España en las Paraolimpiadas: “Rendirse no es una opción”

En estas paraolimpiadas de Tokio 2020 se han presentado 135 deportistas paralímpicos, dejando no solo increíbles logros, sino también valiosos ejemplos de superación.

Éste pasado domingo 6 de septiembre, finalizaron los juegos paralímpicos de Tokio. Unos juegos que no solo fomentaron el deporte, sino que además nos mostraron claros ejemplos de superación de cada uno de los miles de deportistas que han logrado alcanzar lo que en un principio, les pudo parecer un sueño imposible.

Con un récord de visualizaciones en éstas paraolimpiadas frente al de las pasadas en Brasil, la audiencia en España desafortunadamente sigue siendo muy baja, retransmitiéndose únicamente por el canal de Teledeporte.

En éstas paraolimpiadas, de los 135 deportistas que han representado a España, 122 poseían alguna discapacidad y los 13 restantes fueron de apoyo, se han conseguido un total de 36 medallas y 131 diplomas.

NatacióN

Se lleva el primer puesto del deporte en el que los deportistas españoles han conseguido más medallas, un total de 14 medallas:

  • Tres dobletes por parte de los nadadores Toni Ponce (platas en 100 braza y 200 libre), Nuria Marqués (plata en 100 espalda y bronce en 200 estilos) y Sarai Gascón (plata en 100 libre y bronce en 100 mariposa).

También subieron al podio otros tres nadadores españoles: 

  • Íñigo Llopis, plata en 100 espalda.
  • Óscar Salguero, plata en 100 braza.
  • Miguel Luque, plata en 50 braza.
Iñigo Llopis

Mientras que la imbatible nadadora Michelle Alonso, logro su tercer oro olímpico en 100 metros braza, batiendo el récord del mundo con un tiempo de 1 minuto y 12.02 segundos.

No obstante, hubo dos nadadoras que destacaron en especial: Teresa Perales, con 45 años y viniendo de un europeo con una lesión en el hombro izquierdo y entrenando únicamente con el brazo derecho durante un mes, logró obtener medalla de plata en 50 metros espalda, siendo su 27ª medalla y batiendo el récord de España.

Por otro lado, Marta Fernández fue la sorpresa en ésta disciplina. Ésta burgalesa nació con parálisis cerebral, siendo la razón de comenzar a los tres años de edad con la natación como ejercicio de rehabilitación. Irónicamente comenzó con una gran fobia al agua y ha terminado debutando en los juegos de Tokio con un oro en 50 metros braza, una plata en 50 metros mariposa y un bronce 50 metros estilo libre. “Recuerdo que me costaba muchísimo soltarme del borde de la piscina y en los campamentos de verano ni me metía. Ahora no quiero salir”, rememoró riendo antes de debutar en las paraolimpiadas.

Marta Fernández

Atletismo, con 9 medallas consigue el segundo puesto: Sorprendentemente 5 de las 9 medallas fueron de atletas que han debutado en Tokio 2020.

Con un doblete por parte de la deportista Adiaratou Iglesias, obtuvo un oro en 100 metros y una plata en 400, otro oro en 5000 metros por parte del atleta Yassine Ouhdadi y dos platas, una de Iván Cano en salto de longitud y otra de Miriam Martínez en lanzamiento de peso.

Kim López en lanzamiento de peso y  Gerard Descarrega  en 400 metros, sumaron dos oros.

Mientras que Sara Martínez, con una espinita clavada con los juegos de Río consiguió plata en longitud y por su parte Héctor Cabrera obtuvo bronce en lanzamiento de jabalina.

En tercer lugar, estuvo el ciclismo, superando con 6 medallas su actuación en Río de Janeiro. Con primer doblete, Alfonso Cabello consiguió un primer oro en ciclismo de velocidad, estableciendo una nueva plusmarca mundial (1:01.557), también fue bronce en la velocidad por equipos junto a Ricardo Ten y a Pablo Jaramillo. El segundo doblete fue por parte de Sergio Garrote en las pruebas de carretera con un oro en la contrarreloj en su debut paralímpico y un bronce en la ruta H2.

De izquierda a derecha Pablo Jaramillo, Alfonso Cabello y Ricardo Ten

Por otro lado, Christian Venge y Noel Martín fueron bronce en la crono de tándem y Luis Miguel García-Marquina en la contrarreloj H3.

España también destacó en atletismo con un total de 4 medallas. Alejandro Sánchez Palomero y Eva Moral consiguieron dos bronces en la modalidad individual. Ésta segunda triatleta mostró un claro ejemplo de que nunca se debe tirar la toalla, continuando la carrera hasta el final pese a desviarse en la etapa de natación al no poder ver bien la boya de vuelta y tras habérsele salido la cadena en la handbike.

Por otra parte, en modalidad de triatlón con guía, Héctor Catalá y su guía Gustavo Rodríguez obtuvieron la medalla de plata. Ambos declaran que debido su buena relación y el complementarse tan bien a pesar de la gran diferencia de sus personalidades, es uno de los principales motivos de haber logrado entrar en pódium.

Pero el protagonismo se lo llevó la triatleta Susana Rodríguez. De 33 años y nacida en Galicia, se le diagnosticó albinismo y una deficiencia visual del 8% en un ojo y del 5% en el otro. Sin embargo, no le impidió seguir con su pasión por la medicina y el deporte. Siendo en la actualidad médica interna residente y campeona olímpica junto a su guía Sara Loehr. Además, también compitió en atletismo, siendo la primera deportista en presentarse a dos deportes en unos juegos paralímpicos.

Susana Rodríguez junto a su guía Sara Loehr

Una vez más, hubo medalla en judo, con una plata de Sergio Ibáñez. Tampoco falló el tenis de mesa con el bronce por equipos de Álvaro Valera y Jordi Morales. También hubo un bronce en tiro olímpico por parte de Juan Saavedra.

Claramente España ha conseguido una gran cantidad de medallas y diplomas olímpicos en proporción a los deportistas que se han presentado en los Juegos Paralímpicos de Tokio, fruto del continuo crecimiento de personas con discapacidad, que se animan a practicar deportes.

Pero esto para nada es lo que más debemos valorar en los juegos, todos y cada uno de los participantes han seguido caminos distintos, unos más difíciles que otros, pero sin duda llenos de obstáculos que esquivar, barreras que saltar y muchas más dificultades que superar, sin volver la vista atrás y retroceder sobre sus pasos, superando continuamente sus límites, en vez de ponerse más. Caminos como el de las deportistas Rakel Mateo y Desirée Vila:

Con 23 años, Desirée Vila es uno de los mayores iconos en el deporte paralímpico de España. Desde 2012 practicaba en Vigo el deporte que más le apasionaba, la gimnasia acrobática, llegando a ser campeona de España y decimonovena en el campeonato del mundo en París en 2014. Por desgracia, el 26 de Febrero de 2016, ocurrió la tragedia… Tras una caída en un entrenamiento fue trasladada al centro médico O. Castro, donde ingresó con una fractura en tibia y peroné en la pierna derecha. No fue hasta el 2 de marzo cuando se la derivó al Hospital Povisa, donde debido a una isquemia no pudo ser operada y le tuvieron que apuntar la pierna.. Ella y su familia decidieron denunciar al doctor que la atendió por negligencia médica, sentenciado a dos años de cárcel y teniendo que pagar una indemnización.

Su carrera deportiva como gimnasta acabó para siempre, pero Desirée no quiso rendirse y buscó un deporte nuevo que volviera a hacerla feliz. Finalmente, en 2018 encontró esta felicidad en el atletismo, donde rápidamente comenzó a obtener grandes resultados, llegando a tener en la actualidad, un diploma olímpico de las paraolimpiadas de Tokio.

Desirée Vila

Además de deportista de élite, Desirée es “influencer” en las redes sociales, donde aprovecha el tener tantos seguidores, para normalizar el deporte adaptado, y explicar sus experiencias en el deporte y sus ganas de vivir. El gran camino recorrido por ésta atleta, le motivó a publica un libro titulado “Lo único incurable son las ganas de vivir”, donde narra todas sus experiencias y la manera en la que asumió perder su pierna.

Rakel Mateo es otro claro ejemplo de superación. Tras superar una anorexia que le duró desde los 12 hasta los 22 años, durante su turno laboral en un supermercado le cayeron 100 kg en la pierna. Esto dejó como secuelas varias lesiones neuropáticas que no le dejaban doblar la pierna ni mover los dedos de los pies, teniendo un constante dolor cada vez más insoportable el cual trató de remediar durante 20 años de tratamientos e ingerir pastillas, llegando a tomar 19 al día. Tras haber participado en los juegos paralímpicos de Tokio 2016, poco después los médicos le propusieron amputar su pierna y así, dejar la medicación y ponerle una prótesis. Sabiendo que iba a empezar de cero, aceptó sin dudarlo. “Llegó un momento en el que primero es mi calidad de vida y luego el deporte” reflexionó.

Rakel Mateo

Tras volver a aprender a nadar, montar en bici y correr sin una pierna, consiguió pasar la clasificación médica para poder competir en Tokio. “No me gustan los dramas ni pensar por qué me ha tocado a mí, me voy a caer mil veces, pero me levantaré 1001” declaró la triatleta vasca.

Ambas historias, son dos de las miles existentes en el resto del mundo, historias que marcan, pero sobre todo que son el mejor ejemplo de superación, de que lo que parece el final muchas veces no lo es. Historias que no solo sirven para motivar a deportistas, sino que son de gran ayuda para personas con discapacidades para no perder la ilusión, seguir adelante, buscar motivaciones y sobre todo, nunca dejar de vivir su vida.

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