Más de dos semanas después del estreno de Joker: Folie à Deux, en 22 minutos con hemos decidido esperar para hablar de ella. Su impacto mediático y la diversidad de opiniones que ha generado nos motivaron a esperar para ofrecer una perspectiva más completa.
Ansioso se queda corto: el público estaba impaciente, casi rabioso, por ver la secuela de una de las versiones más sombrías del Joker. Desde su anuncio, las expectativas eran altísimas, y parece que en este caso aquello de ‘mejor no tener expectativas’ cobra sentido. Para muchos, el resultado final no se parece en nada a lo que esperaban.
El director Todd Phillips ha logrado crear un universo oscuro y muy centrado en las emociones y la psique de los personajes, en especial, de nuestro payaso protagonista.
En esta segunda entrega uno de los puntos que mayor debate ha generado ha sido ese enfoque más filosófico y existencialista que podemos ver en la trama. Por un lado, tenemos a aquellas personas que les ha gustado que la trama se centre más en las emociones de Arthur Fleck y todos sus conflictos existenciales; por la otra parte, observamos cómo una gran cantidad de público, tras verla, ha rechazado la película considerándola lenta y pesada. Además, el hecho de que sea un musical —algo anunciado desde el principio— tampoco ha sido bien recibido.
Empatía, dolor y la búsqueda desesperada del protagonista por ser reconocido por una sociedad que ignora sus problemas y solo se enfoca en sus actos, los mismos que lo llevaron al encierro en Arkham, son los ejes emocionales de Joker 2. Allí, Arthur conoce a Lee Quinzel, interpretada nada menos que por Lady Gaga, quien no solo se convierte en su interés romántico, sino también en la persona que más inspira a Arthur a ganarse la aprobación de sus fervientes y radicales seguidores.
La manera en la que se toca el tema de la salud mental también ha sido bastante comentado. Si en la primera entrega ya hubo críticas sobre la representación de los trastornos mentales, en esta secuela el enfoque se intensifica, llevando la historia a un nuevo nivel que incluye temas como la violencia y una desesperación extrema, aspectos que muchos han considerado que han sido tratados de manera irresponsable.
Si has visto en TikTok o en cualquier otra red social que no merece la pena verla, quién sabe, decide por ti mismo si de verdad estás interesado en ir. Eso sí, ve preparado: es un musical centrado en las emociones de una de las versiones más oscuras y sombrías de un antagonista tan complejo como el Joker.