Pecorilo

Encontrar un lugar que combine cocina casera, rapidez y precios aptos para el día a día en pleno centro de Madrid parece a veces una misión imposible. Entre las prisas de la rutina, el tráfico y las reuniones interminables, solemos caer en el recurso fácil de la comida rápida. Sin embargo, hay descubrimientos que te salvan la semana. 

Ese ha sido mi gran hallazgo recientemente: Pecorilo, un rincón italiano que acaba de abrir las puertas de su tercer local en Madrid y promete convertirse en el epicentro del good food para oficinistas, vecinos y amantes de la gastronomía. 

Pecorilo rompe con los tópicos de las trattorias tradicionales de mantel de cuadros. El espacio es súper moderno, acogedor y sorprendentemente tranquilo. 

El concepto está pensado al milímetro: pasta para llevar (take away), pero con la opción de sentarte a disfrutarla allí mismo. Desde el primer segundo, el equipo de sala te hace sentir como en casa. Los camareros son súper majos y cercanos logrando que la experiencia se convierta en un diez sobre diez. 

El secreto del éxito de Pecorilo reside en su producto estrella: pasta fresca elaborada de forma totalmente artesanal. 

El ritual consiste en dos sencillos pasos:

Seleccionas tu tipo de pasta: Puedes elegir entre clásicos como spaghetti, pappardelle, rigatoni, o decantarte por sus raviolis y su maravillosa selección de pasta rellena. (Nota para familias: también disponen de opciones de pasta infantil pensadas para los más pequeños).

Escoge tu salsa: Cuentan con opciones tradicionales e imprescindibles como la boloñesa, la carbonara, el tartufato y funghi, el pesto, los frutti di mare, arrabbiata, cacio e pepe, la amatriciana o el clásico pomodoro.

Lo mejor de todo es que los precios de los platos de pasta oscilan desde los 6,90 euros hasta los 13,95 euros, demostrando que comer bien, fresco y de calidad no está reñido con la economía.

Para rematar la experiencia, es obligatorio dejar hueco para los postres. En mi visita caímos en la tentación y probamos los raviolis de chocolate rellenos de Nutella y el tiramisú de pistacho. Ambos estaban tan buenos que, sin duda alguna, volvería a repetir.

Para acompañar, la carta de bebidas ofrece propuestas como el frozen Aperol y el limoncello. 

¿El futuro del comer bien entre semana?

Para mí, sin duda, lo es. Pecorilo ha dado con la fórmula mágica: producto artesanal, agilidad en el servicio, un ambiente en el que apetece quedarse y precios populares. Si buscas dónde recargar pilas a mitad de la jornada sin renunciar al placer de un buen plato de pasta fresca, este es tu nuevo sitio de referencia en Madrid.

Por María Peinado Lafuente

Periodista. Puedes leerme también a través de mis redes sociales. Instagram y Twitter: maria_peinado22

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