.

La película de Colell realiza una oda a la cultura de los pueblos rurales que acabaron muy afectados por el franquismo. El escenario donde toma lugar la película, un pueblo de los Pirineos refleja cada una de las ideologías y todos tienen algo en común: durante estos años han perdido algo. La historia nos permite conocer la humanidad detrás de cada uno de los personajes y las razones de su posicionamiento en un momento que predominaba el interés por la buena convivencia entre los habitantes.

La gran hazaña llena de riesgos

De esas discordancias silenciosas nace el deseo de ayudar a los judíos a sortear la frontera en un momento de control férreo de los pasos fronterizos. Manel Grau (Miki Esparbé) y su mujer, Mercè (María Rodríguez Soto) junto a Juliana (Bruna Cusí), una mujer del pueblo, acaban participando en esta aventura llena de riesgos y miedos por las posibles sanciones que la acción acarrearía. Con ciertos personajes en su contra, como el alcalde del pueblo (Jordi Sánchez), parece inevitable que a medida que avanza la película se vuelve cada vez más sangrienta y violenta, adoptando la categoría de thriller. Esto se refleja en el plan que empieza a mostrar sus debilidades, convirtiéndose en una carga personal para cada uno de los personajes, que terminan siendo blancos fáciles a los que apuntar.

Póster oficial de ‘FRONTERA’ con Miki Esparbé y María Rodríguez Soto encabezando el reparto

En Frontera se desafía constantemente el orden establecido y se incita a hacerlo. La película no evita mostrar las consecuencias de estos actos, al contrario, las expone, reconoce las fisuras del plan y deja ver que, aunque las posibilidades de un final feliz son escasas, todavía existen. Es una película que combina muy bien aspectos históricos, una guerra civil finalizada apenas cuatro años antes que ha transformado completamente a un país y está muy lejos de ser superada, junto a una avanzada Segunda Guerra Mundial en pleno apogeo nazi con una rígida oposición hacia la población judía que se ve obligada a abandonar sus países de origen para sobrevivir y escapar del yugo del nazismo. Dos realidades que coexistieron, pero que aparecen pocas veces unidas en una película que recuerda la vulnerabilidad humana.

Una película que reflexiona sobre el presente

De momento, Frontera formará parte de la sección oficial de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (SEMINCI) pero tardará unos meses en llegar a cines. Se estima su estreno para el 12 de diciembre de este año. 2025 concluirá con una película, que enmarcada en un contexto bélico de hace unos 80 años atrás, sigue resonandole a la población en la actualidad por la situación geopolítica salpicada de diversos conflictos alrededor del mundo.

Lejos de ser un tema manido, las películas ambientadas en las dos guerras mundiales muestran que las consecuencias de la guerra no son ajenas en la actualidad, y Judith Colell junto a los guionistas Miguel Ibáñez Monroy y Gerard Giménez Forner lo toman para hacernos reflexionar sobre el futuro tras un conflicto de tales magnitudes que implosionan sobre la población. 

Por Angélica Ramos

Estudio el doble grado de Periodismo y Humanidades en la UC3M. Desde pequeña me ha encantado devorar historias ya sea entre páginas o mediante el séptimo arte. Ig: @angelica_rams

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