Netflix presenta un recorrido por la vida de Rupert Murdoch y su influencia a lo largo de las últimas décadas. Ofrece, además, una visión profunda de la batalla que han librado sus hijos por heredar el trono del magnate australiano.
Rupert Murdoch es una de las personas más influyentes de los últimos años. Su posición en los medios de comunicación de habla inglesa lo ha tenido en el foco de atención durante décadas. Netflix ha querido contar su historia a través de un documental de cuatro episodios titulado Dinastía: Los Murdoch.
Un reportaje dirigido por Liz Garbus, que ya dio de qué hablar con su obra Harry y Meghan, en la que se cuenta cómo el hijo de Lady Di se apartó y abandonó a la familia Windsor en favor de su esposa, quien había sufrido durante su estadía en la Casa Real británica episodios de racismo y clasismo.
Una visión profunda del magnate, desde sus orígenes en Australia hasta su llegada al Reino Unido y su posterior expansión hacia Estados Unidos y Asia.
Y una relación familiar que dio un vuelco a finales del siglo XX, cuando el magnate australiano se divorció de Anna, su segunda esposa y madre de Lachlan, James y Elizabeth, y comenzó la historia del fideicomiso. Un acuerdo por el que los cuatro hijos tendrían las mismas opciones que su padre en caso de unir fuerzas, ya que contaban con un voto en las decisiones que se tomaran en la junta.
Así, HBO estrenó en 2018 la serie Succession, centrada en la familia Roy. A lo largo de sus cuatro temporadas, narra las desavenencias entre Logan Roy y sus cuatro hijos por el control de la empresa familiar, WayStar RoyCo. Esta ficción ha estado siempre estrechamente relacionada con la realidad por las similitudes que guarda con la historia de la familia Murdoch.
Esto queda reflejado en los dos primeros episodios del documental, que muestra cómo los propios hijos seguían la serie al día, algo que llevó al abogado de la familia a redactar un memorando que desencadenó lo que se denominó una «guerra total». Se trató de años de juicios y batallas para definir el futuro de una compañía que posee cadenas influyentes como Fox o Sky, así como periódicos como The Times, The Sun, The Wall Street Journal o The New York Post.
Con Rupert Murdoch insaciable a sus 96 años, el documental detalla el enfrentamiento fratricida al que ha llevado a sus cuatro primeros hijos a lo largo de su vida. Se trata de una continua lucha por ganarse el afecto del patriarca, en la que los hijos se vieron enfrascados pese a intentar alejarse de él. Por ello, esta pieza audiovisual resulta tan cautivadora desde el primer momento.
Un recorrido por la fama, el dinero, el drama familiar, las polémicas, los juicios y la opinión de aquellos a quienes traicionó la familia. Se trata de una historia en la que no quisieron participar ni Rupert Murdoch, ni sus hijos, ni las exesposas del magnate. Sin embargo, sí aparecen voces autorizadas que durante años sirvieron y documentaron todo lo relativo a este clan.
Su influencia en la opinión pública y en la política, tanto británica como estadounidense, ha sido constante a lo largo de las últimas décadas.
Con una línea editorial vinculada a la derecha, que influyó en la decisión del pasado de 2025 cuando legó el imperio a su hijo Lachlan. El mayor de sus hijos varones es el más cercano a esta ideología, y su padre lo consideró su opción más segura frente a las políticas de James o Liz, así como ante la decisión de Prudence de no entrar en la pugna.
Los precursores del sensacionalismo en la segunda mitad del siglo XX y el primer cuarto del XXI observan cómo este documental relata todo sin ningún tapujo. Se trata de una obra que engancha al espectador desde el primer momento y que incluye una abundante y atractiva cantidad de declaraciones y opiniones de personas que experimentaron la osadía de esta familia.
El relato alcanza uno de sus momentos más álgidos durante los juicios de 2023, en los que tanto Rupert Murdoch como James se enfrentaron a un tribunal por el pirateo del teléfono de una joven ya fallecida, un episodio que ejemplifica las prácticas del conglomerado mediático.