Sorpresa una vez más en el seno de LucasFilm: con Dave Filoni a la cabeza de la dirección, se ha proyectado el lanzamiento de la nueva serie animada ‘Tales of The Underworld’ para el próximo 4 de mayo de 2025, es decir, el día de Star Wars. En esta ocasión, los indiscutibles protagonistas serán la cautivadora dathomiriana Assaj Ventress y el despiadado cazarrecompensas Cad Bane.

Se puede decir más alto, pero no más claro: si un producto de animación marca Star Wars lleva en el vagón de vanguardia a Dave Filoni, se considera portador de etiqueta de calidad Premium. Que se lo pregunten, si no, a la crítica de The Clone Wars (2008-2020) con una nota casi impecable, y a su secuela, La Remesa Mala (2023-2024) que no se queda corta en distancia en cuanto a valoraciones de la audiencia. Y no se habla pronto y mal.

Las animaciones de ambas series, bellas, sobrecogedoras y capaces de emocionar, tienen una esencia que es difícil de pasar por alto. Y es que detrás de cada personaje que haya regalado Filoni a la franquicia, como la precoz padawan Ahsoka Tano; el calculador, frío y moralmente ambiguo Almirante Thrawn; el Capitán Rex y sus camaradas de combate, fieros, rudos y nobles hasta el final; el quinteto compuesto por Hunter, Wrecker, Echo, Tech y la pequeña clon Omega (¡hermana genética no alterada de Bobba Fett!), y otras tantas sorpresas como el adorable cubo de basura de malas pulgas llamado Chopper, se encuentra una labor de escritura única capaz de engarzar al amplio universo de Lucas a estos secundarios que, con el tiempo, han ido ganándose el corazón de los seguidores de las historias de una Galaxia muy muy lejana, con solo alzar la vista más allá de las películas que dieron vida a la franquicia.

Dave Filoni retorna con un nuevo proyecto: Tales of the Underworld (Crónicas de los Bajos Fondos). Y lo hace siguiendo el formato de episodios cortos iniciado con dos grandes series bajo el título Tales of…,: Tales of the Jedi, que colocó en el primer plano a Ahsoka Tano y al majestuoso y elegante Conde Dooku, cuya caída se convirtió en un relato trágico y casi poético del destino de la República Galáctica (y los fans del Conde de Serenno anhelábamos verlo como el protagonista de su propio drama); y Tales of the Empire, donde las cabezas de cartel fueron Barris Offee, Jedi caída en el lado oscuro y la Hermana de la Noche con ansia de venganza, Morgan Elsbeth, a quien todos conocimos por primera vez en Ahsoka.

En esta ocasión, los protagonistas serán Assaj Ventress, antigua aprendiz de Darth Tyrannus, caída en desgracia tras la aniquilación de su tribu natal, Las Hermanas de la Noche de Dathomir y Cad Bane, un metódico cazarrecompensas, retorcido James Bond alienígena a sueldo con sombrero de cowboy y la sangre fría de un reptiliano, tan capaz de burlar la blindada protección del Senado Galáctico y el Templo Jedi como de enmendarle la plana a más de un Maestro Jedi de vasto currículum (díganselo a Skywalker o Kenobi).

Cad Bane: si Leone y Tarantino hiciesen cine de animación alienígena

El cazarrecompensas Cad Bane pertenece a la raza duro, una especie que tiene algunos lazos genéticos con los neimoidianos, representados por escoria sin escrúpulos como el arrastrado virrey de la Federación de Comercio, Gunray. Apareció por primera vez al final de la primera temporada en The Clone Wars, y por entonces se le intuía como una suerte de despiadado James Bond con los aires de un Django sin emociones ni credo alguno salvo el del mayor postor, o, para ser más precisos, un Hombre sin Nombre a lo Clint Eastwood, sobre todo por su crudeza a la hora de apretar el gatillo. Con el añadido, claro, de cohetes, lanzallamas, blásters avanzados, androides de precisión, y el rostro de una criatura de otro mundo (no me pregunten para qué servían los tubos que llevaba en la cara, que al final parecía no necesitar para vivir). De hecho, de cuando en cuando aparecía hasta con palillo en la boca, como si se tratase de un chulesco carácter curtido sacado de un espagueti western de Tarantino o Sergio Leone.

Cad Bane fue recuperado después para El Libro de Bobba Fett, donde protagonizó una escena de tiros contra Temuera Morrison en la que los planos americanos mandaron, y se demostró que ni siquiera Bobba Fett es capaz de desenfundar y disparar más rápido que el mercenario duros (aunque ya debía andar muy viejo por entonces, pues fue el último encuentro de Bane). Un cazador de recompensas con un historial sólido, experimentado en la galaxia sucia, trabajado entre lo más granado: desde separatistas, pasando por el propio Darth Sidious, sirviendo al Conde Dooku, poniendo su pistola al servicio del cartel Hutt tan pronto como pasando sus honorarios al siniestro Sol Negro. Incluso hubo una época en que trabajó para Maul, si volvemos la vista a los cómics.

En el tráiler de la nueva obra de Filoni, la historia de Cad Bane parece regresar a los orígenes del mercenario, recordatorio de que incluso alguien de la talla y el pulso gélido del duros cuenta con un trasfondo humano que no se puede pasar por alto (aunque destripará el misterio que tan bien le sentaba al Eastwood galáctico). Al parecer, su obra consistirá en un relato de venganzas, odios y amistades en las que el cazarrecompensas se verá enfrentado directamente a un viejo amigo, que se dispuso a servir en el lado contrario de la trinchera, en la policía. «Me lo has quitado todo», susurra Bane lo que parece un atisbo de humanidad inesperada en tan mecanicista asesino. Y sí, las crónicas del fiero mercenario traerán consigo escenas close-up marca Leone, primeros planos de cartucheras, rostros, desenfundar de armas y una trama de amor-odio que promete estar cargada de partidas de ajedrez callejero entre los forajidos del despiadado Duros y las fuerzas del orden. También promete una historia cargada de emoción en la que un pequeño niño, aparentemente hijo de su antiguo amigo, se convertirá en el centro de la epopeya destructiva del mercenario, abriendo el hueco a las preguntas de antesala.

Al final, Bane terminará cayendo a manos de la justicia, como se puede ver en las imágenes reveladas: «Ojalá te haya valido la pena esta venganza» le increpa su acérrimo rival, mientras Bane se aleja, susurrando: «lo valdrá».

¿Es Bane un asesino sin remordimientos o un despiadado nihilista marcado por un pasado de dolor, frustración y amistades rotas? Es probable que la historia rebele por fin cuál fue el punto del camino en que el duros acabó renunciando a su humanidad en pos del dinero y el crimen.

Assaj Ventress: caída en desgracia y retorno de una aspirante a Sith frustrada y redimida

Assaj Ventress tuvo el honor de aparecer como la primera gran villana de The Clone Wars desde el primer capítulo. Al comienzo aparecía como una farsante pragmática, agresiva y entrenada en el arte del asesinato, y se hizo odiar muy bien como discípula de Darth Tyrannus. Sin embargo, pasado el tiempo, el Conde Dooku la abandonó en medio de una batalla, renegando de su aprendizaje y de todo lo que la había enseñado. Arrancada del lugar del que creía formar parte, relegada a la categoría de una don nadie, fue descubriéndose como alguien más profundo que una metódica mujer derramadora de sangre. Regresó a Dathomir, dispuesta a buscar venganza con el apoyo de sus hermanas, creó un monstruo zabrak con el que matar a Dooku, y… volvió a fracasar. El General Grievous barrió a todo su clan nativo, su versión de brujería Frankestein-Sith se volvió en su contra y, una vez más, Ventress volvió a separarse de su familia desmembrada.

Resentida y herida, sin propósito alguno, huyó al Borde Exterior, donde forjó una reputación como cazadora de recompensas. Llegó a trabajar con un joven Bobba Fett junto a Dengar y Bossk, veteranos del oficio conocidos por su alta supervivencia y su servicio al crédito por encima de lo demás. Sin embargo, algo en ella había cambiado: rota, desesperada, herida y cargada de rencores, descubrió una especie de moral de la que hasta entonces creía carecer, y comenzó a dedicarse a la profesión de mercenaria bajo sus propias normas implícitas.

Alimentó su odio hacia su antiguo maestro Sith, algo que no logró superar, y fue aquella una venganza que estuvo a punto de llevar a término en la obra Discípulo Oscuro de Christie Golden, que rescata los episodios inéditos de The Clone Wars en los que Ventress abrió su corazón a nada menos que el caballero Jedi Quinlan Voss. Enfrentada a su pasado, la cazadora de recompensas y Hermana de la Noche acabó topando con la redención, con el amor, e incluso el perdón de la Orden Jedi, y se la creyó muerta sacrificándose a manos de Dooku y enterrada en su planeta natal, Dathomir, para después reaparecer al servicio del bien en la tercera temporada de la Remesa Mala, que confirmó que la veterana mercenaria había sobrevivido de algún modo, o había revivido bajo el suelo encantado de Dathomir.

La historia de Ventress transcurre durante los años del Imperio en Tales of the Underworld. Es probable, echándole un ojo al poster, que incluso por fin se revele cómo pudo sobrevivir a los acontecimientos de Discípulo Oscuro. Posteriormente, regresará a la galaxia conocida para encontrarse, de la mano de un antiguo oficial separatista recluido en una granja, que todo ha cambiado. El Emperador controla todos y cada uno de los puntos de la galaxia y la delincuencia se convierte en el único contrapunto a un férreo e implacable orden.

En el tráiler, la mercenaria se pone al cargo de un joven sensible a la Fuerza cuya identidad no se puede confirmar hasta el estreno de la ficción animada -las teorías apuntan a que podría tratarse de Jod Na Nawood, quien en Tripulación Perdida explicó que había sido hallado en un planeta con sabor a «polvo de ceniza» por una Jedi que descubrió su potencial y lo guio en los caminos de la Fuerza, pero también en las artimañas propias de los bajos fondos-. El objetivo que Assaj Ventress se impondrá como guerrera redimida de su pasado será el de evitar que su nuevo pupilo capaz de invocar la Fuerza caiga en manos de la Inquisición Imperial, órgano fundado por el Emperador y controlado por Darth Vader para dar caza y purgar a los Jedi fugitivos de la Orden 66.

La historia de Ventress se presenta como una trama de redención: «Solía ser la principal asesina de Dooku, pero esa ya no es mi vida». La antigua Hermana de la Noche se descubrirá a sí misma ayudando al bien, o por lo menos peleando por lo que ella cree «moralmente necesario», luchando contra la opresión del Imperio sin renunciar a sus viejas maneras de asesina despiadada en una galaxia totalmente sucia y diferente a aquella que la dathomiriana recordaba de sus pasadas luchas en las Guerras Clon.

La dathomiriana y el duros: Las dos caras de la venganza

Las historias de Cad Bane y Assaj Ventress estarán disponibles en Disney+ a partir del 4 de mayo, el marcado como Día Oficial de Star Wars (ya saben, el chiste de «May the 4th be with you»). La serie mostrará dos caras diferentes en dos periodos diferentes: la lejana juventud de Bane y su pasado atormentado por la frustración y el sentimiento de inferioridad; y las andanzas de Assaj Ventress en tiempos del Imperio Galáctico. Uno, de criatura con sentimientos, amistades y amigos abocado a no creer en nada salvo en la destrucción y en la inmoralidad como herramientas para obtenerlo todo en la vida. La otra, una mujer carcomida por el sufrimiento, el deseo de venganza, la servidumbre frustrada y la vendetta fracasada que ha sabido hallar un lugar en la redención, en el servicio a la justicia y en su propio código moral.

Otro de los grandes descubrimientos que hace el espectador, pensando un poco más allá es el interrogante sobre la tragedia personal de ambos personajes. Puede parecer que Ventress y Bane son personajes paralelos, sin ningún tipo de común, pero en la práctica son dos formas completamente antagónicas de lidiar con la vida: una que avanza desde la humanidad y el sentimiento de rencor y rechazo al nihilismo, sigiloso y autodestructivo. La otra, abocada a la búsqueda de la propia identidad, arrebatada, perdida, cicatrizada, pero finalmente asumida como parte íntegra del ser.

El próximo día de Star Wars, desde los Bajos Fondos de Coruscant, pasando por tabernas grasientas de muy mala muerte repletas de alienígenas belicosos perdidas en planetas desérticos y mundos donde la ley es un pulso entre sheriffs y forajidos, habrá cabida para el drama personal de dos de los personajes más cautivadores que un buen día Dave Filoni presentó en su primera temporada de The Clone Wars.

Por Daniel Caballero de Paz

Cuando me regalaron mi primera libreta, no pude evitar llenarla de garabatos. Ahora hago lo mismo con los procesadores de texto, que ocupan menos espacio y no gastan papel. Si el día tuviese más de veinticuatro horas, seguramente ya habría visto todas las películas rodadas y por rodar y leído todos los libros escritos y por escribir. Ya ven, la gracia del tiempo. Que le toca a uno elegir qué es lo que va a hacer después.

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