Anoche, Ciudad Real se transformó en un escenario electrizante donde el rugido de los motores, la adrenalina y las acrobacias imposibles fueron los protagonistas. La renovada plaza de toros de la ciudad acogió por primera vez una prueba del Campeonato de España de Freestyle Motocross, un espectáculo que dejó sin aliento a los asistentes.

La expectación era palpable desde horas antes del evento. La plaza de toros se vestía de gala para recibir a los mejores pilotos, el público vibraba con la música y los juegos de luces creaban una atmósfera mágica que invitaba a presenciar un espectáculo sin precedentes. Los pilotos, Víctor Córdoba, Javier Jabato, Francis Costela, Marc Pinyol, José Canosa «Mincha» y el cinco veces campeón del mundo Maikel Melero, estaban listos para dar lo mejor de sí mismos y dejar al público con la boca abierta.

La ronda de entrenamiento sirvió como aperitivo para lo que se avecinaba. Los pilotos se familiarizaron con el terreno y el público comenzó a disfrutar de las primeras acrobacias, sintiendo cómo la adrenalina corría por sus venas al ritmo del rugido de las motos.

En el concurso de plegadas, la emoción subió de nivel. Mincha y Javier Jabato se batieron en un duelo final de habilidad y control, dejando al público en vilo con cada giro y cada pirueta. Finalmente, Mincha se alzó con la victoria, demostrando su dominio sobre la moto.

Los más pequeños también tuvieron su momento de gloria en la Chupetes Cup, una carrera donde los futuros riders disfrutaron de su propia competición, sintiendo la emoción de correr en un sitio como ese y la satisfacción de verse como unos auténticos profesionales.

Tras un merecido descanso amenizado por la música del DJ y el reparto de merchandising por parte de los pilotos, la competición se reanudó. Cada piloto tenía que realizar seis saltos y uno adicional con su mejor truco. Maikel Melero, fiel a su condición de campeón, deslumbró al público con su double backflip, una acrobacia que le valió para conseguir la victoria en la prueba. Por su parte, Mincha y Marc Pinyol completaron el podio, dejando constancia de su talento y su capacidad para competir al más alto nivel.

El público despidió a los pilotos con una sonora ovación, agradeciendo el emocionante espectáculo que les brindaron. De esta manera, Ciudad Real se rinde al Freestyle Motocross y ya espera con impaciencia la próxima cita con la adrenalina y las acrobacias imposibles de este deporte tan espectacular.

Fotografías | Mateo Esteban Rodríguez

Por María Peinado Lafuente

Periodista. Puedes leerme también a través de mis redes sociales. Instagram y Twitter: maria_peinado22

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