Cuando ‘Reina Roja’ llegó a Prime Video en febrero de 2024, pocos podían imaginar la dimensión que acabaría alcanzando. La serie protagonizada por Vicky Luengo y Hovik Keuchkerian se convirtió en uno de los grandes éxitos de la plataforma, hasta el punto de ser el estreno de una serie original española más visto en España durante sus primeros días y entrar en el Top 10 de Prime Video en más de 120 países y territorios. Dos años después, Antonia Scott y Jon Gutiérrez regresan con una segunda temporada que tenía la difícil tarea de estar a la altura.
La primera temporada dejó a sus protagonistas después de resolver el caso que había unido sus caminos, pero también abrió una amenaza muy difícil de ignorar, como fue la aparición de Mr. White, el hombre relacionado con el pasado de Antonia y con la tragedia que marcó su vida. La historia estaba lejos de terminar y ‘Loba Negra’, adaptación de la segunda novela de Juan Gómez-Jurado, retoma precisamente ese hilo para llevar a Antonia y Jon hasta un nuevo caso, nuevos enemigos y un escenario muy diferente.
¿Puede ‘Reina Roja: Loba Negra’ superar a una primera temporada que funcionaba con una historia mucho más concentrada? La nueva entrega es más ambiciosa, abre muchos más frentes y vuelve a apostar por ese ritmo pensado para devorar un episodio detrás de otro. El resultado es una temporada tremendamente entretenida y con un final incluso más potente que el de la primera, aunque también algo más dispersa y menos redonda en su conjunto.
‘Loba Negra’ vuelve a demostrar que Antonia Scott y Jon Gutiérrez son el gran atractivo
Una de las cosas que más ganas tenía de ver en estos nuevos episodios era la química entre Antonia Scott (Vicky Luengo) y Jon Gutiérrez (Hovik Keuchkerian). Pocas veces me ha pasado que una serie de este tipo me haya hecho encariñarme tanto con sus protagonistas como lo consiguió la primera temporada de ‘Reina Roja’. Y la verdad es que vuelven a ser el corazón de la serie sin ningún tipo de duda. La actuación de ambos actores es increíble y consiguen que estés atento a cada paso que dan, a lo que puede ocurrirles y a cómo van a resolver los diferentes problemas a los que tienen que enfrentarse.
Porque sí, en esta segunda temporada de ‘Reina Roja’, Antonia Scott y Jon Gutiérrez tienen que enfrentarse a varias amenazas, desde la mafia rusa hasta una misteriosa motorista que siempre se empeña en ponerles las cosas difíciles. Pero, por encima de todo, la serie vuelve a poner el foco en la relación entre sus dos protagonistas y en esa química que hace que te quedes con ellos como si fueras ese tercer compañero que los acompaña durante toda la investigación.
Estos nuevos capítulos, siete en total, también elevan la apuesta en cuanto a acción. Hay más persecuciones, más enfrentamientos y varios giros inesperados, mientras que prácticamente todos los personajes se mueven en un terreno gris en el que resulta complicado adivinar cuáles son realmente sus intenciones. Incluso Antonia y Jon quedan atrapados en esa zona de incertidumbre, algo que permite jugar constantemente con las expectativas del espectador.
Me ha gustado especialmente el tono más oscuro que adquiere ‘Reina Roja’ en esta segunda temporada. La primera entrega también tenía su lado macabro, pero ‘Loba Negra’ abraza mucho más esa vertiente y apuesta por una violencia más explícita y por situaciones bastante más crudas. Es una evolución que funciona porque no se limita a repetir la fórmula de su antecesora, sino que intenta llevarla un paso más allá y demostrar que, cuando una serie decide continuar, también tiene que asumir nuevos riesgos desde el punto de vista artístico.

Una temporada más ambiciosa también puede ser una temporada más dispersa
Mientras que la trama de la primera temporada giraba en torno a una misma temática, centrada en el legado que dejan los padres a sus hijos y en los pecados que estos transmiten a su descendencia, entremezclando además cuestiones como la religión, la justicia y las consecuencias de nuestros actos, esta segunda entrega abre mucho más el abanico, habiendo más posibilidades y muchos más frentes abiertos, por lo que ‘Loba Negra’ se siente inevitablemente más dispersa en ese sentido.
Tenemos más personajes e intereses cruzados y una expansión narrativa que resulta consecuente con la historia que se nos presentó hace dos años. Desde la mafia rusa hasta nuevos personajes que interfieren directamente en la vida de Antonia y en la organización que dirige el programa de las Reinas Rojas, la serie amplía considerablemente su universo y apuesta por una trama mucho más ambiciosa.
La historia de esta segunda temporada no es confusa. En ningún momento se engaña al espectador ni se introducen elementos porque sí. El problema es que, al tener tantos frentes abiertos y personajes con sus propios intereses, algunas situaciones pueden hacer que pierdas de vista cuál es el eje principal de la historia. ‘Loba Negra’ quiere contar más y llevar más lejos el universo de ‘Reina Roja’, y eso tiene un precio, porque gana en ambición, pero pierde parte de la concentración narrativa que hacía tan redonda a la primera temporada.
Aun así, esa ambición también juega a su favor, ya que la serie no se limita a repetir la fórmula que funcionó en su primera entrega, sino que amplía sus posibilidades y demuestra que todavía tiene mucho terreno por explorar, y aunque personalmente prefiero la historia más contenida de la primera temporada, ‘Loba Negra’ sigue siendo un thriller español tremendamente entretenido y con suficiente personalidad como para justificar su regreso.
‘Reina Roja’ sabe exactamente cómo conseguir que veas un episodio más
Hay algo que ‘Reina Roja: Loba Negra’ sabe hacer perfectamente, y es que si estás viendo una serie en Prime Video, probablemente quieres que te apetezca continuar con el siguiente episodio. Y esta segunda temporada juega sus cartas muy bien en ese sentido. Cada capítulo deja una puerta abierta, una revelación o una nueva situación que hace que quieras saber qué ocurre después. Puede parecer una fórmula sencilla, pero conseguir que funcione durante toda una temporada no lo es.
‘Loba Negra’ está especialmente diseñada para verla de una sentada (dosificarla es una tarea casi imposible en mi caso). Sus siete episodios mantienen un ritmo muy alto y consiguen que terminar uno se convierta casi automáticamente en el momento de empezar el siguiente. La serie no quiere que te quedes demasiado tiempo pensando en lo que acabas de ver, sino que tengas la necesidad de avanzar para descubrir qué hay detrás de cada nuevo giro.
Y por eso merece la pena reivindicar el entretenimiento como una virtud. A veces parece que utilizar cliffhangers constantemente o construir una temporada para favorecer el binge-watching es algo que automáticamente juega en contra de una serie. En este caso, no lo veo así. ‘Reina Roja: Loba Negra’ sabe perfectamente qué tipo de experiencia quiere ofrecer y la ejecuta con bastante eficacia. Quizá sea una temporada más dispersa que la primera, pero también es una de esas series que consiguen que mires el reloj y pienses: “Bueno, uno más”.
Y por eso el tramo final funciona tan bien. La primera temporada me parece más redonda como historia, pero ‘Loba Negra’ consigue algo que no esperaba y es cerrar con un cliffhanger todavía más potente que su antecesora. Después de haber abierto tantos frentes y de haber llevado a sus personajes por situaciones cada vez más oscuras, la serie consigue que todo desemboque en un último golpe que deja con ganas de saber qué ocurrirá a continuación.
Puede que haya perdido parte de la concentración narrativa que hacía tan especial a la primera, pero no pierde capacidad para sorprender. De hecho, consigue terminar con una sensación todavía más contundente y con un cierre que eleva considerablemente las ganas de ver la siguiente entrega.
Es una temporada más ambiciosa, más oscura, más violenta y tremendamente adictiva, pero también más dispersa. Sin embargo, cuando llega el momento de cerrar la partida, ‘Reina Roja’ vuelve a demostrar que sabe exactamente dónde tiene que apretar para dejar al espectador mirando la pantalla y pensando en lo que acaba de ocurrir.

¿Habrá temporada 3 de ‘Reina Roja’? Esto es lo que sabemos
La respuesta es sí. ‘Reina Roja’ tendrá una tercera temporada y, de hecho, su rodaje ya ha terminado. Prime Video confirmó el pasado mes de mayo que la producción de ‘Rey Blanco’, la adaptación de la tercera novela de Juan Gómez-Jurado, había finalizado en Madrid, con Koldo Serra nuevamente al frente de la dirección y Vicky Luengo y Hovik Keuchkerian retomando sus papeles como Antonia Scott y Jon Gutiérrez.
La tercera temporada será, además, la última de esta adaptación de la trilogía original. ‘Rey Blanco’ llevará a Antonia y Jon de vuelta a Madrid para enfrentarse a su desafío más peligroso: un juego de ingenio orquestado por Mr. White que los obligará a resolver una serie de crímenes imposibles mientras las vidas de las personas que más quieren están en juego. La nueva entrega volverá a apostar por Koldo Serra como director y contará de nuevo con buena parte del reparto principal de las anteriores temporadas.
‘Rey Blanco’ se estrenará en Prime Video el 20 de octubre de 2027, poco más de un año después de ‘Loba Negra’. Según la información publicada sobre la tercera temporada, contará con seis episodios, que llegarían a la plataforma de una sola vez.
La historia de Antonia Scott y Jon Gutiérrez ya tiene rodado su siguiente capítulo y también tiene fecha para llegar a Prime Video. Ahora solo queda esperar hasta 2027 para descubrir cómo se resuelve esta partida contra Mr. White.
‘Reina Roja’ todavía tiene historia después de ‘Loba Negra’
La historia de Antonia Scott y Jon Gutiérrez todavía no ha terminado en televisión, como ya hemos visto, y tampoco termina aquí en el universo literario creado por Juan Gómez-Jurado.
La trilogía principal está formada por ‘Reina Roja’, ‘Loba Negra’ y ‘Rey Blanco’, y precisamente esta última novela es la que adaptará la tercera temporada de Prime Video. Pero el universo literario es bastante más amplio. A estas tres novelas se suman ‘El paciente’, ‘Cicatriz’, ‘Todo Arde’, ‘Todo Vuelve’ y ‘Todo Muere’, ocho obras que Juan Gómez-Jurado engloba dentro del llamado Universo Reina Roja.
‘Rey Blanco’ cerrará la trilogía que protagonizan Antonia Scott y Jon Gutiérrez en televisión, mientras que ‘Todo Muere’, publicada en 2024, es la novela que cierra el círculo del Universo Reina Roja en su conjunto. Es decir, hay mucho más mundo alrededor de estos personajes y estas historias, pero la adaptación televisiva tiene por delante un camino bastante más definido.
‘Reina Roja: Loba Negra’ no supera a su primera temporada, pero tampoco necesita hacerlo para justificar su existencia. No estamos ante una temporada fallida ni ante una continuación que viva únicamente del éxito de la anterior. Es una entrega más ambiciosa y más violenta, pero sobre todo, tremendamente entretenida.
‘Reina Roja’ funcionaba mejor cuando concentraba toda su narrativa alrededor de una historia más definida. ‘Loba Negra’ abre más puertas, introduce más personajes y plantea más conflictos, y eso hace que sea menos redonda, pero también consigue que quieras seguir viendo un episodio tras otro y, cuando llega al final, deja un cliffhanger incluso más potente.
Más dispersa, sí. Menos redonda, también, pero más entretenida y con un final que demuestra que todavía hay mucho juego para Antonia Scott y Jon Gutiérrez.