La película de Álex de la Iglesia está a punto de cumplir 31 años y se ha reestrenado en 4K UHD en un evento organizado por Schweppes, cuya imagen protagoniza una de las imágenes más recordadas de la película.

Era el año 1995 cuando los espectadores españoles pudieron ver en cines El Día de la Bestia, de Álex de la Iglesia. Una de esas películas cargadas de imágenes icónicas y caricaturescas que se quedan grabadas en la memoria. Pero, de entre todas ellas, sin duda hay una que resalta por encima de las demás. Esa que protagonizan Álex Angulo, Santiago Segura y Armando de Razza, luchando por su vida mientras se aferran a uno de los símbolos más emblemáticos de la ciudad de Madrid: el mítico neón de Schweppes. Un instante digno de conmemorar.

Y eso es precisamente lo que ha hecho Schweppes con su evento ‘Bajo el neón‘, reuniendo bajo un mismo techo cinco miradas distintas sobre un mismo símbolo. Y no fue bajo cualquier techo: el encuentro se celebró dentro del propio Cine Capitol, lugar emblemático de Gran Vía y sede, precisamente, del edificio que corona el neón que todos habían ido a homenajear. Allí, cinco voces, desde disciplinas bien diferentes, fueron entrelazando reflexiones —todos intervenían, se respondían y retomaban lo dicho por el anterior— para responder a una pregunta que parece sencilla, pero no lo es tanto: cómo un anuncio terminó convirtiéndose en uno de los grandes emblemas de Madrid.

Abrió el turno Eugenia Bugallal, periodista y divulgadora cultural especializada en la historia de la ciudad, situando el neón en el relato de una Gran Vía en permanente transformación. Le siguió María Teresa Muñoz, arquitecta y una de las mayores especialistas en el Edificio Carrión, que desgranó cómo el propio Capitol representa uno de los grandes hitos de la modernidad arquitectónica española: un edificio pensado para deslumbrar tanto de día como de noche. Después fue el turno de Alfonso J. Ussía, cronista y profundo conocedor del ecosistema madrileño, que recitó una prosa propia dedicada a las calles de la capital, la Movida Madrileña y el emblemático neón de Schweppes.

Maxi Gilbert, diseñador de iluminación, escenógrafo y fundador del Museo de la Luz de Madrid, puso el foco en algo que pocos madrileños se paran a pensar: que este neón es único y que se ha preservado prácticamente intacto durante más de cincuenta años, cambiando únicamente la tipografía de sus letras con el paso del tiempo. Y habló, sobre todo, de su perdurabilidad. De cómo ha sobrevivido en un mundo que hace tiempo apostó por el LED, dejando atrás la técnica del neón tradicional casi en todas partes, menos ahí, en lo alto del Carrión. Una resistencia que, según Gilbert, es también una forma de identidad.

Todos los invitados reflexionaron sobre la importancia del neón de Schweppes en el imaginario colectivo | Fuente: eleconomista.es

El cierre del coloquio, uno de los momentos más esperados, llegó de la mano de Álex de la Iglesia. El director y guionista, con Moisés Rodríguez moderando el conjunto de la charla, compartió los detalles más desconocidos del rodaje de El día de la bestia y de cómo aquella película terminó convirtiendo el neón en un personaje más de su imaginario audiovisual y del cine español.

El día de la bestia estuvo a punto de rodarse muy lejos de Gran Vía. La productora que finalmente sacó el proyecto adelante era madrileña; sumado a que Álex de la Iglesia se había mudado a Madrid, eso terminó inclinando la balanza: el director trasladó la acción a un entorno que ya conocía bien, casi como si la propia ciudad se hubiese convertido en un personaje más del guion. Bilbao quedó así descartada en favor de una capital que el vasco empezaba a hacer suya.

La escena del neón, la que todos fueron a homenajear, escondía además su propia proeza técnica. El cartel se recreó en los almacenes de Coca-Cola, a un tamaño un 10% inferior al real, y allí, suspendido a siete u ocho metros de altura, Armando de Razza no dejaba de gritar que «tenía vértigo». Su voz, después, se dobló para la versión final. Un pequeño secreto de producción que explica por qué esa imagen transmite un miedo que, en parte, era real.

Hubo también espacio para el recuerdo. Uno especial para Álex Angulo, protagonista de El día de la bestia, presente en la memoria de todos los asistentes como uno de los tres hombres que colgaron de aquel neón y cuya ausencia se sintió de forma palpable durante la jornada. Más aún con las palabras de un Álex de la Iglesia que reconoció «no haber asimilado aún su muerte».

Después llegó el momento más distendido, del que pudimos disfrutar de primera mano: Schweppes invitó a los presentes —prensa, familiares y demás profesionales del sector— a un gin-tonic en el vestíbulo del Cine Capitol. 

Álex de la Iglesia explicó varias curiosidades sobre El día de la bestia antes de la proyección de la película restaurada | Fuente: elaboración propia

Ya en la recta final del encuentro, Álex de la Iglesia tomó de nuevo la palabra en solitario para profundizar en los entresijos de la película antes de presentar la proyección que cerraba la noche: El día de la bestia restaurada en 4K UHD, la primera película del cine español en recibir este tratamiento. Un detalle que convierte a la cinta, además de en un icono visual vinculado a Madrid, en una obra pionera.

Treinta y un años después, el neón de Schweppes sigue ahí arriba, iluminando Gran Vía. Casi intacto. Y El día de la bestia sigue poniendo de manifiesto lo icónico de un símbolo que «sirve de faro para todos los madrileños».

Descubre más desde 22 minutos con

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo