Harris Dickinson, Paul Mescal, Barry Keoghan y Joseph Quinn serán los encargados de interpretar a los cuatro artistas de Liverpool

El rumor llevaba circulando meses, y en la CinemaCon se ha hecho oficial: el ambicioso proyecto que adaptará la vida de los Beatles ya tiene a sus protagonistas. Harris Dickinson interpretará a John Lennon; Paul Mescal a Paul McCartney; Barry Keoghan a Ringo Starr; y Joseph Quinn a George Harrison.

Tal y como ya se había anunciado, cada Beatle tendrá su propia película, y todas estarán interconectadas. Las cuatro se estrenarán en abril de 2028, y las dirigirá Sam Mendes. Se espera que el rodaje de todas ellas dure un año.

Los actores:

Harris Dickinson es uno de los actores británicos más interesantes de la última década: desde sus inicios ha compaginado protagonizar películas independientes de éxito como Beach Rats con coqueteos con Hollywood como Mentes poderosas o Maléfica: Maestra del Mal (su film más taquillero), donde se puso en la piel del príncipe Felipe. Así ha seguido haciendo toda su carrera, ganando peso en blockbusters como The King’s Man, la precuela de Kingsman que co-protagonizó junto a Ralph Fiennes, y ganándose los elogios de crítica y público en películas más pequeñas como Scrapper o El clan de hierro. Uno de sus mayores éxitos ha sido El triángulo de la tristeza, Palma de Oro en Cannes y nominada al Oscar a la mejor película. El público más joven se ha enamorado de él recientemente al son de Father figure de George Michael en el thriller erótico Babygirl.

El irlandés Paul Mescal lleva siendo uno de los actores más queridos por la generación Z tras el fenómeno que supuso la serie Normal People y más con Aftersun, que le valió una nominación al Oscar al mejor actor. El pasado año protagonizó su primera gran película comercial, Gladiator II, y entre sus próximos proyectos hay prevista alguna que otra colaboración con Ridley Scott de nuevo y para este año dos dramas de época: The history of sound con Josh O’Connor y Hamnet de Chloé Zhao.

Al igual que los anteriores, Barry Keoghan también se mueve en círculos independientes (Bird, Calm with horses) y el más alto nivel de Hollywood, desde Christopher Nolan (Dunkerque) hasta el universo Marvel (Eternals). Su primer gran papel fue al servicio de Yorgos Lanthimos en la inquietante El sacrificio del ciervo sagrado, y ese aura perturbadora la ha llevado consigo en otros proyectos como su mayor éxito como protagonista, Saltburn, que le valió elogios de crítica y público, nominaciones a los Globos de Oro y los BAFTA, y una canción icónica con la que asociarle para siempre: Murder on the dance floor. Aunque claro, ahora que va a interpretar a un Beatle, probablemente le surja competencia al tema de Sophie-Ellis Bextor.

Joseph Quinn es el talento más “fresco” de los cuatro, pero ha conseguido hacerse un hueco en el panorama cinematográfico rápidamente tras su laureada actuación en la cuarta temporada de Stranger Things. Desde entonces le hemos visto en Un Lugar Tranquilo: Día 1, Gladiator II junto a Mescal y próximamente en Marvel interpretando a la Antorcha Humana.

El director:

Sam Mendes ganó el Oscar a mejor director con su debut cinematográfico, American Beauty, y por complicado que parezca, su carrera ha seguido yendo hacia arriba. Experto en dramas y traumas familiares tanto en su estado más puro (Revolutionary Road) como aplicados a un gigante del cine británico y mundial como James Bond (Skyfall, Spectre); y maestro en lo técnico como demostró con 1917, parece la elección perfecta para acometer este ambicioso proyecto cuyos resultados están por ver, pero que demuestran una apuesta por hacer algo diferente y arriesgado que se agradece hoy en día. ¿Lo malo? Que tendremos que esperar tres años para verlo.

Por Sergio Vega Calderón

Estudiante de Cuarto año Periodismo y Comunicación Audiovisual en la UC3M (Getafe, Madrid). Fanático del cine y las series.

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