El artista de Logroño publicó el pasado viernes 29 de mayo el disco que anunció dos semanas antes, del cual nos había dado ya dos adelantos con ‘Teflon Don’ y ‘Pirineos’, este último junto a Hoke.
Tras publicar su último proyecto, el EP ‘CONCRETO’, en febrero de 2025, L’haine se había mantenido bastante inactivo en lo que a publicación se refiere, apareciendo casi únicamente en colaboraciones, como ‘Suena COOL’ junto a Mvrk o ‘HERIDAS’ de Juicy Bae.
Abril fue el mes clave para alertar a todo el mundo de lo que se vendría a finales de mayo con el disco, pues sacó ‘Teflon Don’, que acabaría siendo la introducción perfecta para el álbum, y semanas después publicó en YouTube el videoclip de ‘Pirineos’ junto al rapero valenciano Hoke. Esta última, para sorpresa de nadie, terminó siendo un temazo con un nivel de rap altísimo por parte de los dos artistas, acompañada de un beat apoteósico, obra de Lex Luthorz, que está al mando de la producción de casi todo el disco.
Si hablamos del disco, sería una falta de respeto obviar su concepto central, y es que sólo con el título ya personifica y detalla al rapero y el motivo de su nombre artístico. L’haine, ‘El odio’ en francés, es una película del director Mathieu Kassovitz, publicada en 1995 y que muestra de forma cruda la conflictiva vida de un judío, un africano y un musulmán en las infernales calles de un barrio marginal a las afueras de París.
Su representación fidedigna de la crueldad, el delito y los abusos policiales la volvieron una obra de arte con el tiempo, un ejemplo perfecto de cómo el estado y la sociedad llenan a los jóvenes de ira y de odio, ganando este último sobre los sentimientos positivos debido al resentimiento. En base a esta premisa, el artista logroñés, que siempre ha reconocido ser un amante del cine y demás narrativas audiovisuales, tomó el título del filme como su nombre artístico e impregnó sus letras de esta oscuridad y de cultura cinematográfica.
A lo largo del disco, además de altibajos emocionales entre el éxtasis, la tristeza y la ira, observamos referencias a series y películas de alto nivel, como cuando dice «hacen lo que pueden y al final me dan cabeza, el asesino de Seven» en la intro del proyecto. Mención muy acertada al histórico final del oscuro thriller de David Fincher, protagonizado por Brad Pitt y Morgan Freeman.
No acaba aquí la cosa, sino que en la canción ‘Las Timberland’ hace una referencia a la famosa serie Los Soprano, concretamente a su protagonista, el jefe mafioso más carismático de la cultura popular junto a Vito Corleone y su hijo Michael: «Fumo uno y me creo Tony, pienso que el estudio es mi Bada Bing»
El álbum contiene muchas más barras que hacen honor a excelentes películas o a jugadores de baloncesto legendarios, lo que no deja de demostrar el exquisito gusto de L’Haine para el séptimo arte y el deporte, además de su habilidad para plasmarlo en letras sin perder un ápice de cohesión en la historia que te cuenta.
Volviendo al disco, tras un inicio intenso con los dos adelantos mencionados anteriormente, se aplica un poco de calma con ‘Enemigos’, un R&B melódico, para luego volver al flexeo y la agresividad en ‘VAN HELLSING’, el trap más puro del tracklist. Está dinámica se repite varias veces en el disco, con alternancia de emociones que te llevan en una montaña rusa sentimental.
Así, llegamos a ‘Niñatos‘ (favorita de un servidor) y ‘Best Friend (VBF)‘, que marcan el meridiano del álbum y son, en palabras del propio artista, las canciones más melódicas y propicias para la radio comercial. También destaca en este ámbito ‘baby NO‘, que contiene la base preferida de L’haine, una base que surgió de las manos doradas de Lex y Gese Da O, dos auténticos genios de la producción musical.
Cierro mis preferidas del tracklist mentando las más raperas, ‘Nada en esta esclava de oro‘ y el outro, ‘El odio siempre gana‘, que pone un broche dorado a 35 minutos de música muy disfrutable y que logra transmitir en todos los niveles.
Pero de poco sirven mis palabras cuando la mejor manera de guiarse es desde la visión del propio artista, que recientemente compartió sus canciones predilectas para cada situación en una entrevista con el influencer El Nine en Instagram.
Como conclusión final, creo que no es aventurado decir que estamos ante el proyecto más personal del joven rapero logroñés, a pesar de que esta frase ya es un mantra repetido hasta la saciedad por cada artista que va a sacar un trabajo nuevo. Pero esta vez, analizando el concepto y el contenido de cada canción, se puede afirmar con certeza. Esto da mucha credibilidad a todo lo que canta L’haine, que ha logrado un proyecto completísimo en temáticas, letras, producción y musicalidad, aun repitiendo patrones y teniendo temas más mediocres o que se pueden saltar.
En definitiva, ‘El odio siempre gana’ ha cumplido con las expectativas. Su calificación baja del notable alto y se queda a las puertas del sobresaliente, pues no alcanza la excelencia del increíble ‘De la forma en que yo quiero’, que sigue siendo el mejor proyecto del artista.
Aun con esto, estamos hablando de un gran proyecto y candidato muy serio a mejor disco de rap del 2026 en España.