Artistas como Juan Magán, Amaia, Abraham Mateo, Rels B o Nicky Jam pasaron por los dos escenarios del Bigsound, poniendo al público a bailar durante dos días frenéticos
Pontevedra vivió un fin de semana de ensueño en el parque de Tafisa con la llegada, por primera vez, del Bigsound Festival. El evento del evento nacional de música urbana en la ciudad se saldó con un sold out: 35.000 entradas vendidas y dos noches en las que grandes artistas hicieron vibrar a todos los asistentes, regalándoles una experiencia única.
Tal fue la acogida del festival en Pontevedra que la organización no ha tardado en confirmar una nueva edición para 2026. La preventa exclusiva se activó este martes 15 de julio a las 12.00 horas.
Viernes, 11 de julio
El viernes, el parque de Tafisa —recinto donde tuvo lugar el festival— abrió sus puertas a las cuatro de la tarde. La primeras aglomeraciones se produjeron en la zona de pulseras, donde los asistentes recogían sus acreditaciones antes de dirigirse hacia los accesos de entrada. La gallega Sabela fue la encargada de dar el pistoletazo de salida en el Xacobeo Stage, para dar paso al «artista sorpresa» en el Keler Stage. Tras esa etiqueta se escondía Henry Méndez, que desató la nostalgia colectiva con sus himnos veraniegos más icónicos. Su actuación culminó con una inesperada aparición junto a Juan Magán, siguiente en la programación. El catalán encendió la noche con su inconfundible ‘electrolatino’, haciendo resonar Pontevedra al ritmo de éxitos como Ayer la vi, Ella no sigue modas o Te voy a esperar, mientras el público no dejaba de saltar y cantar.
A continuación, fue el turno de Marc Seguí, que preparó su tiroteo para dejar prendados a sus fans. Su actuación, marcada con la calma y el disfrute, sirvió como preludio perfecto para los siguientes invitados. Y es que otro clásico de los veranos de la década de 2010 se subieron al escenario para conquistar el Bigsound. Los hermanos Cali y el Dandee encendieron Galicia con temas como Por fin te encontré, No digas nada o + (MÁS), su colaboración con Aitana. El colofón, como no podía ser de otra manera, llegó con Yo te esperaré.
El Keler Stage seguía latiendo con fuerza y acogió después a Depol, que derritió los corazones de los asistentes. Mientras tanto, en el Xacobeo, Abraham Mateo entraba en escena junto a sus bailarines. El gaditano ofreció un show único que culminó por todo lo alto con Señorita, aquel éxito que en su día desató controversia y que hoy es todo un himno generacional.
La presencia gallega no podía faltar en una cita así, y las encargadas de defenderla con orgullo fueron Tanxugueiras. Aída, Sabela y Olaia hicieron vibrar Pontevedra repasando los temas que han marcado su carrera: Pano corado, Averno o Figa, para terminar rompiendo fronteras con Terra.
El ambiente seguía cargado de expectación, y mientras el público aguardaba los platos fuertes de la noche, el productor Ovy on the Drums hizo sonar algunos de sus mayores éxitos: Tusa, TQG, o Sin Señal. El broche de oro llegó con dos nombres que no necesitaban presentación: el argentino Luck Ra y el reggaetonero, Nicky Jam. La Morocha dio paso a una auténtica avalancha de clásicos con auténticos clásicos como Dónde están las gatas, El Perdón o Travesuras.
Sábado, 12 de julio
El sábado arrancó con fuerza en el Keler Stage, donde Soulmacklein fue el encargado de encender el ambiente. Tras él, Ptazeta y el gallego LODE mantuvieron el ritmo bien ato para dar paso a una espléndida Leire Martínez. La artista, que llega con paso firme tras su polémica salida de La Oreja de Van Gogh, consiguió poner a todo el público a corear Mi nombre. La fiesta continuó con Julieta y Omar Montes, que mantuvieron viva la euforia.
El toque electrónico de la noche lo trajo María Escarmiento, quien se puso su Bolso Valentino y comenzó una auténtica Noche de derroche. Junto a Fran Laoren hicieron saltar al público con temas como Puedes contar conmigo. Tras ella, llegó el turno de Amaia, quien trató de aprender unas frases en gallego para agradecer a sus fans. Cantó los temas nuevos de su nuevo álbum Si abro los ojos no es real, tocó el piano y el arpa y, a petición de una persona del público, rescató Nuevo verano, de su primer disco, aunque no estaba en el setlist. Amaia brilló con luz propia, como la estrella que es. La Zowi subió la temperatura con su característico toque sensual, preparando el escenario para el gran cierre con Rels B. Ante un parque de Tafisa abarrotado, más de 35.000 personas corearon tanto sus clásicos como sus últimos éxitos: desde Tienes el don pasando por afroLOVA 25′, hasta Sin mirar las señales. Con él, se puso el broche final a una jornada inolvidable.
El encargado de poner el broche final fue el DJ Juanjo García, que convirtió Tafisa en una auténtica discoteca al aire libre. Así se despidió Pontevedra de la primera edición de un Bigsound Festival que ya forma parte de la memoria colectiva de quienes lo vivieron. Hasta el año que viene.
