El pasado domingo 18 de mayo salió Lo mismo de siempre, el esperado disco de Mora. Entre sus temas, sorprendió con una colaboración especial: Droga, un single que cuenta con la participación de C. Tangana, algo sorprendente si tenemos en cuenta su poca actividad musical desde 2023, un regreso inesperado.
El 12 de octubre de 2024, las redes sociales explotaron en forma de teorías y conspiraciones al ver que Alizzz, famoso productor español, compartía historias por Instagram en las que veíamos que Pucho y Mora habían estado en el mismo estudio de grabación y el mismo día. Esto generó mucha especulación entre fans, que empezaron a dibujar en sus mentes el tema que saldría de ese junte y cómo podría suponer la vuelta definitiva de Tangana, quien llevaba ya tiempo alejado del panorama y centrado en otros artes, concretamente en el séptimo.
Primero estuvo su documental, Esta ambición desmedida, que narra su carrera musical hasta 2023 y donde tiene un protagonismo absoluto, como es de esperar en una obra dedicada a su trayectoria. Antón apenas ocupó cargos y tareas de producción en esta pieza, pero como actor principal nos dio adelantos del siguiente paso en su carrera exigido por su mentalidad ambiciosa. Ahí podemos hablar de un inicio para la creación de La guitarra flamenca de Yerai Cortés, una película/documental que narra la vida del artista alicantino y cuya dirección correspondió a C. Tangana, aunque este firmara con su nombre de pila, Antón Álvarez. Al igual que con la música y con casi todo lo que emprende Pucho, el largometraje fue un éxito que le supuso la obtención de 2 Premios Goya en la gala de 2025, recibiendo el galardón a Mejor Película Documental y a Mejor Canción Original por Los Almendros, de La Tania.
Muchos vaticinaban ya un cambio radical en su carrera e incluso en su profesión, los más pesimistas pensaban que Tangana ya no tenía ganas de cantar ni en la ducha, pero parece ser que la sesión de estudio con Mora y Alizzz fue fructífera y no solo una excusa barata para sacar fotos de artistas y encender las redes. Droga es una bachata enérgica con una gran interpretación y letra de ambos artistas, letra que, analizada con detalle, resulta casi melancólica en contraposición al ritmo del tema, pero que aun así encaja perfectamente con la sintonía, por raro que parezca. Genialidades que logran artistas y productores al juntarse.
La recepción estuvo a la altura de la calidad del junte, alcanzando el puesto número 1 en las listas de éxitos de Spotify España, el número 68 en el Top 200 Global de la plataforma y triunfando también en YouTube, con un gran videoclip publicado días después de sacar el disco, donde acumula ya más de 2 millones de reproducciones. Números muy serios, lo esperable de una colaboración entre cantantes de su talla y además respaldado por la aptitud del tema. Este single ha abierto las puertas a pensar en que, quizás, Pucho haya recordado lo bien que solía pasarlo haciendo música y publicándola, lo que podría animarle a volver al mundillo con constancia, aunque esto es demasiado ideal para ser cierto.

Mientras los viudos de C. Tangana y sus canciones esperamos su disco, ilusos como siempre, tendremos que conformarnos con quemar constantemente este temazo con Mora hasta cogerle asco, hasta saber cada palabra de la canción, cada entonación, cada flow y cada sonido de la base. Si este proyecto, hipotético —por no decir mitológico—, termina viendo la luz y vuelve a juntar al madrileño con Mora, creo que la gran mayoría daremos palmas con las orejas, pues no se esperaba una conexión tan buena entre ambos y ahora deja con ganas de más. Puchito no es tonto, aunque se defina así en su canción junto a Kiko Veneno, sabe llegar al público latino como ya hizo al colaborar con los mexicanos Alemán y Gera MX en Bendición —tema que llevaba años grabado y salió en noviembre del 2024—. Ahora, logra acercarse a Puerto Rico cantando bachata con uno de los mayores exponentes del país.
Al final, esa ambición desmedida, que puede ser un veneno para muchos artistas, resulta ser gasolina para C. Tangana, que, gracias a su carácter ingobernable, se ha convertido en un ídolo, un caballo ganador que, hasta perdiendo, triunfa. Sabemos que si llora es en una limusina, y que si ríe, se entera toda España, porque Pucho ha trascendido más allá de la música y el género urbano. Por eso toca aceptar que, a nuestro pesar, este panorama se le queda corto a veces y eso le lleva a experimentar con el cine y otros artes, pero el que tiene talento lo tiene para todo y él es una prueba viva.