Chuck Norris

Se despide de todos nosotros el mítico actor y maestro de las artes marciales, fallecido en Hawái por complicaciones médicas. Pero más allá del tipo duro de las patadas voladoras, su familia llora a un marido y padre excepcional. Se va dejando un hueco enorme en la memoria (y en la televisión) de varias generaciones.

El pasado 19 de marzo de 2026, Carlos Ray Norris falleció a los 86 años. Estaba en la paradisíaca isla de Kauai, Hawái, resultando hasta poético que un tipo que se pasó media vida viviendo entre acción y focos eligiera un rincón tan pacífico para pasar sus últimos días.

La noticia ha sido demoledora para muchos, ya que se sabía que le habían ingresado la semana pasada por un problema de salud, justo un par de días después de su cumpleaños (que, por cierto, celebró entrenando). Pero nadie se imaginaba que este sería el final. Su familia ha pedido un poco de espacio para asimilar el golpe, aunque han sacado fuerzas para compartir unas palabras a la audiencia: «Para el mundo, él era un artista marcial, actor y un símbolo de fuerza. Para nosotros, fue un esposo devoto, un padre y abuelo amoroso, un hermano increíble y el corazón de nuestra familia. Vivió su vida con fe, propósito y un compromiso inquebrantable con las personas que amaba”.

Y es que la historia de este actor nacido en Oklahoma allá por 1940 no fue un camino de rosas. De chaval era más bien tímido y la cosa cambió por completo cuando se alistó en la Fuerza Aérea y le mandaron a Corea del Sur. Ahí fue donde se topó de frente con las artes marciales, lo que empezó como puro entrenamiento físico le dio un vuelco a su cabeza y a su vida. Se coronó campeón mundial de karate seis años seguidos sin perder ni un solo combate e  inventó su propio estilo, el Chun Kuk Do. Quienes compartieron tatami con él siempre dicen lo mismo: “Era una máquina de la disciplina, sí, pero sobre todo un buen tipo que sacaba lo mejor de los demás”.

A partir de ahí, el cine era el siguiente paso. Imposible olvidarse de esa pelea a muerte en el Coliseo contra Bruce Lee (su amigo en la vida real) en El furor del dragón (1972). Esa escena es historia del cine de acción. Luego llegaron los 80 y Chuck se convirtió en el rey de la acción con películas como Desaparecido en combate o Delta Force. Aunque, siendo sinceros, muchos le recordarán siempre con sombrero y placa. Cordell Walker, el Ranger de Texas, se coló en los salones de medio mundo durante años para dejar bien claro que los malos siempre acaban perdiendo contra los buenos.

Lo más curioso de su figura pasó con el cambio de milenio. Los más jóvenes, que igual ni se habían parado a ver sus películas, le convirtieron en el meme definitivo de internet. Los famosos Chuck Norris Facts le pintaban como una especie de ser todopoderoso. ¿Y qué hizo él? En lugar de cabrearse o no entender el chiste, el tipo se lo tomó con humor y él mismo bromeaba sobre ello. Demostró tener un sentido del humor brutal y una gran humildad para reírse de sí mismo.

Hoy nos toca despedir a Carlos Ray Norris, esa persona que nos convenció de que una buena patada giratoria podía arreglar cualquier desastre. Nos ha dejado a los 86 años, pero su leyenda ya no hay quien la borre, seguramente le tocaba irse a poner un poco de orden en otro lado. Descansa en paz vaquero.

Por mariogutierrezarroyo

Correo: mariogutiarro8@gmail.com Apasionado del periodismo y amante de la música, el cine y la cultura.

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