Tras un épico duelo frente a Grecia, La Familia cayó por 90-86 y se despide del Europeo. No se pudo consumar la épica remontada que, a pesar de todo, mostró brotes verdes esperanzadores para el futuro de la selección
Tras un inicio muy igualado y de un ritmo frenético de anotación por ambas partes, todo cambió a mitad del primer cuarto cuando Grecia desató un vendaval ofensivo desde la línea de tres. El conjunto griego aprovechó que España centraba sus esfuerzos defensivos en frenar a Giannis Antetokounmpo en la pintura, dejando desprotegido el perímetro. Esta debilidad fue explotada por los griegos, infalibles desde la larga distancia, quienes desataron una lluvia de canastas de tres puntos.
Así concluyó un primer cuarto complicado, con un 31-20 favorable a Grecia, que generaba preocupación entre los españoles, en especial por el surrealista 8 de 10 en triples para los del Mar Egeo. De esta forma, se llegaba al segundo cuarto con dudas, que se despejarían con una gran racha de anotación que dejaba a España abajo 33-38. Una diferencia de 5 puntos que, por desgracia, se iría ampliando en favor de los griegos.
Gran parte de culpa vino por gran actuación de Giannis, quien empezó el partido mostrando una faceta más generosa, pero dedicó sus esfuerzos a la anotación en el segundo cuarto. Termina el segundo cuarto con un abultado 50-35 que hacía difícil confiar.

Al descanso, imperaba el pesimismo en la mente de la mayoría de aficionados españoles, descontentos, especialmente, con los hermanos Hernangómez y su pobre rendimiento un día más. Aun así, la esperanza seguía en los hombros de jugadores jóvenes y promesas que estaban dando la cara por el equipo cuando más se complicaba el encuentro.
Tras el descanso, vimos un despliegue ofensivo y defensivo de los chicos de Scariolo, con una participación esencial de Jaime Pradilla, Sergio De Larrea y Santiago Yusta, quienes guiaron el ataque español a las mil maravillas. Imposible no hablar del derroche de Mario Saint-Supery, pues el joven base del Manresa suplió perfectamente a De Larrea en los minutos que le otorgaron y rindió junto a él en el último cuarto.
Llegamos a los últimos 10 minutos de juego con un 68-63 favorable a Grecia, los de Scariolo han recortado 10 puntos y los ánimos están por las nubes, más aún cuando, a los 3 minutos, España consigue su primera ventaja en el marcador tras casi 3 cuartos y llega a los últimos 2 minutos de partido arriba 84-82.
A partir de ahí, comenzó la debacle española, con una defensa endeble que permitió tres canastas de 2 puntos consecutivas —una de Sloukas y dos de Giannis Antetokounmpo— que permitieron que Grecia tomara la ventaja 88 a 84.
Entonces se produce la hecatombe, con varios tiros fallados en posiciones favorables, incluyendo tres tiros libres errados por Juancho Hernangómez, que podrían haber dejado el partido a un punto a falta de más de 10 segundos. Acto seguido, Santi Aldama captura el rebote, recibe falta al lanzar y convierte solo uno de sus tres tiros libres, dejando el marcador en 88-85. Grecia ejecuta una falta rápida, anota ambos tiros y, con 90-85 en el marcador, López-Arostegui recibe un golpe mientras lanza y acierta solo uno de los tres tiros. Con el silbato final, Grecia se clasifica como primera de grupo, mientras España queda eliminada.

Al repasar el partido junto a las estadísticas, parece haberse presenciado una tragicomedia: España convirtió apenas 21 de 37 en tiros libres, fallando 16, un auténtico desastre. Por desgracia, esta no es la única causa de la eliminación, ya que el equipo se enfrentaba a rivales muy fuertes; para comprender plenamente la magnitud del fracaso, también es necesario indagar en las derrotas previas frente a Georgia e Italia.
Figuras del partido: España – Grecia
El MVP del encuentro fue Giannis Antetokounmpo, quien rozó el triple-doble con 25 puntos, 14 rebotes y 9 asistencias. Cerca de lograrlo estuvo Tyler Dorsey, pues el base americano protagonizó una actuación estelar con 22 puntos, 4 asistencias y 6 de 9 en triples. Por parte de España, destacan los 14 puntos de Jaime Pradilla y los 13 de Saint-Superay, mientras que Aldama, muy irregular, anotó 12 con un pobre acierto de 2 de 11 en tiros de campo.
Aunque habitualmente se critique en exceso a los Hernangómez, olvidando su aportación en los últimos años, es innegable que en este torneo su rendimiento no deja aspectos positivos, especialmente en este partido, donde sumaron 11 puntos entre ambos y fallaron tiros libres decisivos. Es una pena, pero la crítica debe ser proporcional al elogio recibido cuando ganan.
Poco se puede reprochar a Scariolo en el plano táctico; hoy demostró su liderazgo al confiar en los jóvenes Saint-Superay y De Larrea, una decisión que podría agradecerse en el futuro si esta pareja de bases lidera la nueva generación de baloncesto español. Más allá de eso, solo queda desear al técnico italiano mucha suerte en su nueva etapa como entrenador del Real Madrid y agradecer todo lo que a aportado a España: plata olímpica en 2012, cuatro oros de EuroBasket (2009, 2011, 2015 y 2022) y, por supuesto, el oro en el Mundial de 2019. Sin duda, el mejor seleccionador de baloncesto de la historia de España.
Conclusión
Aunque esta derrota duele, es importante centrarse en la juventud y en los jugadores destacados, quienes podrían tomar el relevo de la generación dorada y devolver a elevar el baloncesto nacional a la cima. No es momento de ser pesimistas. La próxima gran cita será, si todo va bien, el Mundial de 2027, y hasta entonces queda mucho baloncesto por disputarse; habrá que seguir de cerca los progresos y cambios de esta plantilla.