Saltburn

La plataforma de streaming de Amazon estrenará su nuevo thriller gótico, ‘Saltburn’; aún sin fecha de estreno a nivel internacional, tampoco en España, se prevé que el próximo 17 de noviembre esté disponible para los usuarios de Prime Video USA

Cual si se tratase de una de esas babilónicas comedias que tienen lugar en plena aristocracia, entre personas ricas forjadas a base de millones y propietarias de largas fincas familiares donde siempre se celebran fiestas ciertamente excéntricas, Amazon Prime Video ha decidido estrenar un thriller gótico de características similares: Saltburn. Quienes han podido verla ya, críticos especializados en este arte que es describir lo audiovisual encallado uno en las palabras que proporciona y delimita un diccionario, afirman en sus artículos que se trata de un filme «venenoso» y «cargado de sorpresas».

Saltburn, protagonizada por Barry Keoghan, Jacob Elordi (famoso por su participación en Euphoria) y Rosamund Pike y dirigida por la oscarizada Emerald Fennell, promete brindar al público un argumento de esos cargados de mil misterios que se van desentrañando fotograma a fotograma, pero que hasta el final no otorgan una conclusión definitiva o certera. Moteado todo, además, de una trama que se animará a relatar los excesos de una de las familias aristocráticas más ricas de toda Gran Bretaña, en una historia que aunará la pasión, el deseo y los secretos más oscuros de los protagonistas en un cóctel cuya columna vertebral se vislumbra de un simple vistazo: dejar entrever los privilegios que confiere el nacer en alta cuna.

Su directora, Emerald Fennell, es bien conocida tras su paso por la guionización y dirección de Una joven prometedora (2020), película con la que terminó ganando el Óscar a mejor guion original y fue nominada a la estatuilla dorada en la categoría de mejor directora.

El actor que encarna al protagonista de esta historia, Barry Keoghan, fue nominado al Óscar a mejor actor de reparto por su trabajo en Almas en pena de Inisherin. El joven intérprete irlandés también forma parte del Universo Cinematográfico de Marvel tras su actuación en Eternals, y del universo del Batman de Matt Reeves tras revelarse en una escena eliminada que encarnará al Joker que, en la secuela de Robert Pattinson como Bruce Wayne, se enfrentará al heroico murciélago de Gotham.

«Mucha gente se pierde en Satlburn. Serás uno de ellos», reza el inmarchitable eslogan promocional de la película, que certeramente describe el filme en diez palabras seleccionadas al milímetro. La frase, que hace un ademán misterioso, enfrasca la película en una trama dramática, visceral y perversa, más cercana ahora al thriller psicológico salpimentado con esencia gótica que a la comedia de ricos que lían tabaco en fajos de billetes.

La sinopsis del largometraje, asimismo, viste a la historia de gala, de traje y corbata, y resume Saltburn en una sola frase, tan llamativa como todavía enigmática:

Mientras lucha por encontrar su lugar en la Universidad de Oxford, el estudiante Oliver Quick (Barry Keoghan) se ve arrastrado al mundo del encantador y aristocrático Felix Catton (Jacob Elordi), que le invita a Saltburn, la extensa finca de su excéntrica familia, para pasar un verano inolvidable.

Sinopsis de Saltburn, la nueva película de Amazon Prime Video

Aunque quizá lo de «pasar un verano inolvidable» sea una satírica ironía, porque en el recién estrenado tráiler de Saltburn hay escenas finales que desvelan que aquello probablemente tenga más que ver con crímenes, asesinatos, muertes cruentas y secretos tan oscuros que, claro, harán la estancia de Oliver Quick «inolvidable». Aunque lo cierto es que ni con esas Prime Video muestra que ocurrirá realmente en la finca de la familia de Felix Catton.

Para descubrirlo, presumiblemente habrá que hacer una tarea sencilla, mundana, de mando, sofá y televisor: reproducir el filme en la plataforma de streaming de Amazon en cuanto Prime Video confirme cuándo estrenará Saltburn en España.

El debate sobre si su empecinado y ocultista misticismo merecía o no la pena será tarea para el día después de ver una producción que, incluso antes de estrenarse, promete como pocos filmes actuales son capaces de venderse; una producción que parece uno conocer desde hace mucho tiempo, quizá incluso desde la mismísima infancia.

Por Raúl R. Méndez

Sigo creyendo que Jon Nieve debió haberse sentado en el Trono de Hierro. Fan de Hombres G, Taburete y la música pop española en general. Algunos dicen que me asemejo a Peter Parker, aunque juro y perjuro que Nueva York la he recorrido andando. Me enamoré del Atlético de Madrid cuando por primera vez pisé el Vicente Calderón en una gélida tarde de invierno. Y de Rafael Nadal en aquel primer Roland Garros que le vi ganar.