The Super Mario Galaxy Movie ha llegado a los cines con un objetivo claro: expandir el universo de Nintendo en la gran pantalla. La secuela apuesta por una aventura más espectacular, ambiciosa y cargada de referencias, pero también deja la sensación de que la primera entrega sigue siendo más sólida como película. La duda es clara: ¿se trata de una verdadera expansión del universo Mario o de un espectáculo que prioriza el entretenimiento puro?
Una semana después de su estreno, la respuesta parece bastante clara: Super Mario Galaxy funciona como una experiencia para todos los públicos, pero no alcanza el equilibrio de la original.
Tras el estreno de Super Mario Bros.: La película y su enorme éxito; el desarrollo de nuevas producciones dentro del universo de Mario era casi inevitable. Con la llegada de esta segunda película, que persigue claramente los logros de su antecesora y ha recibido incluso una acogida más cálida, surge una pregunta evidente: ¿se está ante la nueva mina de oro de las adaptaciones de videojuegos?
¿Qué propone Super Mario Galaxy?
La película vuelve a seguir a Mario y Luigi en una nueva aventura espacial, donde deben enfrentarse a una amenaza que pone en peligro el equilibrio del universo. En esta ocasión, la historia expande su universo con nuevos personajes y escenarios cósmicos, apostando por una escala mayor que la primera entrega.
La narrativa se siente más fragmentada, con constantes saltos entre planetas, situaciones y referencias al videojuego, generando una acción desenfrenada y sin pausa. Ese ritmo resulta muy dinámico, aunque también menos cohesionado que el de la película anterior.
Super Mario Galaxy funciona mejor cuando se centra en la aventura pura y en los guiños constantes a sus videojuegos. A medida que avanza, va añadiendo capas narrativas, algunas de las cuales no aportan demasiado. Sin embargo, resultan un disfrute para quienes son fanáticos de los videojuegos y de Super Mario Bros. La película, en conjunto, pierde algo de fuerza cuando intenta abarcar demasiado.
Una secuela más grande… pero menos equilibrada
Si la primera película sorprendía por su sencillez, Super Mario Galaxy apuesta por lo contrario: más personajes, más escenarios, más acción y más guiños al universo Nintendo. El resultado es un espectáculo constante que rara vez baja el ritmo.
El problema es que, en esa búsqueda de grandeza, la historia queda en un segundo plano. La película avanza a golpe de set pieces visuales, con más momentos épicos y situaciones que desatan la locura en el espectador, priorizando así la diversión inmediata sobre la coherencia narrativa.
Como resultado final, Super Mario Galaxy es mucho más ambiciosa que la primera entrega. Sin embargo, descuida apartados como el guion, que, aunque en este tipo de películas no suele ser lo más determinante, aquí pierde el peso al intentar contar más de lo que debería. También introduce un nuevo personaje protagonista que, en términos narrativos, habría necesitado más tiempo en pantalla junto a su hermano Luigi. El resultado final es menos redondo.

La animación vuelve a ser el gran punto fuerte
Visualmente, la película supone un salto adelante. Los escenarios espaciales, los planetas y la iluminación convierten la experiencia en algo mucho más espectacular. La animación es colorida, dinámica y claramente pensada para la pantalla cinematográfica. Es una película concebida para verse en cines en su máximo esplendor, gracias en gran parte a la apuesta de calidad que tiene Illumination en su animación, que debería marcar el camino a seguir.
Aquí es donde la película realmente brilla. Cada secuencia parece diseñada como un nivel jugable donde, en algunos casos, el espectador puede sentirse como aquel niño o niña que se divertía todas las tardes con la Nintendo jugando a los videojuegos de Mario, con ideas visuales constantes y un ritmo que no da respiro.
Por ello, Super Mario Galaxy funciona como una experiencia visual antes que como una historia, ya que apuesta por una animación 3D con CGI y se permite combinar secuencias en 2D con escenas de estilo anime, como la presentación de Fox McCloud narrando su historia.
¿Es Super Mario Galaxy mejor que la primera entrega?
No, y esa es probablemente la clave de la película, como se ha mencionado anteriormente.
La primera funcionaba porque era sencilla, directa y con un ritmo muy medido. Super Mario Galaxy amplía el universo, pero pierde parte de ese equilibrio. Es más divertida en momentos puntuales, aunque se queda como una entrega menos sólida en conjunto.
La primera era una película más redonda. Super Mario Galaxy es una secuela más extensa, pero menos efectiva. Leyendo críticas sobre la nueva cinta protagonizada por Chris Pratt, Charlie Day, Anya Taylor-Joy o Jack Black (en el reparto original de voces), se recoge una frase que la define así: «Super Mario Galaxy es como la primera, pero con esteroides». Y esa idea resume bien el enfoque de la película. Si gustó la primera entrega, la recomendación es acudir al cine. Sin embargo, si se percibió Super Mario Bros. Movie como una propuesta básica, centrada únicamente en la diversión, el resultado será esencialmente el mismo, pero a mayor escala en esta nueva entrega.

La taquilla confirma el fenómeno
A pesar de las críticas mixtas, la película ha empezado con fuerza. En sus primeros días ha superado los 370 millones de dólares a nivel mundial, confirmando el tirón de la franquicia y apuntando a superar los 1.000 millones durante su recorrido en cines. Actualmente, la recaudación ya alcanza los 500 millones con un presupuesto de apenas 110 millones.
En España también ha tenido un estreno potente, con más de 2,5 millones de euros en su primer día y cerca de 10 millones en apenas cinco días.
El público ha respondido con entusiasmo, aunque con críticas divididas, lo que refuerza la idea de que Super Mario Bros. ya es una de las franquicias cinematográficas más fuertes del momento y que Nintendo puede seguir apostando por ella en cines.
¿Habrá tercera entrega y spin-offs?
Las escenas postcréditos dejan pistas claras sobre el futuro del universo Mario en el cine. Diferentes informaciones apuntan a que la película abre la puerta tanto a una tercera entrega como a posibles spin-offs centrados en personajes secundarios.
Además, algunos cameos y apariciones han disparado las especulaciones entre los fans sobre nuevas películas dentro del universo Nintendo, algo que encajaría con la estrategia de expansión iniciada por Illumination.
Super Mario Galaxy no solo funciona como secuela, sino también como punto de partida para un universo más amplio. Todo podría comenzar con la confirmación de un spin-off liderado por Luigi. El actor que le pone voz, Charlie Day, ha manifestado que le encantaría participar en un proyecto que adapte Luigi’s Mansion.

¿Entonces, merece la pena ver Super Mario Galaxy?
Sí, especialmente si se disfrutó la primera. La película es divertida, visualmente espectacular y mantiene el tono ligero que caracteriza a la saga. Sin embargo, no alcanza el equilibrio narrativo de su predecesora.
Las películas animadas deben verse primero en pantalla grande y con Super Mario Galaxy no es una excepción, ya que su animación es el apartado donde más brilla.
Super Mario Galaxy expande el universo Mario con una aventura más ambiciosa y visualmente potente. Funciona como espectáculo y como experiencia para fans y para todos los públicos, aunque pierde parte de la sencillez que hacía especial a la primera entrega.
Nintendo ya ha demostrado que no solo puede romper el mundo con sus juegos y consolas y, aunque ese terreno ya lo tiene dominado, ahora quiere llenar salas de cine con sus personajes, uniendo nostalgia y diversión en un mismo espacio. Quizá la compañía ha encontrado su gallina de oro más allá de las consolas; tal vez se vean más películas basadas en videojuegos de Nintendo que se conviertan en adaptaciones fieles y, a la vez, en entretenimiento para todos los públicos. Sea como sea, no solo se expande la galaxia en la nueva película de Mario, sino que en los próximos años podrían verse en pantalla grande más personajes de Nintendo cobrando vida en la animación.