El año 2024 ha estado marcado por el baloncesto español. No solo por los éxitos en la cancha o por la huella de referentes como Ricky Rubio o Alba Torrens, sino por un dato histórico que consolida una tendencia imparable: 440.427 licencias federativas, el registro más alto en la historia de este deporte en nuestro país.
El salto es notable: de las 377.108 licencias de 2022, que ya marcaban la recuperación tras la pandemia, se pasó a 411.885 en 2023, y ahora se alcanza esta nueva cuota con un aumento del 6,9% respecto al año anterior. En solo dos años, se han sumado más de 63.000 nuevas licencias, lo que supone un crecimiento acumulado del 16,7%. La meta que la presidencia de la Federación Española de Baloncesto, Elisa Aguilar, fijó en 500.000 licencias para 2023 ya no parece tan lejana.
Este incremento va más allá de los números. Refleja una tendencia en crecimiento que esperamos que no tenga techo. La gente no solo quiere ver baloncesto: quiere participarlo, vivirlo, compartirlo. Y eso es lo que hace grande a nuestro deporte
Elisa Aguilar
El impulso del baloncesto femenino
Uno de los datos más relevantes del informe entregado por la FEB al Consejo Superior de Deportes es el crecimiento notable del baloncesto femenino. Durante 2024 se han registrado 157.432 licencias femeninas, 19.165 más que el año anterior, consolidando al baloncesto como el deporte más practicado por mujeres en España. En paralelo, el número de hombres federados también ha alcanzado cifras récord, con 282.995 licencias, 9.377 más que en 2023.
La combinación de ambas cifras ratifica a España como una de las principales potencias del baloncesto europeo, no solo a nivel competitivo, sino también social y formativo.
Madrid y Cataluña lideran el mapa del basket
Por comunidades autónomas, Cataluña encabeza el número de licencias con 87.618, seguida muy de cerca de Madrid, que alcanza las 84.078. Les siguen Comunitat Valenciana (47.872), Andalucía (42.664) y País Vasco (39.729). En categoría femenina, Cataluña también lidera con 33.094 federadas.
La Federación de Baloncesto de Madrid destaca el crecimiento desde la base como clave de este éxito, con programas como Babybasket y el plan técnico de formación, junto al esfuerzo incansable de clubes y colegios.
Una pasión que también mueve la economía
Este auge no solo se refleja en las gradas o en las pistas. El ecosistema que gira en torno al baloncesto está más vivo que nunca. Desde el sector del equipamiento deportivo también se percibe este crecimiento. Desde DonDeporte, tienda especializada en material deportivo, lo confirman:
El crecimiento de la demanda de material deportivo de baloncesto es una constante en los últimos años. Especialmente en colegios y clubes modestos o amateurs, lo que nos hace ver que el baloncesto base está más vivo que nunca
Responsable de comunicación de DonDeporte
Este incremento en la práctica del deporte también impulsa sectores vinculados: formación de entrenadores, desarrollo de infraestructuras, eventos deportivos y consumo de contenido especializado.
Más que números: valores, comunidad y futuro
El baloncesto no es solo un deporte que suma cifras; es una forma de vida que genera pertenencia, comunidad y valores. Su capacidad de incluir, formar y emocionar convierte a este deporte en una herramienta social poderosa, especialmente entre jóvenes.
La cultura del baloncesto, alimentada por éxitos internacionales, referentes carismáticos y una red creciente de clubes, colegios y entrenadores, proyecta un futuro prometedor. Y todo apunta a que la canasta de los 500.000 federados en 2030 puede alcanzarse incluso antes de lo previsto.