El autor extremeño ha presentado ‘El loco de Dios en el fin del mundo’, su próxima publicación que llega a librerías el 1 de abril. Esta novela profundiza en la espiritualidad del autor y reflexiona sobre la fe en uno de los libros que le consolidan como una de las voces más destacables de la actualidad
Una de las apuestas de Penguin Random House de la temporada es El loco de Dios en el fin del mundo, una de las obras de mayor envergadura que Javier Cercas ha escrito. Precisamente, el autor, declarado abiertamente ateo y anticlerical, es el único escritor al que el Vaticano ha abierto las puertas. Esta próxima publicación que llegará a librerías el 1 de abril se espera con ansia, con ganas de adentrarse dentro de novela sin ficción que aúna crónica, ensayo, autobiografía y biografía en un único manuscrito que será una delicia para todos aquellos que disfruten con la pluma de Cercas.
No era poca la expectación por parte de los medios convocados en la rueda de prensa en el Instituto Cervantes donde un Javier Cercas pre-publicación comenzaría a hablar públicamente de una de sus obras más ambiciosas. Cercas explicó el origen del mismo: “estaba yo hará casi dos años en el Salón del Libro de Turín firmando libros en un acto público y de repente me dijo mi editora que había un señor del Vaticano que quería hablar conmigo”. Cercas relató cómo al principio imaginaba que se trataba de otra cosa y que desconocía la razón. Más tarde se enteró de que el papa Francisco iba a viajar a Mongolia y le propusieron acompañarle.
El autor ha declarado que se trata de un libro muy diferente, “es un libro muy distinto a lo que escribo habitualmente por su tema, yo nunca había abordado un tema religioso. No puedo decir que no lo hubiera pensado, he pensado en la posibilidad de escribir algo así”. El libro cabalga sobre un abanico de géneros entre los que se encuentra la crónica, el ensayo, el libro de viajes, la autobiografía, la biografía siendo definido como Cercas como un libro “híbrido y mestizo” que no deja de llamar novela haciendo alusión al propio Cervantes: “la novela Cervantes lo llamaba así, como un género de géneros, un banquete con muchos platos donde cabe todo y este género es capaz de integrar todos los géneros y que además es capaz de trascender y dotar de un significado distinto”.
«Como el papa Francisco soy anticlerical, y por lo tanto me pareció raro que el Vaticano pensase en mí, la única pregunta que yo no he hecho en estos dos años es por qué pensaron en mí, puedo tener mis hipótesis pero no la he hecho, lo que sí sé es que escritor en su sano juicio hubiera rechazado semejante propuesta»
Javier Cercas sobre El loco de Dios en el fin del mundo
La historia bebe de un escritor cuya educación ha sido católica y con el paso del tiempo se ha diluido hasta convertirse en una persona atea a pesar de pertenecer a un contexto que le propició el encuentro con Dios, y una familia profundamente católica. Por ello, una de las preguntas que acechan la historia trata de dar respuesta a la madre del escritor que se preguntaba si se reencontraría con su difunto marido tras la muerte, esa fue una de las motivaciones para acompañar al papa Francisco en su viaje a Mongolia, para responder a la pregunta y por la misma razón que Cercas ha comentado, “como el papa Francisco soy anticlerical, y por lo tanto me pareció raro que el Vaticano pensase en mí, la única pregunta que yo no he hecho en estos dos años es por qué pensaron en mí, puedo tener mis hipótesis pero no la he hecho, lo que sí sé es que un escritor en su sano juicio hubiera rechazado semejante propuesta”.
‘El loco de Dios’ es como llama Cercas a Jorge Bergoglio, el actual papa ascendiente de una familia humilde de inmigrantes italianos y provincial de los jesuitas argentinos y uruguayos en la década de los setenta. Francisco, llamado así en honor a Francisco de Asís, es uno de los personajes principales de la novela que se desdobla dentro de la misma, es esencial para adentrarse dentro de la comunidad cristiana y de la espiritualidad y considerado por Cercas como “el más autorizado para responder las preguntas.» El loco de Dios en el fin del mundo ha sido la oportunidad para Cercas para preguntar aspectos que nadie se había planteado y que él considera fundamentales como la resurrección de la carne.

Además del papa, se suman otros personajes como Andrea Tornielli, Lorenzo Fazzini que acompañarán durante las páginas al escritor y le darán la llave para conocer el funcionamiento de la red de medios vaticanos en el llamado por el propio Javier Cercas como “el fin del mundo”, haciendo alusión a Mongolia. A su vez, a parte de ‘un loco de Dios’ existe el ‘loco sin Dios’ que hace referencia a Friedrich Nietzsche y que se desdobla en el propio escritor que ha dejado de creer.
Con esta tema surcando la novela el propio escritor se ha planteado si pudiera existir un blanqueamiento de la Iglesia en un momento de crisis y debilidad, el propio autor ha recalcado el uso de la ironía dentro de la novela y que “los escritores no nos dedicamos a juzgar, nos dedicamos a entender. Entender no significa justificar, entender es exactamente lo contrario, si acaso es darse los instrumentos para no volver a cometer los mismos errores”. Cercas ha querido tratar un tema que lleva presente durante siglos sobre una institución que ha sido fundamental durante dos milenios, y se ha sentido con total libertad para ello, sin restricciones dándole carta blanca para escribir sin censura.
La rueda de prensa terminó con la conclusión de que el lector sería quién descubriera el 1 de abril en librerías todas aquellas preguntas que rondan durante la novela y que se responden dentro de la misma. «El lector es el que decide, el lector es el que acaba los libros y yo espero que este lo acabe bien» comentó Cercas antes de finalizar.