'Los Radley' llegan a los cines'Los Radley' llegan a los cines

Este viernes 11 de octubre se estrena en cines ‘Los Radley’, una historia sobre una familia normal que tiene un pequeño secreto: son vampiros

Los Radley es una película basada en el libro homónimo de Matt Haig Los Radley, que narra la historia de una familia inglesa «normal», pero que tiene un secreto: son vampiros. Los padres, Peter Radley (Damian Lewis) y Helen Radley (Kelly Macdonald), años atrás habían decidido llevar una vida abstemia de sangre, y todo iba bien hasta que Clara (Bo Bragason), su hija adolescente, se convierte en vampiro y mata a un chico que intentaba violarla. A raíz de esto tienen que explicarle a sus dos hijos su condición vampiresa y llamar a un pariente (Damian Lewis) que les intentará llevar al lado oscuro.

Está película está dirigida por Euros Lyn, director inglés famoso por dirigir la serie Heartstopper, y episodios de series como Doctor Who,​ Sherlock o Black Mirror. El filme, de casi 2 horas de duración, llegará a los cines españoles el próximo viernes 11 de octubre.

Esta película intenta reinterpretar la idea que tenemos sobre los vampiros, aquí son «normales», viven y mueren como los humanos, pueden comer y dormir, a diferencia de los Cullen; incluso pueden vivir sin tomar sangre, aunque están más debilitados y pierden habilidades vampíricas como el control mental. La gracia de esta película es cómo han reescrito estos personajes, vampiros en un mundo moderno, donde hay libros, webs e incluso un teléfono de ayuda para ellos. No eliminan por completo todos los clichés que envuelven a estos seres, necesitan permiso para entrar a las casas privadas, el ajo les sienta mal y les encanta la sangre; pero sí han roto con la mayoría.

Los Radley habla de una familia actual, con dos hijos adolescentes. Sí, son vampiros, pero va más allá, habla de la relación padre-hijo, de la rebeldía adolescente, de la identidad, de las relaciones familiares complejas, las amistades, el amor, el sexo, las relaciones tóxicas y sobre la adicción.

Explican que ser vampiro no es solo una condición sino una adicción; pueden sobrevivir sin sangre, pero no lo hacen porque es como una droga, algo negativo y muy adictivo que les hace sentirse genial.

Los padres son abstemios, ex-adictos que durante toda la película intentan no recaer; mientras que los hijos lo están descubriendo por primera vez. En toda la película luchan por alejarse de esta adicción, los padres intentan sacar a sus hijos de allí, una droga que mata. Nos cuenta la vida de unos adictos, cada uno lo vive a su manera, pero todos cuentan lo difícil que es alejarse de ahí; como les vuelve locos no caer en la tentación, y el éxtasis que les provoca consumirla.

La sangre es la médula espinal de la película, algo que da coherencia a la misma. Desde el comienzo, donde son una “familia normal” está presente, de forma subliminal, se aprecia el color rojo que destaca por todos lados. Mientras más va avanzando la historia, y más les está consumiendo, más presente está, llegando a ser un filme algo gore en el momento final de la película.

La sangre significa muchas cosas; una peligrosa y letal droga, el deseo sexual, la tentación… es una manzana prohibida

La película se ha promocionado como una comedia negra de terror, pero no se puede considerar ni una ni otra. Al ser una película de vampiros se tiende a clasificar de terror, ya que siempre se les ha mostrado como asesinos innatos; aunque siempre hay excepciones como Crepúsculo u Hotel Transilvania.

Pero en general es una película que carece de tensión, puede que alguna escena pueda, y digo que tal vez, pueda causar algo de nerviosismo. Y contando que es una película de vampiros, donde canónicamente se han representado como monstruosos asesinos, es complicado que no asuste.

Y lo mismo sucede con la “comedia”, es ciertos que tiene un tono desenfadado, informal, y que hay alguna escena cómica, pero eso no la convierte en una comedia.

Parten de una buena premisa, una familia “normal” que en realidad son vampiros viviendo en un mundo moderno, pero el resultado no lo demuestra.

Quieren contar una historia, que no se termina de abordar bien, y menos de darle un cierre. En la película se muestran múltiples escenas que parecen que van a tener un desarrollo, con una posible importancia en el futuro; pero se quedan como escenas que no aportan. La película es un conjunto de ideas sin desarrollar, de bocetos que no van a nada; un problema muy evidente en una película de 2 horas de duración.

Y al contrario, algo que no se ve pero que le dan mucha importancia como el bullying que sufre Rowan, desde el comienzo nos muestran como le acosan en el instituto, que le considera un friki, y lo dejan claro escribiéndolo en su mochila. Es algo muy importante ya que el propio personaje lo utiliza para autodescribirse pero no abarcan este tema. Lo más cerca de ellos es que al tomar sangre se vuelve “guapo” y deja de ser un “friki”, algo que tampoco manda un mensaje correcto si ponen a la sangre como un adicción ya que, de forma indirecta, están apoyando su adicción para dejar de ser un “friki”.

La película cuenta con una buena trama, un buen punto de partida, pero un mal desarrollo, ya no solo por salirse del tema y perderse en detalles innecesarios, sino también por la ejecución de ella.

Los Radley presenta una estética sumamente cuidada, detallada y visualmente atractiva, que evoluciona conforme avanza la trama. Al inicio, predomina un tono más alegre, pero a medida que la historia se oscurece, la estética también refleja ese cambio. Sin embargo, existe una discordancia entre la escenografía y la estética, en muchos casos la atención se desvía hacia planos que, aunque elaborados y distintos, no se integran de manera coherente con el desarrollo de las escenas. Aunque se muestra un trabajo elaborado para conseguir los pequeños detalles, no se termina de armonizar con el desarrollo narrativo de la película.

Aunque, si algo hay que destacar son las excepcionales interpretaciones del elenco. Kelly Macdonald, actriz británica reconocida por sus papeles en Trainspotting (1996) como Diane Coulston y en No Country for Old Men (2007) como Carla Jean Moss, transmite de manera sobresaliente las emociones y los dilemas internos que atormentan a su personaje, Helen. Damien Lewis, conocido por sus roles como Richard Winters en Band of Brothers (2001) y Nicholas Brody en Homeland (2011-2014), logra una interpretación fabulosa de dos hermanos gemelos, capturando ambas personalidades.

Sin duda, las interpretaciones de todos los personajes sostienen la trama.

Los Radley es una nueva forma de entender a los vampiros, como personas normales que tienen adicciones y lidian con los problemas que conlleva tener dos hijos adolescentes.

Por elenacvelasco

Estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid.

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