Después de una segunda temporada en la que el principal exponente ha sido la inacción de los protagonistas y con el inminente estreno de ‘El caballero de los Siete Reinos’ acaparando la atención, ‘La Casa del Dragón’ ha anunciado el comienzo de su producción en Reino Unido.
La Casa del Dragón es una narrativa épica de glorias y enfrentamientos fratricidas que toma todo su planteamiento de una buena parte de Fuego y Sangre, obra literaria de George R.R. Martin que, con el tono de una meticulosa crónica histórica, narra las idas y venidas de la casa Targaryen desde los anales de su historia con la rompedora llegada de Aegon I el Conquistador a Poniente junto a sus hermanas Visenya y Rhaenys a bordo de su temible triunvirato de dragones. La primera temporada, que ambienta la trama en la guerra de hermanastros conocida como ‘Danza de Dragones’ recibió la aclamación general de la crítica, tanto por sus sorpresas de concepto (es Juego de Tronos, ¡pero ambientado en otra época!), la decisión de mantener el mítico tema principal de Ramin Djawadi, y por supuesto las interpretaciones de Milly Alcock y Emma D’Arcy, ambas dando vida a Rhaenyra en dos momentos de su vida. Por no hablar del impulsivo, oscuro, enigmático y a veces contenido Daemon. Y sin faltar a la verdad: la presencia de temibles e imponentes dragones por doquier, entre los que se encuentra el vivo vestigio de lo que una vez fue el imponente Vhagar.
La serie que narra la batalla entre la facción de los Negros y los Verdes confirma una noticia muy esperada -por supuesto, después del anuncio del lanzamiento a finales de 2025 de El Caballero de los Siete Reinos, que traerá a la vida a Ser Duncan el Alto y su fiel escudero y futuro rey Aegon IV (Egg)- HBO ha anunciado, con Emma D’Arcy abriendo desde Reino Unido la primera página del diario de producción, el comienzo del trabajo de lo que será la tercera temporada en La Casa del Dragón. La encarnecida batalla entre los Negros y los Verdes (que no llevó a ningún tipo de clímax en la segunda etapa de la serie más allá de largos diálogos y un ritmo muy pausado) volverá a la pantalla y -esperemos- recrudecerá el escenario político y bélico a todos los niveles sin escatimar en brutales combates entre dragones, dentelladas, mordiscos y llamaradas; espadas y escudos, degollinas y nuevos pulsos de ingenio palaciego a puerta cerrada. )
El reparto mantendrá a Matt Smith dando vida a Daemon, a Olivia Cooke en la piel de Alicent Higthower y, sin lugar a dudas, a Emma Darcy en el papel de Rhaenyra. Además, se confirma el regreso de Rys Ifans (ser Otto volverá a hacer de las suyas, avisados estamos), Fabien Frankel (el despiadado y cínico Criston Cole, conocido por algunos como «el tío de las naranjas»), Steve Toussaint como su venerable Corlys Velaryon, Sonoya Mizuno (Mysaria, también conocida como Lady Gusano Blanco), Tom Glynn-Carney (Aegon Targaryen, querido y amado a la vez) Ewan Mitchell (Aemond Targaryen, el hermano frustrado de Aegon), Matthew Needham (malas noticias para la corte, mejores para la trama, pues el susurrador Larys Strong está de regreso).
Se suman al reparto Tommy Flanagan (Guardianes de la Galaxia, vol. 2; Alien vs. Predator) interpretando a Ser Roderick Dustin el ruinoso, fiero y leal combatiente que encabezará la resistencia contra la invasión de los Verdes en las Tierras de los Ríos; Dan Floger (Animales Fanásticos y Dónde encontrarlos; A complete Unknown) como Ser Torrhen Manderly, cabeza de las huestes norteñas leales a Rhaenyra llamadas a dar más de una sorpresa; James Norton (Bob Marley: One Love; Mujercitas) dará alma a Ormund Hightower, cabeza de la Casa Hightower y guardián de antigua, además de sobrino de Otto.
Desde Daemon dándolo todo en Harrenhal a Rhaenyra ¿entrando en Desembarco del Rey?
La segunda temporada de ‘La Casa del Dragón’ se volvió, en muchos casos, bastante tediosa, larga e insustancial en comparación con su primera parte. El conflicto abierto entre la facción liderada por Rhaenyra, una reina usurpada, y el deslavazado y hedonista Aegon II, su hermanastro, abría en los primeros capítulos con la trágica y emocionante Batalla de Reposo del Grajo. Muchas otras batallas se esperaron después de esto… pero ninguna se dio. No se puede negar que la serie ha dado en la diana con el combate entre los gemelos Erryk y Arryk Cargyll, o la aparición de los jinetes (de sangre o no Targaryen) como el prepotente Ulf el Blanco o Hugh Hammer, ambos destinados a organizar una fiesta sobre los cielos de Poniente.
¿Cuál fue, entonces, el asunto que dejó a muchos con la miel en la boca? La última temporada ha sido un preludio de muchas épicas batallas y pérdidas que se preveían desde el primer capítulo. En su lugar, no hubo ni una cosa ni la otra: se nos dio a una Rhaenyra recluida en Rocadragón entretenida achicharrando candidatos a montar dragones y a un Daemon atrincherado en Harrenhal, más ocupado huyendo en círculos de Alys Ríos y teniendo visiones que dando real matarile a los enemigos de su Reina, aunque parece que al final sí se pondrá en marcha para la continuación de la serie. Nota aparte que las visiones de Daemon casan bien con la idea original de que algunos Targaryen poseían el poder de la visión como Jon el Violinista en los Relatos de Dunk y Egg. Se espera que se continúe explorando a fondo esta interesante idea que confirmará o desmentirá la teoría de que el príncipe dragón pueda ser o no el Cuervo de Tres Ojos o, quién sabe, el Rey de la Noche. Si aquí hay cabida para todo.
La tercera temporada de la serie abre con un panorama interesante: la muy esperada batalla de Harrenhal entre Vhagar y Caraxes (solo los lectores lo entenderán) y Desembarco del Rey al borde del asedio, hechos que confirmarán «definitivamente» -porque en Poniente nada es definitivo- quién ganará la lucha por el Trono de Hierro: si será Rhaenyra la que finalmente cobre su venganza con sangre, acero y fuego, o Aegon, malparado tras la batalla de Reposo del Grajo y con muchos rencores acumulados, entre ellos el de la pérdida de su virilidad y la posibilidad de caminar de por vida.
Lo que sí que podemos esperar es una buena ristra de bajas que pondrán algo de grasa al engranaje averiado de la segunda temporada. En especial, se ha hablado mucho sobre el rodaje de una de las escenas más draconianas y brutales de La Casa del Dragón: La Batalla del Gaznate entre Corlys Velaryon y los piratas de la Tiarquía, que a instancias de Tyland Lannister atacarán la flota de la aspirante al trono. La relevancia de esta escena se debe a que se la considera, en el universo de Poniente, como la batalla más sangrienta y brutal de toda la historia de los Siete Reinos (y mira que las hay crudas) en la que, cómo no, intervendrán dragones de uno y otro color.