Este viernes Vetusta Morla estrena «Bailando hasta el apagón» en plataformas digitales, aunque sus más fieles seguidores ya han podido adquirir en la preventa el formato CD o el pack doble CD + DVD

El pasado 24 de junio en el Estadio Metropolitano de Madrid la banda vivió uno de los momentos más increíbles de toda su carrera, actuar para 35.000 personas. Esto no hubiese sido posible sin un equipo de más de 900 personas que trabajaron para que no faltase ni el más mínimo detalle. 

Pero hay cosas que no se pueden preveer, un apagón de todo el equipo de sonido, provocó que la música se parará por completo y un público muy entregando continuase coreando la canción que en ese momento estaba sonando. A pesar de que en cualquier otra circunstancia, el concierto no hubiese continuado hasta que se hubiesen solucionado los problemas técnicos, gracias a la reacción del público el show pudo continuar, creando un momento muy mágico que ha hecho que este nuevo álbum adquiriera por ello el nombre de «Bailando hasta el apagón»

Además, Vetusta Morla había preparado para este día un espectáculo bastante diferente al que nos tienen acostumbrados, contando con la presencia de El Naán, de Palencia y desde Galicia, Alibori, que hicieron que la música folclórica fuera una de las grandes protagonistas de la noche y el escenario se llenará de tinajas, pandeiras, cedazos, latas de pimentón, azadas o rabeles, entre muchos otros instrumentos tradicionales procedentes tanto de España como de América Latina.

«La seguridad de que iban a aportar algo que nosotros no íbamos a poder aportar de otra manera, nos hizo confiar plenamente en los otros artistas».

Para presentar este nuevo trabajo ayer se llevó a cabo una presentación para prensa en la que todos los integrantes del grupo hicieron acto de presencia y contaron alguna que otra anécdota del proyecto.

Fotografía: Mateo Esteban

«El concierto fueron tres actos, antes de salir en la previa del concierto empezamos a tocar junto a nuestros invitados canciones con sabor caribeño, el segundo acto fue el concierto y el último acto duro hasta el amanecer, fue un auténtico ritual.»

Y por supuesto comentaron el momento apagón: Duró unos cuatro minutos, pero nada nos impidió disfrutar de ese momento.

Por María Peinado Lafuente

Periodista. Puedes leerme también a través de mis redes sociales: @maria_peinado22

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