Lo que parecía impensable hace unos meses se ha convertido en una realidad. España no solo se retira de Eurovisión por primera vez en 65 años, sino que la televisión pública ha decidido no emitirlo. En su lugar, la noche del 16 de mayo estará protagonizada por un macroconcierto de talento nacional presentado por Jesús Vázquez.

Un mes de mayo sin Eurovisión sonaría a suceso extraño en los hogares españoles, pero este año va a tocar vivirlo. Desde que debutamos allá por 1961, la cadena pública siempre ha transmitido el evento de forma rutinaria, convirtiendo el sábado del festival en una tradición intocable. Sin embargo, el panorama de esta 70ª edición ha cambiado de forma radical.

Las tensiones con la Unión Europea de Radiodifusión (UER) han desembocado en una ruptura sin precedentes. RTVE ha decidido plantarse, argumentando que no tiene sentido celebrar una fiesta de unión musical mientras se permite la participación de Israel en medio del grave conflicto en Oriente Medio. Con esta decisión, España se suma a un boicot en el que también participan otras televisiones como la irlandesa, eslovena, islandesa y neerlandesa.

Ante el enorme vacío que deja no emitir el festival (ni por canales lineales ni de forma digital), los directivos de Prado del Rey han reaccionado armando un “plan b”. La alternativa es una nueva entrega especial de La casa de la música, dirigida por Jesús Vázquez. Además, la fecha de la final, el 16 de mayo, coincide con el Día Internacional de la Convivencia por la Paz. RTVE aprovechará este simbolismo para reivindicar los valores pacíficos que considera que Eurovisión ha perdido por completo.

El cartel de la noche promete ser un reflejo de la cultura española. Compartirán escenario leyendas como Raphael, Ana Belén y Mónica Naranjo, junto a figuras clave de la actualidad como Manuel Carrasco, Mikel Erentxun, Chanel, Metrika y Guitarricadelafuente. Por supuesto, también tendrán su momento de gloria Tony Grox y LUCYCALYS. Los ganadores del reciente Benidorm Fest 2026 cantarán su tema T’amaré, resarciéndose tras haberse quedado sin el billete a Europa debido a esta desvinculación.

Eurovisión

Las consecuencias parece que serán monumentales para la organización europea. Al ser España un miembro del Big Five, la UER no solo pierde uno de sus mayores ingresos económicos, sino también un mercado inmenso que aportaba más del 10% de la audiencia total del concurso.

A los miles de eurofans españoles no les quedará más remedio que buscarse la vida por internet si quieren ver el festival. Mientras tanto, RTVE se la juega con el talento de nuestra tierra, esperando que logre retener a los espectadores en una de las noches más competitivas de la televisión.

Por mariogutierrezarroyo

Correo: mariogutiarro8@gmail.com Apasionado del periodismo y amante de la música, el cine y la cultura.

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