El Gellidismo de César Pérez GellidaFotografía: ARGI COMUNICACIÓN

Corren tiempos en los que las estanterías de las librerías están repletas de novelas negras y thrillers policiacos, pero pocas novelas son tan reconocibles como las publicadas por César Pérez Gellida. Su método, conocido como Gellidismo, ha delimitado un nuevo concepto de novela negra contemporánea con un montaje de realismo, personajes inmortales, violencia y giros de guion impensados. Además de posicionar a su ciudad, Valladolid, como epicentro del género

César Pérez Gellida (Valladolid, 1974) se ha afianzado como un habitual en las listas de éxitos en el género de novela negra. Su estilo no solo es un método para estructurar una novela, sino una destreza que convierte la lectura en el mejor pasatiempo que puede existir. Llegados a este punto, te preguntarás qué es el gellidismo y por qué ha situado a Gellida en lo más alto del género.

Gellidismo: dícese del término con el que lectores y medios especializados suelen hacer referencia al particular estilo del escritor español de literatura criminal César Pérez Gellida. Este término no lo recoge la RAE, pero bien podría ser una propuesta más que susceptible de valorar. 

Todo comienza en 2013 con la publicación de Memento Mori, la primera novela de la trilogía Versos, canciones y trocitos de carne, que significó el primer contacto entre el gellidismo y los lectores. Una de las características que representa al escritor vallisoletano es su conservada identidad literaria que ha progresado con cada novela, engendrando un universo narrativo personal.

Las novelas destacan por tener una estructura narrativa dinámica, donde predominan los diálogos con un vocablo no muy técnico (con excepciones) y expresiones clásicas como los refranes típicos de Ramiro Sancho o su célebre «Hay que joderse» o en situaciones extremas «Hay que rejoderse«.

Además, Gellida nos narra la historia desde distintas perspectivas: la del asesino y la de los policías. Esa forma de narrar es crucial para poder entender la psique de los personajes con una cantidad de detalles que, en ocasiones, resultan inquietantes.

El gellidismo se edifica sobre varios componentes clave que han transfigurado sus novelas en verdaderas obras maestras del género:

Uno de los ingredientes más distintivos de su estilo es la psicosis de sus personajes, fundamentalmente los antagonistas. Gellida crea individuos con motivaciones correctamente construidas, promovidos por traumas y obsesiones. Sus asesinos son inteligentes, carismáticos y, en muchos casos, producen fascinación en el lector, aunque sus hechos sean terribles. Uno de esos personajes carismáticos es Augusto Ledesma, con él empezó todo.

Sus protagonistas suelen ser antihéroes heridos por sus propias sombras, con carencias y fragilidades que los hacen más humanos y creíbles. Un ejemplo es el inspector Ramiro Sancho, protagonista de muchas de sus novelas, cuyo crecimiento a lo largo de las novelas es uno de los mayores atractivos del gellidismo.

Otra rúbrica del gellidismo es el exhaustivo trabajo de documentación que converge en cada historia. Gellida cuida hasta el más ínfimo elemento en sus descripciones forenses, criminológicas y policiales, concediendo a sus novelas una precisión impactante. Para ello, se ha rodeado de entendidos en criminología, psiquiatría y medicina forense, consiguiendo un acierto que incorpora autenticidad a sus tramas.

Además, sus novelas acontecen en ambientes reales, especialmente en su ciudad natal, Valladolid, que ha convertido en un personaje más de sus novelas. Esta localización fortifica el efecto de evidencia y posibilita al lector a zambullirse íntegramente en la atmósfera de la historia.

Su procedimiento no se corrompe en adornos insignificantes; es inmediato, riguroso y tajante, originando una lectura atractiva. Además, la combinación de referencias musicales y literarias establece un ambiente único en cada novela.

El gellidismo no es lo más idóneo para estómagos delicados, desde luego. La violencia en sus novelas es evidente, pero nunca en balde. Cada acto tiene una finalidad narrativa, refuerza la trama y la construcción de la personalidad de los protagonistas. El autor no duda en investigar los escondrijos más incoherentes de la mente humana, convirtiendo sus libros en experiencias inquietantes.

El éxito de Pérez Gellida ha atravesado el perímetro literario, creando una comunidad de incondicionales que aguardan con inquietud cada nueva novela. Su método ha nutrido a la novela negra en España y ha aportado una exigencia más en elevar el nivel del género.

No son solo los números de ventas, sino que también se le ha reconocido con el Premio Nadal 2024 gracias a Bajo Tierra Seca, un thriller rural abrumador que tendrá su segunda parte. También notable es la adaptación a la gran pantalla que han realizado de su primera obra, Memento Mori. El lector que agarra una novela de Gellida sabe lo que hay, sin trampas ni cartón, novela negra, pura y dura. En mi humilde opinión, el mejor en lo suyo. Gellidismo en vena para siempre.

Por Óscar Gutiérrez

Estudiante de Periodismo en la UVa. Instagram: @oscarguti22_ X: @oscar17guti

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